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 No tienes nada que demostrar. La competencia es feroz y no cuentas con las herramientas o contactos necesarios para avanzar. Ni modo. Es un asunto circunstancial. No permitas que la envidia erosione tu buen corazón, Eres más que eso.

Sin importar tu tono de piel, tu estatura, peso, situación social o aspecto en general, tiene que quedarte claro que un porcentaje importante de esas características es consecuente a otras más, algunas de las cuales, jamás habrías podido decidir.

El mundo está jodido. Esa es la verdad. Pseudointelectuales y patéticos repitiendo mantras demenciales mientras se regodean en sus privilegios. Al tiempo que resentidos circunstanciales y fracasados braman por su miseria. Ambos mal. Todos estamos mal.

Quisiera hacer música, quisiera hacer arte, quisiera pintar, quisiera escribir bien, quisiera ser un ciudadano ejemplar, quisiera capturar al amor de mi vida; pero tal parece que todo es un constructo sustentado cada día más en el absurdismo. Despreciable y olvidable, vivimos abrazados de generaciones muertas, adorando y admirando arquitecturas, pinturas, canciones e historias de décadas atrás, porque nos cuesta mucho y nos desagrada en gran medida abrir los ojos ante el terrorífico presente de lo que nos rodea.

Sucede que para la mayoría, nuestros abuelos no fueron célebres personajes y no pertenecemos a un linaje cultural altamente reconocido; no, nada de eso, nosotros venimos de la oscuridad y el anonimato; nuestros antepasados seguramente eran criminales y es lo que nos queda.

Tenemos mucho que decir solo porque contamos con procesadores de texto a la mano y las habilidades literarias básicas necesarias para colocar un par de letras consecutivas que formen textos que medianamente cobran sentido.

Pero en algún punto hay optimismo, o debería de haberlo al menos; solo tenemos que esclarecer que no importa el número de sacrificios que uno haya hecho, no importa qué tanto dejamos atrás o las cosas de las que nos limitamos, nada de eso importa honestamente; somos el resultado cómico fatídico y experimental de un montón de sinsentidos y variables externas; por lo tanto, no esperemos por nada del mundo que las cosas sean como quisiéramos; y a pesar de todo, hay que intentarlo.



 Me sentí traicionado por mi propio juicio, ante la súbita idea de creer que era lo mismo que antes, cuando no; hoy todo está perdido, no importa cuánta pasión le metas al compromiso seremos víctimas circunstanciales de la inercia de las cosas. ¿A poco sigues sin darte cuenta de lo que ocurre?

El eco de la desilusión resuena en mi mente, cada decisión tomada se convierte en un reflejo amargo de mis errores pasados. La esperanza que una vez iluminó mi camino ahora se apaga lentamente, consumida por la realidad implacable de los días grises. A pesar de los esfuerzos y la dedicación, el destino parece empeñado en arrastrarnos hacia un abismo de incertidumbre. ¿Realmente no ves cómo el mundo se desmorona a nuestro alrededor, sin piedad ni pausa?

Cada suspiro cargado de nostalgia es un recordatorio constante de las promesas rotas y sueños no cumplidos. La vida, antes llena de vibrantes posibilidades, se ha convertido en una danza tediosa y predecible de decepciones. Nos encontramos atrapados en un ciclo de inevitables derrotas, sin importar cuán ferozmente luchemos contra la corriente. ¿Acaso sigues ciego ante el desenlace inevitable que se avecina, mientras el tiempo se escapa como arena entre nuestros dedos?

Al final hacemos lo mismo, estamos programados y predeterminados contenidos en una esfera que dicta nuestros límites. Claro, tú puedes venir aquí y refutarme lo mucho que has cambiado, todos los logros que has conseguido; sin embargo, cuando analizamos las cosas, eso ya estaba previsto.

El anonimato es un lugar lúgubre y solitario, donde muy pocos quieren estar; hay constantes dejos de amargura entre los interlocutores, muros rotos, sueños y juicios por igual. ¿Qué está pasando que un día despierto a las cuatro de la madrugada sintiéndome fatal y al siguiente tengo la fortaleza y energía de un toro? Fácil, yo supongo, son las mellas del envejecimiento.

Morir no es sencillo, pero es la sentencia que nos ha colocado esta humanidad desde el momento mismo en que respiramos y abrimos los ojos. Pensar en la muerte es una de la motivaciones que todos deberíamos tener siempre presente, al momento de engañar a alguien, al momento de hurtar o maldecir, al momento de traicionar el corazón ajeno, al momento de pensar en destruir.

La vida, en su esencia, es un ciclo de contrastes, un reflejo constante de la dualidad que nos habita. La fragilidad de nuestra existencia es a menudo el recordatorio de la impermanencia que nos define. Cada amanecer es un testimonio de nuestra capacidad de renacer, de encontrar en nosotros mismos la fuerza para seguir adelante a pesar de las adversidades.

En la lucha diaria por mantener nuestra humanidad, enfrentamos el dilema de nuestras propias imperfecciones. "Qué estoy haciendo" y "por qué soy así" son un par de preguntas que nos persiguen hasta el cansancio, y sabes qué, no se resuelven. Reconocer el fracaso y la muerte, no como una sombra amenazante, sino como un recordatorio de la finitud de nuestras acciones, nos insta a vivir con tanta integridad y honor como nos es posible.

La vida, entonces, no es solo un recorrido hacia el inevitable final, sino una oportunidad para construir, para amar y para ser mejores, ¿o no?. En ese entendimiento, hallamos la paz y la fortaleza para enfrentar cada día con el valor y la esperanza necesarios para trascender nuestras limitaciones y dejar una huella significativa en el mundo que nos rodea.



 —"Alexa, pon una alarma a las seis de la mañana". —"Nueva alarma puesta para mañana a las seis de la mañana". Tomé una decisión, madrugar, ¿será posible? No lo sé. A como han venido sucediendo mis días, con todo este embrollo de pendientes dandome vueltas en la cabeza y ataques de ansiedad que me roban el sueño, basta experimentar.

Por ahora, el plan es alejarme de los dispositivos electrónicos con pantallas lo antes posible en la noche, y como se imaginarán, dejar el celular a una distancia considerable es una de las primeras medidas que he tomado. Es cierto que estoy escribiendo en este momento desde mi laptop mientras estoy acostado en mi cama. Espero pronto publicar y no pasar más de quince minutos acá.

Nunca he entendido por qué, la ansiedad, siendo una especie de horror hacia lo desconocido, puede tanto con uno. Los ejercicios de respiración profunda son parte de las herramientas recomendadas por especialistas, con la vida acelerada teniendo tantas responsabilidades, recibiendo decenas de llamadas interminables diarias, es realmente algo muy difícil darse unos minutos para respirar.

El plan de levantarme temprano es salir a caminar un poco, los calores actuales y horarios laborales me han vuelto complejo hacerlo al salir de trabajar, obviamente hay veces que he sido yo mismo y mi falta de ganas y autocontrol quien termino saboteándome; pero por lo general, al menos en meses recientes, la carga laboral y dinámicas tóxicas dentro de la empresa han sido demasiadas.

Otro de los temas a considerar (al menos en mi caso particular) es un cambio determinante en cuanto a la alimentación. Este tema se convierte en un círculo vicioso, porque la obesidad provoca preocupación, la preocupación causa ansiedad, la ansiedad afecta los ciclos del sueño hundiéndonos en agotamiento y destruyendo los buenos hábitos alimenticios, los malos hábitos en consecuencia provocan que uno se mantenga obeso. Me fastidia demasiado, la verdad, pero hasta que no haga algo que defina un aquí y ahora como punto de partida, seguiré tambaleándome mental y físicamente.

