Ciencia

Escribo porque quiero, o porque tengo la probabilidad de hacerlo, seguramente lo hago solo porque puedo. Hoy estaba tomándome un café en la plaza cuando vi a una chica sentada muy a gusto charlando con quien parecía ser su pareja.

No voy a mentir, el tipo de cara en ella me era muy familiar, de hecho tan familiar que llegado el punto se volvió atractiva. Y no, no era de esas bellezas de pasarela que nos venden en los medios; tenía algo entre su mirada, la forma de su rostro, la sutileza de su aspecto, el panorama me cautivó. Justo en ese momento me di cuenta de a quién me recordaba, y es a ti. Interesante situación quiero confesar.

¿Qué es el movimiento si no tiene una razón de ser, una motivación de estar del otro lado? Definitivamente he aprendido bastante de energía cinética y potencial en semanas recientes; tan es así que he recordado mis años de infancia en los que me veía vestido de bata en un laboratorio haciendo ciencia. No remembraba en dónde había quedado esa hermosa imagen de mi yo del pasado.

Lo cierto es que todos somos científicos e investigadores hasta ciertos límites; desde el descubrir el sabor o la textura de algo que nunca habíamos probado o palpado, hasta corroborar que en efecto el despertador timbra al horario acordado, eso es una variante ligera de lo que a hacer ciencia refiere; aunque claro, determinada únicamente en el minúsculo Universo que supone nuestro propio cerebro y vivencias.

He comenzado a escribir, quisiera decir que lo vengo haciendo con más constancia pero sería una nota amarillista; la buena noticia es que lo que estoy haciendo me gusta y se me hace estupendo el camino hacia dónde está yéndose. A lo sumo llevaré un tercio o medio del objetivo a alcanzar en cuanto a redacción, pero es muy agradable y satisfactorio reconocer que ya son más de treinta mil palabras en el haber de mi narrativa; y no, eso no es nada, puesto que me han recomendado superar las setenta si me place publicar algo.

En el entendido de que lo llegara a conseguir a tiempo, ya estoy trazando un plan posterior a finalizado el proyecto; pretendo en primer lugar imprimir unos cuantos ejemplares cual bocetos con mis propios recursos y hacérselos llegar a personas allegadas que funjan de primeros críticos y editores; pues qué pena llevar un documento por mis puras ansias a aquellos que de verdad saben y tienen experiencia en el rubro y que me lo avienten a la cara por no haberlo hecho pasar por los mínimos filtros posibles antes.