Autocompasión Injustificada

Han pasado los años y de mis ganas de escribir "algo" no se sabe un comino; pero hoy, estoy desagradado ante una actitud, la cual es, autocompasión o victimización. Todos conocemos a esta persona, que con una actitud grosera, impositiva y abusiva trata de conseguir y abrirse paso por llegar a aquello que desea, y está mal, es un extremo que está mal, porque afecta a terceros.

Pero qué me dicen de la otra cara, las personas que forzándote a mirarlos con lástima y compasión, hacen todo por tenerte ahí, brindándoles tu atención y afecto, haciéndote pensar a cada que pueden lo "miserable" que ha sido la vida para con ellos; bueno, pues también su actitud es pésima, es una forma de control y por consiguiente, destruye a otros.

Y ya, era todo lo que quería decir al respecto. Aprendamos a ser felices y a convivir con nosotros mismos, mientras no logremos eso, seguiremos produciendo relaciones dañinas gracias a que no hemos superado complejos, miedos y traumas. ¿No me creen? Hagan lo que yo, analicen un poquito las relaciones que conocen, aquellas que están mal, colóquenlas en su mente hasta que entiendan qué es lo que sucede; por la sola interacción de las partes se da uno cuenta, no es necesario ser un gran sabio, filósofo, pensador o genio, lo juro.

Me gusta mantener una personalidad que sea justa con su palabra, aquello que digo debe de estar fundamentado en algo de lo que soy; no me es posible andar por todos lados pretendiendo ser algo que no soy. Además es exhaustivo el siquiera intentarlo. La justificación es simple, la transparencia deja en claro nuestro ser. Eso sí, tan fácil como es entregar mi corazón al enamoramiento, cuando este se rompe por una decepción, probablemente tenga que recoger sus piezas y dejar pasar un tiempo, pero una vez recuperado, sin duda habrá aprendido algo, por lo que difícilmente dejará que lo hieran desde la misma perspectiva.

Incluso yo deseo conocer a una mujer que me guste y me ame... ¿Es la vida justa? Deduzco que sí, en su aleatoria y poco lógica manera de asimilar la justicia, seguro lo es. Además, la percepción de los lugares y éxitos alcanzados solo es distinguible viendo hacia el pasado, habrá que esperar y el bendito tiempo, como siempre, hará incontenible a la razón, con lo que la verdad será descubierta. Por supuesto.


Provinciano Nostálgico

Los números me hacen feliz. El análisis de datos le da una razón de ser a mi curiosidad constante. Hace justo un mes inicié con la fase gamma de ese proyecto personal. Los resultados hasta ahora, prometedores. La inteligencia ante la comprensión del funcionar de los números basado en estadística y probabilidad se ha puesto a prueba, y en más de veinte mi escenarios, mi algoritmo ha resultado triunfador, lo cual es maravilloso.

El siguiente paso es alcanzar un retorno en concreto, estoy mentalizado en que sean diez mil durante cada corte a partir de que empecemos el año; estoy consciente de que es un número ambicioso, pero de darse, me vendría muy bien para resolver situaciones personales y dar continuidad a otros asuntos. Además, que si lo consigo cíclico, estamos hablando de casi una completa libertad financiera alcanzable en tres o cuatro meses... Pero reitero, eso no es más que especulación basada en números, hacen falta resultados para animarme siquiera a cambiar de trabajo.

Acaba de terminar el primer día del último mes del año; qué nostalgia saber que no he hecho nada por mejorar mi apariencia y he permitido a mi salud estar en malas condiciones. Me repito una y otra vez mis anhelos pero no ha funcionado, me quedé bajo de voluntad o definitivamente no utilicé los medios, ni la influencia necesaria para abandonar el mal camino y reincorporarme al buen estado de salud.

El exceso de trabajo y el godinizmo me parecen un par de elementos dañinos; hace falta salir a tomar aire, a conocer gente y lugares, a divertirse; y esta ciudad, honestamente me ha dejado uno que otro desagrado por un poco de satisfacción de vez en cuando. Aunque he aprendido mucho el valor de lo que no está cerca, de los amigos, la familia, las personas que amo y la gente en quien puedo confiar. Me llevo eso de aquí si un día me voy.