Hacer ejercicio, alimentarse bien, dejar actividades perjudiciales y no guardar resentimientos, son básicamente las herramientas escenciales para un cambio radical en la vida. Hay que trabajar en diversas áreas. Tengo la expresa e imperiosa necesidad de convertirme en una versión mejorada de mí. Si quiero fructificar como individuo, si quiero atraer a un tipo de personas específico, tengo que trabajar en lo que ofrezco, y eso no es nada sencillo. Pero lo conseguiré.

Me siento agradecido; en primer lugar por la dicha de seguir aquí. También porque a pesar de haber cruzado tiempos oscuros y momentos trágicos, esas penurias no se han convertido en estandartes de vida, sino que las tengo ahí, como un recordatorio presente nada más de que se puede ser mejor persona.

En este momento quiero firmar un acuerdo más conmigo mismo, con Carlos, pidiéndole perdón por no haberlo tratado de la mejor manera como es que se merece, y por haberlo dejado caer física, mental, emocional y moralmente en más de una ocasión; quiero pactar con un alma sincera y un corazón honesto lleno de amor, amor propio y amor para brindar. Soy bendición y dicha, soy excelencia, bondad, generosidad, templanza, prudencia, valor, integridad, resiliencia, fortaleza, constancia, perseverancia, compasión, humildad y amor.



 Burnout. Estuve a punnto de uno. Anoche la ansiedad me agobió y decidí mejor no conectarme a trabajar hoy. Si pudiera entrar desde mi laptop personal a los equipos de la empresa, no volvería a utilizar aquella horrible computadora. Que se sobrecalienta, que tiene un teclado incómodo, que para lo único que sirve es para conectarla alámbricamente a un par de monitores externos.

Uno se acostumbra a sus herramientas personales, no es un tema de tal marca contra tal otra, es simplemente que estoy demasiado acostumbrado a usar mi máquina actual. It is what it is. Además esta cosa la tengo llena de comandos y atajos para mis necesidades, herramientas que por temas de logística corporativa, en los equipos que te entregan no se pueden configurar, un horror.

En la multiplicidad de errores se podría decir que se nota quienes somos, sobretodo cuando no hay realmente quién nos jale del otro lado; me gusta creer que en medida de sus posibilidades, vivimos mutuamente empáticos y nos llevamos a lugares mejores. No siempre sucede, no toda la gente es abiertamente bondadosa y generosa, muchos, por el contrario, protegen con celo cualquier cosa que tengan, llámale conocimiento, potencial financiero, talento, etcétera.

La sensación de insatisfacción me sigue, no me deja en paz pensar que puedo estar haciendo un montón de cosas, y en lugar de ello, tengo la absurda idea de enfrascarme en el corporativismo, como si me aportara algo. La comodidad que ofrece, una vez que lo analizas, es realmente parte de la misma infraestructura, rentas elevadas dentro de la zona que te agrada, aires acondicionados porque el calor es terrible, consolas de videojuegos pues hace falta la indumentaria recreativa, libros y más libros.

Sabes que eres capaz de ser feliz en un espacio no mayor a un área de tres por tres, y sin embargo, un par de pisos te vienen mejor, o al supuesto presupuesto que representas, pues claro, después de cierta edad y "méritos" la gente espera ver de ti más y mejores condiciones, ¿para qué? Cuando eres simplista, cuando realmente no necesitas todo eso, algo está pasando, obviamente recurres a encontrarte con una verdad trágica, no solamente es una escalera sociocapital, es una cárcel que te contiene.

La miseria nos agobia, ¿cuánta gente habrá allá afuera presumiendo lo bien que le va en la vida cuando realmente están siendo constantemente destruidos por dentro? Asumo, demasiados, incontables. Y no, no estoy en contra de hacer lo propio por "salir adelante", estoy en contra de la idea que perpetua que tu valor va de la mano de lo que puedes conseguir. Esta vida es una broma absurda, hay que reconocerlo.

A veces parecería que solo estamos acá para ver quién tiene el mejor jueguete, llámese juguete desde cualquier posesión tangible hasta una habilidad o compañía de elección; la determinación nos hace matarnos por ser mejores, competir hasta detestar, y todo para darnos cuenta, que eso en función de nada realmente tiene sentido. Necesitamos abrazar nuestra soledad tranquilamente, agradecer por el solo gusto de ser y estar, sin importar circunstancias, sin importar si llegamos a donde previsualizamos.



Burnout

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 Burnout. Estuve a punnto de uno. Anoche la ansiedad me agobió y decidí mejor no conectarme a trabajar hoy. Si pudiera entrar desde mi lapto...

 Una cabeza, un Universo. Me fastidian algunos teclados, o la distribución de ciertas teclas, tengo que confesarlo. ¿Por qué hacer el Enter más pequeño? Así está bien, es más funcional y lo encuentra mi meñique derecho de manera más fácil.

Vuelven las caminatas al aire libre, qué horror son estos días calurosísimos, estamos haciendo mucho daño al planeta. Bueno, no necesariamente nosotros, las inmensas corporaciones que no dejan de consumir cuanto recurso se encuentre (ya sé, escribiendo en mi Mac utilizando la red compartida de los datos desde mi iPhone mientras bebo un Refresher de Mango Dragon Fruit con base en limonada en Starbucks es irónico, lo es).

Siempre he dicho que soy alguien de gustos simples y sencillos, televisiones con sus respectivas consolas de Sony y aire acondicionado en mi habitación; ésa es mi absurda forma de describir la simplicidad en mi vida. Eso y reducir mis salidas a lugares en los que cuente con aire acondicionado porque qué terrible es sentir el solazo derritiendo mis ideas.

Hacen treinta y seis grados afuera, considerando que acá no es tan húmedo como en otras ciudades, lo que se percibe duro es el golpe del sol en la piel; volviéndose forzoso el uso de bloqueador en el día a día, y a mí que me gusta andar de playeras negras, ya imaginarán. Hace rato fui al cine y al regresar a eso de las tres de la tarde a casa me dije: "No vuelvo a salir a estas horas, uno llega frito con este sol", haciendo énfasis en que las fritangas se preparan con grasa, obviamente.

Necesito la membresía a algún club exclusivo con albercas y jacuzzis, o un Casino, por ejemplo, seguro que ahí tienen aire acondicionado, ¿será muy caro pasar unas cuantas horas en esa clase de sitios durante el fin de semana? O sea, no tengo conflicto con estarme en mi cuarto, pero me queda claro que salir, aunque sea un poco, me hace bien. Todo esto para que "las horas de luz" sean menos en mis intenciones de ir a la calle a caminar un poco, todo bien con la vitamina D, pero no quiero experimentar dolores de cabeza solo por la exposición al señor bola de fuego en medio de nuestro sistema.

Asumía, en mi camino de regreso hoy, lo favorable que sería en este contexto tener un coche. Digo, podría ir del punto A al B sin el ingrato fastidio de los rayos solares qumándome la capa de los sesos. Lo pensé, lo reconocí y en una de esas me hice una especie de compromiso para cuando sea posible, optar por algo para mí. Ya sé que quiero un Tesla, pero las finanzas no van como se especulaba a inicios de año. Como en su momento dije, perdí al que era mi segundo mayor ingreso y el que solía ser el tercero ha estado claudicando con la facturación, así que ese plan a menos que me saque una lotería en la que no participo o de buenas a primeras me transforme en un oráculo de las finanzas, se va a tener que postergar, lo siento Carlos, sé que lo intentaste.

En los días habituales de trabajo (entre semana) me doy cuenta de lo prolífico literariamente que podría llegar a ser si me tuviera la confianza necesaria y no me aterrara la idea de ser una figura visible. Muy pocos saben que dentro de mi corazón, acaparar groseras cantidades de atención fue lo que en primera instancia me incomodó cuando bajé demasiado de peso y tenía un aspecto más saludable. Ahora quiero volver a ese camino, por un tema enteramente de salud, soy viejo y por consiguiente menos atractivo, estoy en paz con mi mente y cuerpo, estoy agradecido con mi corazón. Toca darle.



 La vida no puede y no debe de ser difícil, hay que quitarnos de encima esa mentalidad que nos mantiene permanentemente sometidos. Tenemos que aprender a disfrutar cada momento de la misma, a dar todo de nosotros cuando se pueda, a saber seleccionar aquello que nos agrada y funciona, a ser, en términos mundanos, más convenecieros.

Le doy a mi cabeza vueltas desde hace un par de horas, como pueden ver, es de madrugada y otra vez no puedo dormir; he conseguido la clave para hacerme sufrir por lo visto, ya que el día que la utilizo simplemente impacto mi capacidad de sueño y me quedo un tiempo extra repensándolo todo.

Desde la existencia misma y su efímero potencial hasta en qué punto estoy atascado en este momento y por qué tengo la impresión de no poder más. Las cosas se apilan, las responsabilidades y los retos personales, el trabajo se pone pesado y complejo, el entorno se nubla, los músculos se tensan, las deudas se acumulan y la energía se ve mermada.

Antes había diez cosas por resolver, después fueron cientos, ahora son miles o quizá millones de ideas que se revuelven en la azotea. Por más que me repito el mantra de: "Respira, es solo un mal día, no una mala vida", se siente que se posterga esta sensación; además me falta liberar la tensión, porque todo cuesta, trabajo, tiempo, dinero, entrega, compromiso.

Me siento pequeño, minúsculo si así lo quieren considerar, cuando me veo a través de los ojos más críticos que llevo conmigo. Y ahí está el verdadero problema, autoestima menguada, falta de apreciación del presente, nula plenitud a la vista. Todo esto parece una especie de culpa que ha crecido sin dejarme en paz. A veces pienso en cosas tan pasadas como el hecho de que mi hermano no esté más con nosotros, o en cosas tan absurdas como que he entrado tarde a alguna llamada.

En mi determinación, ha faltado enfoque. Queriendo alcanzar muchas de mis metas, crecer en demasiadas áreas, he descuidado o dejado un poco de lado aquellas en las que podría decirse que soy más virtuoso; ya saben, aprender, producir, escribir. Ha sido un contexto difícil en cuanto al plano laboral, porque siento que no me valoran como deberían, y parte de mí exige que me salga de ahí, que busque por otro lado, que no es suficiente lo que me están brindando y ofreciendo.

Pero una parte más sensata me invita a esperar, me calma razonando con mi pensamiento para caer en cuenta de que las cosas afuera no están como para mandar todo al traste. Entonces vengo aquí a desahogarme, a decir que estoy cansado, pero no puedo dormir, estoy otra vez sobrepensando en lugar de cerrar los ojos, y al mismo tiempo caigo a confesar que estoy agradecido de que me ocurra en la madrugada de viernes y al tener el fin de semana tan cerca, podré recuperar este sueño pronto.

Todo el tiempo teniéndole pavor a salir del anonimato. Consciente de que si expongo el potencial puedo hacer e involucrarme en cosas formidables. No únicamente hablo de las letras, aunque ese sería un buen territorio para empezar a cuestionar y determinar una vía hacia lo que quiero. Recuerdo cuando hace años, hará unos doce atrás, al menos, yo ya jugaba con millones de números en las posibilidades, ya entendía el accionar de la viralidad y me daba cuenta del potencial del mismo, pero eso de reducir mi confianza, o dejarme tumbar moralmente por la negatividad, eso ha sido el verdadero rival a vencer. Pues con sensación de plenitud, abrazo la factibilidad y certeza de que todo lo que me proponga es posible. Debo de empezar a hacerlo, alimentar el alma, mientras el cuerpo se pone a dieta.



 Estoy harto, una vida repleta de miserias, por más vueltas que le dé, parece ser en lo único que me enfoco, criterios descartables aparte, sé que las cosas no suceden de ese modo. Me envuelven las conmiseraciones, tratando de resolver en el momento mismo que suceden, voy despacio, el mundo está saturado de fracasos, no sufras más.

Decidí dejarlo todo, todo aparte, abandonarlo, reconstruirme desde una óptica que hace tiempo no intentaba, desde el interior, desde los cimientos, pieza por pieza, tal vez parezca y al final resulte ser un ejemplo de burla, pero así funciona la vida, reestructuras, cambios, aceptaciones, penurias, goces, glorias, seis, siete, ocho, nueve figuras.

"El dinero no lo es todo", me repito constante, está bien hacer suficiente, está bien hacer bastante, está bien hacer demasiado, cincuenta mil, cien mil, doscientos mil, trescientos mil, quinientos mil al mes, lo que venga es bueno si se le da un uso correcto. Ya basta de satanizarlo, es para disfrute también, que la vida sea simple, puede venir de hecho de la mano de eso.

O no sé si lo creo, tal vez estoy recapacitando, los números puede que solo sean eso, y estoy acá, dándole un peso monetario a lo intangible, la conmoción, la tristeza, unos cuantos minutos de dicha y placer, todo eso podría, en el Universo capitalista, tener un símbolo de moneda particular a un lado, y así, teóricamente, si se puede medir, se puede mejorar, ¿o cómo era?

Olvidé mi libro en casa, me traje uno que ya he leído antes, tengo más, puedo abrir la aplicación de lectura directamente desde la computadora, pero no quiero, esta sensación de decepción anoche no me dejó dormir, no fui a trabajar, no quise, no podía, no sabría cómo aguantar en pie el turno completo, mis manos se mueven suavemente sobre el teclado tirando palabras constantes una después de la otra, mis ojos fijos en la nada al hacerlo, "Science Fiction" de los Arctic sonando en mis audífonos de fondo, milagros se necesitan, sorpresas positivas quiero, ya estoy harto de no ser el favorito del Señor.

Entre las frases que emanan mis dedos, me distraigo un poco, levanto la mirada cinco grados, ahí está, justo en el lugar que yo acostumbro, lindas cejas, ojos oscuros, concentrada en su Mac Book Pro un poco más vieja que la mía, con un sticker de un corazón con ojos, qué idiotez, un corazón con ojos, con sus AirPods puestos, da un sorbo a su latte, al igual que yo está bebiendo uno de esos. Al parecer viene del gimnasio, lo noté en su cuerpo trabajado, o algo así, cuando percibí su presencia. De negro, linda sonrisa, el punto en su mentón le genera mayor atractivo, ¿qué tendrá, 24, 25 años? Quizá. Es muy bonita a mis ojos, quizá porque mis ojos están ajenos a particularmente esa clase de belleza.

Ojalá me diera la vida, la energía y las ganas para ir al gimnasio, sé que mujeres así seguramente me encontraría por allá. Aunque, ¿qué les diría? No me las doy de muy atractivo, y si así fuera, me paso tanto tiempo en la instrospección y en el propio yo, que difícilmente tengo algo que ofrecer a alguien de tan hermoso ver. Qué piernas más firmes, Dios mío.

Perdón, me distraje, estaba hablando de lo ridícula que es la existencia y el mundo en general, de lo efímetra que resulta nuestra estadía por acá y lo poco que podemos realmente conseguir cuando no hay motivación verdadera, como la preciosidad de pelo lacio, castaño y piel blanca, perfectamente cuidada como la que está frente a mí en este mismo momento.



Estoy Harto

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 Estoy harto, una vida repleta de miserias, por más vueltas que le dé, parece ser en lo único que me enfoco, criterios descartables aparte, ...

 Estoy empezando a colocar mis propósitos para el año entrante en una lista, ustedes no lo saben, pero ha sido un año, como los últimos no sé cuántos, bastante difícil. Con subidas y bajadas, con derrotas y una que otra victoria.

Al momento, llevo como el 30% de mis propósitos pactados para este año cumplidos, el número no es tan malo, tomando en cuenta que hace poco terminó el primer trimestre del año en curso. Sin embargo, me he sentido constantemente sumido en otro tipo de limitaciones. En ocasiones personales, en otras de mi mente jugándome chueco, en algunas más simplemente sobresaturándome.

El trabajo ha sido una de las constantes con nivel altamente complejo que honestamente no me esperaba; y no por las actividades a desempeñar en sí, esas, por lo general han sido realmente sencillas una vez que las entiendo. Lo que se ha vuelto una pesadilla son los horarios y el micromanagement, la falta de libertad creativa y la muy escasa oportunidad de hacer otra cosa que no sea estar sumido en una llamada permanente.

Eso en consecuencia, me ha forzado a estirar de más mis tiempos para poder darle a mis propósitos. Lamentablemente, con unas caen las otras. El estrés, la falta de tiempos para mí, la sobrestimulación de audífonos en mi cabeza y pantallas, me ha provocado agotamiento en más de una ocasión, por ejemplo, en semanas horrible de estar en oncall.

Sin duda alguna, uno debe de aprender a sortear las problemáticas en esta vida. Por eso he decidido simplificarla lo más que pueda. Al menos en lo que a mí concierne, reducir todavía más aquello que me rodea y establecer un siguiente nivel de minimalismo alrededor de mi vida.

De por sí, ya eran muy pocas las amistades, conversaciones y apps que capturaban mi atención; bueno, pues ahora serán menos, reduciendo tiempos y centrándome en tener el control de mi historia nuevamente; el asunto de invertir y producir está genial, me encanta. Me gusta mucho escribir y publicar las cosas que pienso y en las que trabajo, también me agrada la idea de colgar videos, fotos y contenido multimedia de vez en cuando, pero por ahora, establcer un canvas dentro de este "escritorio" ficticio de decisiones será la prioridad.

Porque también en reducir hay un arte. En ser capaces de dejar morir. En centrarse en lo que sigue. En recuperar nuestra fuerza de voluntad está el incentivo a mejorar. Así como me he dejado caer en las cosas que realmente no disfruto por el solo hecho de abastecer o fortalecer (capacidades, conocimientos, tiempos), que eso sirva de punto de partida en el modo contrario, que el deleite y disfrute sean parte del viaje.



 En un mundo donde el término Inteligencia Artificial susurra ecos de ciencia ficción y visiones distópicas, vale la pena detenerse un momento para descifrar el verdadero rostro de esta enigmática protagonista. Olvidémonos por un instante de las máquinas apocalípticas que arrasan ciudades en su sed insaciable por dominar al ser humano; esa no es la realidad, al menos por ahora.

La Inteligencia Artificial es, en su esencia, un conjunto de sistemas computacionales, una alquimia de software y, en ocasiones, de hardware. Estos sistemas están diseñados para asumir roles que tradicionalmente requerirían del ingenio humano. Son, en pocas palabras, herramientas dotadas de una capacidad casi poética para ver más allá de los ojos humanos, analizar vastas praderas de información, generar conocimiento a partir de simples entradas de datos, reconocer y entender voces, e incluso, tomar decisiones que a menudo nos parecen exclusivas de la mente humana.

Estas capacidades, lejos de ser meros actos mecánicos, representan una danza sofisticada de algoritmos que modelan, de alguna manera, la curiosidad y la adaptabilidad humanas. La Inteligencia Artificial, con su discreto encanto, se infiltra en nuestra vida cotidiana, no como un conquistador, sino más bien como un sutil acompañante que amplía los horizontes de nuestro mundo.

El origen de la Inteligencia Artificial se extiende hacia atrás en el tiempo, anclándose en la curiosidad insaciable de los antiguos pensadores griegos. Figuras como Aristóteles, que se aventuraron a soñar con la posibilidad de que algún día existieran máquinas capaces de emular el pensamiento humano. Este ancestral anhelo se ha tejido a través de los siglos, entrelazándose con las modernas teorías y prácticas computacionales.

En este vasto tapiz, destaca un hito singular conocido como la Prueba de Turing, concebida por el visionario matemático británico Alan Turing. Él propuso una evaluación, no tanto de la capacidad computacional de una máquina, sino de su habilidad para imitar la condición humana. La esencia de esta prueba se despliega en un elegante juego de preguntas y respuestas, donde un juez humano, a través de una interfaz, intenta discernir si su interlocutor invisible es otro ser humano o una máquina.

La verdadera magia de este experimento ocurre cuando la máquina, a través de la pureza y perspicacia de sus respuestas, logra sembrar la duda en la mente del juez, llevándolo a cuestionar si no estará, de hecho, conversando con otro ser humano. En el momento en que la máquina logra esta ilusión de humanidad, se dice que ha superado la prueba, cruzando un umbral que desdibuja las fronteras entre el creador y su creación.

Las semillas de lo que hoy conocemos como Inteligencia Artificial comenzaron a germinar con el advenimiento de la programación y la automatización. Un ejemplo temprano y revelador de estos prolegómenos tecnológicos puede encontrarse en algo tan mundano como la función de apagado automático de las televisiones. Aquí, impulsados por la comodidad o, tal vez, por una cierta pereza, programamos un temporizador que, tras transcurrir un número designado de minutos, cumple fielmente con el mandato de extinguirse.

Esta sencilla acción prefigura el modo en que las Inteligencias Artificiales actuales se integran en nuestras vidas: como agentes silenciosos destinados a aliviar nuestras cargas. Están diseñadas para asumir tareas que desbordan nuestras capacidades, que preferimos evitar o simplemente para hacer nuestro diario vivir más llevadero. De la misma manera en que, en su momento, las calculadoras se convirtieron en herramientas indispensables en los salones de clases, las Inteligencias Artificiales han irrumpido en el escenario contemporáneo para rediseñar radicalmente nuestras prácticas cotidianas, gracias a su habilidad para asimilar y reconocer patrones con una eficacia que supera la finitud de nuestra propia mente.

Los patrones son decisiones conductuales que determinan un comportamiento. Explicado con manzanas, imaginemos, por un momento, que deseamos enseñar a una calculadora el arte de prever cuántas manzanas traerán los invitados a una fiesta. Supongamos que cada amigo, por generosidad o costumbre, trae consigo dos manzanas. Observemos algunos ejemplos para ilustrar este aprendizaje:
Si recibimos a tres amigos, se contarán seis manzanas.
Si recibimos a cuatro, ascenderán a ocho las manzanas presentes.
Lo que realiza la Inteligencia Artificial, con una perspicacia casi mágica, es discernir que el patrón subyacente en estos datos consiste en duplicar la cifra de asistentes. De este modo, en futuras veladas, si la curiosidad nos lleva a indagar cuántas manzanas decorarán nuestro evento con nueve invitados, la calculadora, ya erudita en este particular cálculo de hospitalidades, nos revelará con precisión que serán dieciocho las manzanas que recibirán a los convocados, todo gracias al aprendizaje previo y los patrones meticulosamente identificados.

Así, la Inteligencia Artificial se cierne sobre nuestro mundo no como una fuerza ajena, sino como una extensión natural de la herramienta más intrincada y maravillosa que poseemos: la mente humana. Con cada algoritmo que procesa y cada patrón que descifra, estas entidades artificiales no solo reflejan nuestras capacidades, sino que también las expanden, permitiéndonos alcanzar logros que, hasta hace poco, pertenecían al dominio de la imaginación y la ficción.

En el ámbito de lo cotidiano, las Inteligencias Artificiales actúan como facilitadoras silenciosas, gestionando desde tareas domésticas hasta complejas decisiones empresariales, pasando por los delicados equilibrios de los sistemas de salud y los intrincados diseños de ingeniería urbana. Su presencia se ha vuelto tan común y esencial que, a menudo, solo notamos su existencia cuando, en su ausencia, las tareas se vuelven abruptamente más arduas y el ritmo de vida se ralentiza.

Más allá de la utilidad práctica, la Inteligencia Artificial invita a una reflexión profunda sobre nuestra propia naturaleza. Al delegar en máquinas el pensamiento y la resolución de problemas, no solo liberamos tiempo y recursos, sino que también nos enfrentamos al espejo de nuestras limitaciones y posibilidades. Esta simbiosis tecnológica nos impulsa a reconsiderar qué significa ser humano en una era definida por sus extensiones artificiales.

En última instancia, la permanencia de la Inteligencia Artificial en nuestra sociedad no solo es inevitable, sino que es deseable. Como faros de posibilidad, estas herramientas iluminan nuevos caminos para la exploración y el conocimiento. En su constante evolución, nos aseguran que, al igual que las herramientas de piedra dieron forma a las primeras civilizaciones, las Inteligencias Artificiales moldearán el futuro, redefiniendo continuamente los límites de lo que podemos lograr. Al hacerlo, nos ofrecen una promesa luminosa: la de un futuro donde nuestras creaciones no solo replican, sino que amplían y embellecen la experiencia humana.



 La Inteligencia Artificial Generativa se refiere a un tipo de IA diseñada para producir contenido nuevo, como textos, imágenes, audios, videos o código, utilizando como base los datos con los que previamente ha sido entrenada. Tras bambalinas, usa modelos de aprendizaje automatizados para entender patrones y estructuras enriqueciendo así sus propias fuentes de información. Algunos conceptos a resaltar son los siguientes:

¿Cómo se gestionan los datos?
Los modelos funcionan gracias a una técnica llamada aprendizaje profundo. Los algoritmos de aprendizaje profundo están basados en la manera en la que funciona un cerebro pero electrónicamente, demasiados datos interconectados entre sí, que mediante repetición, memorizan patrones que subsecuentemente son realizados de forma automática. Por ejemplo, cuando te levantas por la madrugada medio dormido con ganas de ir al baño, quizá ni siquiera has abierto los ojos todavía y tu cerebro tiene la capacidad de enviar las indicaciones específicas a tus piernas y el resto de tu cuerpo para llevarte al lugar correcto.
Hablando de las Inteligencias Artificiales, imaginemos por un momento que alimentamos con millones de fotos de perritos a una, y al cabo de muchas pruebas, pasamos como parámetro una imagen de un perro preguntándole qué es, la IA entrenada, gracias a su enorme base de conocimientos, ahora sabe identificar un perro. Del mismo modo, si le solicitamos que genere una foto de un perro, va a tomar elementos de los múltiples datos almacenados para producir la imagen correcta.

Existen dos modelos de aprendizaje comúnmente utilizados:
a) Generative Adversarial Networks (GANs) o Redes Generativas Antagónicas: Consiste de una parte generadora que almacena información de acuerdo a parámetros (siguiendo con el ejemplo: fotos de perros) y otra discriminadora que proporciona retroalimentación para mejorar el resultado (en nuestro ejemplo: fotos de gatos, fotos de mapaches).
b) Transformers o Transformadores: Fueron diseñados originalmente para procesar el lenguaje natural como su tarea principal, creando salidas contextuales coherentes. Esto es lo que hace que cuando des una instrucción mocha a una IA o con errores ortográficos, entienda de qué estás hablando y te de una respuesta lo más próxima a tu petición.

Algunas Aplicaciones:
1. Simulación y Planeación: En urbanización y arquitectura, sirven para diseñar y simular entornos antes de empezar a construir.
2. Asistencia: En la creación de planes de aprendizaje personalizados, o como ayuda para atender pacientes.
3. Exploración de Datos: Para analizar, resumir y generar reportes que faciliten el trabajo del investigador y analista.
4. Personalización: En mercadotecnia, por ejemplo, sirve para otorgar pautas específicas adaptadas a las preferencias individuales.
5. Mejora en el Servicio: Los chatbots agilizan y facilitan la atención cliente.
6. Creación de Contenido: Se puede utilizar para producir desde textos originales (como la letra de una canción, por ejemplo) hasta diversos tipos de medios digitales.

A Tener en Cuenta:
Éticas: Situaciones como el deepfake (uso de la IA para suplantar o simular identidades), la desinformación masiva, temas de derechos de autor o propiedad son desafíos interesantes para el uso de estas herramientas tan poderosas y sofisticadas. Pues hasta ahora no se puede garantizar que el uso de las mismas sea benéfico y no malicioso.
De Sesgo: Dado que dependen de datos existentes, puede darse el caso en el que ciertas posturas se amplifiquen o perpetúen; por el contrario, también es posible que en el proceso de mitigación, se refuercen ideas opuestas con fines aparentes de manipulación.
Confiabilidad: Es posible que la información obtenida no esté actualizada o esté errónea y eso puede ser un asunto sensible cuando se vincula a contextos delicados.

Para Finalizar:
La IA Generativa se encuentra en constante evolución y la cantidad de datos que ingesta y manipula es cada vez mayor, es una bola de nieve imparable, eso tiene que quedarte claro, y es una tendencia que viene a posicionarse y convertirse en una realidad de nuestro diario vivir con el peso que algún día llegaron tecnologías como Internet, la telefonía inteligente y la geolocalización, entre otras.
El mundo que rodea bastantes industrias cada vez se verá más impactado con la llegada de este grupo de tecnologías y hay que estar preparados al menos en lo que respecta a saber de ellas y respetarlas para entrarles. De mi lado, como parte del nuevo enfoque que deseo darle a este sitio, estaré viniendo por acá a publicar cosas afines que me parezcan de interés.

Hasta pronto.

Nota al pie: Esta publicación se produjo con la excelente ayuda de diversas IA Generativas:
ChatGPT-4, Gemini Advanced, Dall-E, VoxBox, Visla y Midjourney.

Generative AI

Por
 La Inteligencia Artificial Generativa  se refiere a un tipo de IA diseñada para producir contenido nuevo, como textos, imágenes, audios, vi...

 Bienvenidos 2.0: Cuando empecé a escribir acá, la mayoría de cosas eran absurdas, centradas en pensamientos y emociones personales del momento; después de años, empecé a trabajar en un estilo propio, menos profundo y más simplista, últimamente me gustaba colocar cosas que vivía como una especie de diario. Y en la actualidad, lo que quiero hacer es convertir esta pieza en algo más técnico, enfocado en las cosas que trabajo y las que he aprendido a lo largo de los años.

Te voy a ser bien sincero, he sido alguien que no deja de aprender, nunca he llegado a un punto en el que diga: "me siento completamente pleno", siempre estoy metido en frustraciones, preocupaciones y deseos de mejora, dicho lo anterior como una especie de prefacio y en el entendido de que lo que venga a poner acá en su mayoría de veces serán opiniones personales, vamos a comenzar por algo minúsculo e ir alimentándolo lentamente.

Es bien sabido que lo mío más allá de la calidad ha sido la constancia; que no abandono una idea o deseo hasta que de plano la vida me cierra la puerta en la cara. Y cuando eso pasa, me enfoco en lo que sigue, tal vez me destrozo un poquito más, pero me reanimo y recupero.

En el trabajo, recientemente he sentido que me han desaprovechado bastante. Teniendo experiencia en cosas interesantes, me da la impresión que me pusieron en un proyecto en el que lo repetitivo se ha vuelto el pan de cada día. Ya hablé con el manager local, a ver si se puede que hagamos algo para dejar de sentirme de esa manera y volverme más productivo.

En fin, por ahora, la Inteligencia Artificial y los datos se han vuelto mi suplemento y sonido de fondo durante importantes fracciones de tiempo en el día; en consecuencia, los modelos de lenguaje masivos están a la orden. En próximas publicaciones estaré colocando algunos de los experimentos que he realizado y pondré a competir modelos de IA (esto me llama bastante la atención: Llama, Gemini, ChatGPT). Mi vida y la de todos está a punto de cambiar gracias a los enormes avances científicos-tecnológicos que vienen de la mano de estas herramientas. Y la verdad quiero estar ahí desde el inicio.



 Son las dos y estoy revisando unos archivos que supuestamente me iban a subir para modificar; no subieron nada, y ni modo. Quisiera cambiar un poco el enfoque de esta web dándole el peso que se merece a mi parte de desarrollador, administrador de sistemas, amante de la tecnología o cualquier cosa que esté vinculada a esas aficiones que me cargo.

Me he retado en múltiples ocasiones y así como en algunas ha ido bien, en otras he sido un completo fiasco; lo que me queda claro es que la vida y el entorno no se comportan como uno quisiera, ni siquiera por mucho que lo anheles. Dejé de darle el peso y la importancia que le daba a los eventos exteriores y comencé a trabajar en lo que hay dentro de mí.

Es verdad que tenemos defectos imposibles de cambiar (pues ni que fuera gripe), pero también contamos con ciertas virtudes que bien intencionadas y con el enfoque correcto, nos pueden mover hacia lados interesantes. En esa misma lógica de pensamiento, utilizando esas premisas a mi favor, me he centrado en reconocer aquellos puntos que me pueden ayudar en entornos difíciles.

He tomado la decisión de mantenerme distante de redes sociales con fines de consumo de manera permanente; para entrar a ellas únicamente cuando desee compartir algo ya sea que haya creado yo mismo, o que pueda servirme más adelante. Quisiera contarles los pasos que seguí para hacer inaccesibles X, Face e Insta desde mi celular, pues la mayor tentación es tener esas herramientas en la palma de mi mano al alcance todo el tiempo; sin embargo, lo he olvidado, no recuerdo qué cosas le moví a las configuraciones, por lo que cuando quiero publicar algo tengo que hacerlo desde el navegador de mi lap.

El plan no es únicamente volverme más productivo; eso con acostarme a tiempo cada noche lo tendría cubierto. Lo que quiero es mejorar en más áreas de mi vida que venían fastidiándome, desde el plano físico (que siempre es un tema rudo de mejorar) hasta el plano intelectual, puedo aprovechar para leer y avanzar con los cursos que tengo pendientes por ahora.

Y en cuanto a este blog, me gustaría volverlo un reflejo de las cosas en las que estoy ocupado tecnológicamente hablando; obviamente hay herramientas que no puedo publicar acá, no tengo la intención tampoco de cerrarme únicamente a cosas de trabajo, pero quisiera mostrar algo de mi nerdés de este lado. Ya que no soy únicamente el personaje gruñón y amargado que algunos podrían deducir de los textos acá publicados.

Probablemente hablemos de programación, de herramientas tecnológicas, de películas que he visto, qué sé yo. Normalmente este tipo de cosas se van consolidando conforme el tiempo pasa. Los "influencers" como tal, evolucionan y se adaptan según las necesidades del mercado, aquí estamos un escalón más arriba de ellos y en una habitación más oculta, pues debido a la profesión y ocupación, estoy colado en temas de computadoras de tiempo cimpleto; y estoy acostumbrado a entenderles tanto por fuera, como por dentro. Así que sería hermoso que este lugar evolucionara a "fierros para noobs" y "bytecodes vs data", entre mil cosas que irían saliendo. Dejen lo pienso, nada es absoluto.



 Hoy descubrí algo que me parece extremadamente cool, próximamente lo voy a adquirir, para comenzar a hacer experimentos; pero desde ya confirmo, que de servir, esa herramienta estará de continuo en mi andar por esta hermosa vida tecnológica que voy construyendo.

El plan es darle un renovado significado a la cosas que importan en mi vida, y enfocarme en producir de una manera más dinámica, utilizando las habilidades que he obtenido a lo largo de los años dentro de la industria IT y en experiencias personales tanto como freelancer, como en un montón de intereses particulares.

Me siento muy feliz, lo tengo que confesar, porque al día de hoy sé que puedo ser organizado y constante con mis propósitos, llevándolos a cabo hasta donde me interese. Viendo alrededor, lo que ocurre en un mundo inmerso en el afán de autocontemplación, egocentrismo y autosatisfacción; ahí es donde encontré algo que puede ayudar a esa parte de mí que siempre está dispuesta a tirar letras.

Mis intereses se han visto disminuidos, a prácticamente nada teniendo el peso para imponerse sobre mi atención y voluntad; es verdad que han sido días complicados en el trabajo (y no por el trabajo en sí, ese lo llevo más o menos bien), el tema es la falta de buen liderazgo, es una tristeza que personas que llegan a posiciones de autoridad dejen morir su empatía por concatenar logros a sobremanera, parecería que mientras más entregables en menor tiempo, mejor.

El punto es que, actuar de esa manera sobre tu gente la termina fundiendo y motivando a encontrar alternativas a lo que tú ofreces. Ahora, quizá esas medidas las tomen a propósito las empresas, para que por pie propio decidas irte. Y el que quede como cobarde, seas tú. Hoy fue un día en el que la pasé enfocado en resolver y actualizar Jiras, como veinte pasaron por mis manos, al final ni siquiera los conté, porque tuve tan clavada mi atención en eso que no dudé un momento en que iba darle un buen avance al montón que tenía pendientes. Pero mírenme ahora, pasada media noche y sigo aquí, tratando de resolver otros temas de automatización que quiero que ya de una vez queden.



 Quería empezar a escribir algo distinto, enfocado en cómo me he sentido en días anteriores; sin avanzar con pendientes, descansado, pero al mismo tiempo desvelado y preocupado. Sin dinero, porque todo se mueve con dinero en esta vida.

De nada sirve tener las mejores intenciones, sin no eres capaz de convertirlas en poder adquisitivo. De poco sirve que tengas buenos gustos, si esos se encuentran fuera de tu alcance. Nulo beneficio tienen los deseos que no llevan el sustento económico detrás para lograrse.

A veces comprendo a quienes votan por una pensión global, aunque sé que entrelazadas están las estrategias de un control masivo bien establecido. Pero a fin de cuentas así vivimos, sumidos en la miseria de las deudas, los créditos, las incapacidades financieras, pero también los bloqueos sociales y emocionales, los planes y sueños rotos a cambio de decepciones, eventos traumáticos y pérdidas.

Cuando estaba morro conocí a un señor, muy trabajador, que hizo algo de dinero durante su vida, que decía que de nada servía todo lo que construyas, pues a fin de cuentas entre enfermedades y dolencias, otra gente termina quedándoselo. La verdad sea dicha, tiene mucho de cierto esa premisa.

Porque pensar que, por ejemplo, tu afición son los autos, invertirás muchísimo en el de tus sueños, o si no te alcanza, en modificar lo que tu presupuesto de para que sientas el frenesí a la mano; y pesar que eso puede concluir en un evento trágico, un impacto, un accidente, un conductor ebrio encontrándote de frente, y si no se acaba, por lo menos tu gusto se ve mellado.

Así podemos continuar con cualquier área; entonces le tienes que agarrar el gusto reducir tus pasiones y emociones; porque las enfermedades están a la orden del día, porque la agresividad puede tornarse en algo crítico. Entonces, somos como un árbol, luchando por sobrevivir, aceptando lo que venga del cielo con los brazos extendidos, entendiendo que no nos vamos a ir, y que nuestros cambios vienen de adentro. También siendo conscientes de que en cualquier rato puede llegar alguien a pisotearnos, orinarnos, cortarnos o quemarnos.



Me distraigo, teniendo objetivos claros, qué fácil es caer en el juego de alguien o algo más, no saber qué sigue, olvidarte de en dónde estabas, por observar, por escuchar, por lo limitado de atención de vez en cuando. Quería escribir de las cosas en las que trabajo, para que al verlo, tal vez les quedara un poco de lo que estoy haciendo con fines generosos solamente.

Pero en el fondo, cada uno guarda razones egoístas y superficiales en el corazón, queremos demostrar que sabemos, que somos buenos en lo que hacemos, que tenemos talento y creatividad, que hay al menos un poco de brillantez en nosotros; probablemente eso no sea cierto, pero hay que sentirse convencidos. Porque, quién vende pan malo.

El cerebro está atento para el chisme, sin importar el tamaño o qué tan ajeno sea, es parte de nuestra naturaleza humana. Queremos enterarnos y sentir que pertenecemos.

Hay quienes platican con pasión, los ves y te emocionas por los ademanes y gestos mientras se enfrascan en su diálogo; a simple vista, notas que están maldiciento a diestra y siniestra. Acordándose no solo de la progenitora del sujeto de la charla en cuestión, sino de su ascendencia completa con todo y muertos.

¿Existo? A veces, con una fuerza descomunal. Otras, estoy ahí, nada más, en un rincón, sin hacer mayor ruido, tecleando lo que se viene a mi mente, sorbo a sorbo, hundido en la música en mis oídos, ajeno al viento alrededor, estoico, inamobible, laxo, sobrio, parco.



En Un Rincón

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Me distraigo, teniendo objetivos claros, qué fácil es caer en el juego de alguien o algo más, no saber qué sigue, olvidarte de en dónde esta...

 Parece que no he logrado hacer tanto como quería en mis dos días libres. Lo tomaré como una especie de experimento, pues si con este tiempo libre no lo conseguí, ¿cómo es que haré para completar mis retos? Me pone a pensar, cada vez más, en que las cosas que me he propuesto son demasiado para tan poco tiempo. Sin embargo sigo teniendo la confianza de que en algún lugar estaré al final del año. 

Tema aparte, hoy ha sido un día interesante desde la óptica de darme el tiempo de estar conmigo, fui un rato al café por la mañana con un libro en la mano para leer mientras dejaba ropa lavando (que por cierto, haré algo similar mañana pues sigue habiendo ropa por lavar), regresé a la casa y me puse a arreglar mi cuarto. Después estuve tirado un un par de horas, viendo cosas en la tele, relajado, tranquilo tras haberme dado un baño. Llegadas las cinco o algo así de la tarde, me fui a comer a un restaurante de cortes, para posteriormente ver una peli, y al final salir de ahí y regresar caminando a casa, darme otro baño y acostarme a escribir esto.

El tiempo parece irse más rápido cuando uno la pasa bien; pues a penas era la segunda actividad interesante de mi día (ir a la plaza) y ya era mi horario "habitual" de salir de trabajar en la oficina; pero hay una trampa, ya que en meses recientes casi nunca he podido salir a mi hora, entonces esa hora similar, es relativa.

Mañana tenía el plan de ir a llevar algunas cartas temprano; no sé si suceda, la verdad, porque es algo tarde ya para darme el lujo de "madrugar" en sábado. Quiero trabajar en algunos pendientes que tengo del proyecto freelance y preparar una clase que voy a dar la semana entrante a un compañero del trabajo. Esos son los planes en mi mente, pero es bien sabido que a veces ni uno de esos ocurre.

La vida es así, hay que aceptarla como venga y trabajar en lo que podamos. Tal vez nos dejemos muchos planes de camino y varias de las cosas que tengas como objetivos fracasen estrepitosamente, pero de eso se trata, de que al día siguiente, a la semana siguiente, al mes siguiente, al año siguiente, despiertes motivado con trabajar en mejorar aquello en lo que crees que tienes la capacidad de hacerlo.



 El problema más grande de nuestros días es tener que ajustar tus prioridades en un mundo repleto de distractores. Desde redes, mensajes, fotos, audios, videos, cualquier producto multimedia que se atraviesa en medio de nuestro camino, millones de microdestellos que anhelan nuestra atención, publicidad aquí y allá.

Me di a la tarea de borrar todo lo que me representaba un verdadero reto, alejar las redes de las manos, con tal de recuperar el control de mi vida, y lo estoy haciendo bien, lentamente, no lo niego. Para este tiempo quisiera llevar un avance mayor, pero ahí va la cosa.

Se trata de darte cuenta de las áreas en las que eres más débil y combatirlas con aquello que te sirva para fortalecer tu postura apartada a eso. Incluso ciertas personas, de vez en cuando, merecen ser ignoradas; porque tú estás construyendo en ti, en tu propia vida, en tu deseo de mejorar como individuo.

Hay personas que se convierten en una inmensa pérdida de tiempo, hay que quitarlas de la posición en las que las teníamos. Seguir en nustro proceso. Se comprende, claro está, no toda la gente tiene malas intenciones contigo; debe de quedar implícito eso, pues la mayoría, de forma independiente está trabajando en sus propios asuntos.

No es que carezcas de importancia, es que cada cabeza es un Mundo y como tal, cada mundo cuenta con sus propias situaciones sucediendo constantemente. No hay que detenernos a asumir, ni clavarnos en lamentarnos. Pues estamos acá de paso, dentro de poco nos tendremos que ir, lo mejor será sacar una vida digna y si somos capaces de generar, hacerlo conscientes y prudentes.



 Me iba a dormir antes de venir a escribir acá algo. Tengo una espina, una que no me deja en paz, los líderes dentro del proyecto son workaholics, pero a un nivel enfermizo. A niveles de quedarse y querer que los demás se queden dos o más horas después de la hora de salida solo para continuar resolviendo pendientes. Fun fact, son cosas que no terminan. Simplemente están obsesionados con el trabajo.

Y me viene a la mente la pregunta: ¿Odiarán a sus familias? ¿No les gustará estar en casa? ¿No tendrán amigos ni otra cosa qué hacer? Porque eso de celebrar el trabajo excesivo es un error, incluso por bien pagado que esté. Es una tremenda idiotez navegar por la vida con la bandera de "extremadamente comprometido con la chamba", porque realmente no sabes, en un abrir y cerrar de ojos te dan la noticia de que te acaban de promover a cliente. Y ya está, así de simple tus sueños dentro de la organización a la que te entregas con cuerpo y alma se esfuman.

Digo lo anterior consciente de que nunca estaré al nivel de expectativas que requieren de mí esas personas, porque para acabarla de fastidiar padecen del mismo mal: Dos líderes y dos gerentes. Hoy pasaba media hora de nuestro tiempo de salida y se les ocurrió pedir que compararamos unas cuentas entre infraestructuras, eran diez mil líneas de código en JSON y como ochenta registros en una tabla de Oracle:

– Do you want us to check these lines? Do you have any SOC & BAN combination or just want us to go through all of them checking one by one?
– Yeah, we have to check all. One by one.
– At this time? HAHA! I'm sorry, but no. It's already late for me and I really need to go to do other activities.
– Okay, you can leave.
– Thanks. Bye.

Apagué la computadora y una hora después le mandé mensaje a mi compañera, quien está en Canadá sufriendo la misma clase de abusos por parte de los jefes:

– Are you still there?
– I just dropped, a few mins back.
– OMG.
– I said I have to drop twice and they didn't even reply and I was like: Ok, bye. Then our lead started asking things.
– They will probably kick me out of the Company for not working late, but it's better to keep my healt. Honestly, that's very poor leadership.

Y ya, solo quería sacar esta especie de incomodidad en algún lado; es muy triste que te valoren por qué tan tarde te puedes quedar a trabajar sin chistar (o que te obliguen a hacerlo sin siquiera desearlo); es peor aún saber que si eso sucede en empresas de primer nivel internacional como en la que yo trabajo, cómo estarán las cosas de terribles en trabajos con menor capital y formalidad.

Fun fact: Le pedí a GPT (como siempre lo hago) que generara una imagen inspirada en el texto para colocarla en el post y terminó dándome terapia gratuita. God, I really love computers:
"I understand, and it sounds like a challenging situation. Sharing your experiences and feelings is important, and it's good that you're finding ways to express them. If there's anything else you'd like to explore or a different kind of image you'd like to see created, feel free to let me know. Whether it's something imaginative, a place you'd like to visit through art, or a concept visualized in a positive light, I'm here to help."



Here to Help

Por
 Me iba a dormir antes de venir a escribir acá algo. Tengo una espina, una que no me deja en paz, los líderes dentro del proyecto son workah...

 Me dije: ¿Por qué no vuelves a escribir algunas cosas en el tono oscuro que sabes que eres capaz? Estás consciente de que tu cabeza tiene bastante pra dar y este lugar no es únicamente para celebrar y confesar los placeres de la vida, o únicamente para quejarse.

Aquí vienes a destripar, pisotear, dejar salir al monstruo voraz que habita en tu interior momentáneamente, al tiempo que descubres al espejo que una parte de ti envejece y otra se vuelve cada vez más fuerte, feroz e incontenible; conforme pasar los días y ejercitas dándole razones para existir, al descansar y respetar su lugar, lo nutres, lentamente volviéndolo una fuerza descomunal.

Cuando suceda, cuando exista, cuando abra los ojos de nuevo, probablemente habré aprendido lo necesario para mudar de una versión tranquila y estoica de mí, a una versión controlada y segura. Pues se habrán integrado las buenas y malas experiencias, las historias fallidas, los retos y propósitos al mismo ser; la transformación sutil, escalonada e invisible toca a la puerta.

No necesita un guía como antes, no tiene que perder el miedo, porque ya conoce todo lo que le rodea, está consciente de que sabe leer perfectamente a quienes están a su alrededor; su deducción es acertada y su mimetización ha dejado de ser una ruta de escape.

Una cosa es sentirme fuerte, otra muy distinta sentirme poderoso. No hay carta suficientemente extensa para expresar de lo que eres capaz, porque realmente no te darías el tiempo de leerla, ni atención pondrías cuando casi nada te importa; que se cuide lo que se quiera interponer en tu camino, porque lo abatirás, lo desmenuzarás y lo pisotearás.

Me causaba temblor y terror escucharte, me provocada incertidumbre dejarte observar. Hoy más que nunca entiendo que tengo que permitirte estar, crecer, desarrollarte y romper lo que quieras romper.

Te asociaba con la negrura sin darme cuenta que estaba apuntando hacia la ausencia misma de la luz en mi afán de contemplarte; me dejaste ciego y sordo solo para darme una lección de vida. La confianza no es para todos. Hay quienes merecen y ruegan por que los desgracies con tu desprecio, hambriento de dulces deseos, entre las más perversas retribuciones. No tengas miedo de ser, quédate y cuida de nosotros como nadie podría.



 Te escribiría una canción si yo pudiera,
te contaría mil historias si me fuera factible,
te encontraría entre mis brazos si no te hubieras ido,
pero aquí estoy yo, decepcionado e irascible.

Numerosos momentos surcan is memorias,
detalladas texturas acarician mis pensamientos,
que te fueras sin decir adiós es un tormento,
porque nunca sabré qué habría sido de tus glorias.

Cuánto tiempo más estaré tendido en la desesperanza,
con las partículas en el espacio desafiando el tiempo continuo,
llámense minutos u horas, la ilusión se ha esfumado,
sin entender por qué ensamblar frases se convierte en alabanza.

Desde el anonimato me expuse hace muchos años,
exteriorizando cada una de mis emociones al tiempo
que dejaba atrás mis ilusiones, que maduraba un poco,
para terminar dándome cuenta que casi siempre estuve roto.

Las acciones y los intentos pueden engañarme,
las falsas intenciones escondidas con el fin de estafarme,
pero ya no vivo yo, de las ganas de hacer dinero,
le he dejaro atrás, como quien deja un puerto,
en las costas de paradisiacos lugares,
quizá por fuera vivo, pero por dentro muerto.

No tendré intención alguna de demostrar con versos,
lo que no he podido expresar en viva voz,
lo que escarva hasta lo más profundo de mis huesos,
lo que me hace parecer un ente atroz.

Sin ánimos de evolucionar en una fracción de mi locura,
demencia aparte se dirá de mí, que supe bien satisfacerla,
muentras entre mis brazos, su cabeza cortada, en un bolso sangrante,
al escurrir impasiva y continuamente, disfrutaba mecerla.



Ente Atroz

Por
 Te escribiría una canción si yo pudiera, te contaría mil historias si me fuera factible, te encontraría entre mis brazos si no te hubieras ...