No soy fanático de subirme al transporte público colmado de gente, porque es bien sabido que no soy muy amante de la gente en general. Tampoco es lo mío hace filas enormes cuando hay que ir al super o a un restaurante en la búsqueda de un sitio para comer. No es culpa de nadie, es que simplemente no me agrada todo eso. Por eso me mudé a unos pasos de la oficina, por eso es que no utilizo transporte a menos que sea altamente necesario (por lo general prefiero las aplicaciones).

Y el asunto con la mentalidad de las personas es otro: Por lo general tratan de aprovecharse de cualquier ventana de oportunidad para sacar ventaja sobre ti; desde que se les olvida parte del pedido que acabas de hacerles por lo que no te entregan completo, hasta que se confunden con las monedas y te dan cambios erróneos, o que tu compañero de trabajo o jefe considere "pertinente" que te quedes un rato más a laborar (incluso sabiendo que es fuera de tu horario), o que realices actividades en fin de semana (cuando tu contrato no dice eso); en resumen, aquí pasa en todos lados, siempre, si hay oportunidad y tú lo permites, va a salir alguien de colmillo retorcido a abusar de tu ingenuidad.

Pero no, no detesto la ciudad, particularmente he ido aprendiendo a comprenderla y a sus habitantes; me ha dado gusto hasta ahora la experiencia y no estoy diciendo que el próximo mes me iré. Aunque de ser por mí determinación, por mis gustos, anhelos y necesidades, definitivamente hay otros sitios a los que me siento más compatible, solo eso.


Una Catarsis

Tengo que colocarlo dentro de algún texto que me fluya, es tiempo, supongo, de decir que venía padeciendo un tipo de enfermedad que me hacía ver todo distinto, mi cerebro produciendo un entorno distópico era una constante, donde el rededor superaba mis expectativas negativas siempre, y aspiraba a ser un número más programado para desaparecer tarde o temprano.

Lo anterior era un estado mental disfuncional, un temeroso estado de ánimo continuamente en alerta, una sensibilidad a percibir emociones positivas nula; explotando únicamente la perversidad de los horrores imaginables. Ridículo resulta que una de mis historias favoritas de Poe sea la de Arthur Gordon Pym y que tras haberla leído años atrás no me diera cuenta que estaba en dándole vueltas a miedos existentes solamente en mi cabeza.

Me sentí curado de eso después del fin de semana, ocurrieron situaciones diversas que me colocaron en un proceso de pensamiento más sobrio ante lo que pasaba; mi tacto, gusto, vista, oído y olfato se reiniciaron convencidos de que la experiencia merecía ser vivida con el potencial completo que cada uno de mis sentidos posee. Funcionó.

Han sido unos días deliciosos, mi espalda no se siente más cargada de necesidades, decir las cosas que deseo y quiero se ha transformado en algo sencillo. Hasta el hecho de perder mi trabajo parece un horizonte confiable ahora; pues sé qué hacer si me despidieran, sé adónde ir en caso de requerirlo. En lugar de subdimensionar mi mundo he comprendido su crecimiento y rumbo, agarrándome fuertemente de aquello que amo, descartando lo que me hacía daño.

Las catarsis pueden llegar a nuestras vidas en diferentes tipos de empaques, tamaños, aromas, sabores, colores, texturas y formas; justo lo faltante en el momento indicado, y así llego al final de esta pequeña anécdota, alegrándome del hermoso fin de semana anterior, y lo mucho que me trajo consigo. Bendita vida que me instruyes bien.


Vuelvo Pronto

Y si están creyendo todos que dejé de escribir por culpa del trabajo, en parte es así, pero definitivamente no. Han sido semanas en las que me he entretenido durante mis "tiempos libres" en un algoritmo que espero genere frutos interesantes a futuro, hasta el momento van más de 21 mil escenarios analizados sin fallos, lo que me hace alegrarme mucho.

En cuanto a las cosas comunes de la oficina, he de mencionar que cada vez soy más funcional administrando AIX, y SQL Sever se me hace una tecnología poco a poco más sencilla de gestionar. En fin, vida laboral a todo.

Entre las cosas tristes, tengo que comentar que casi no he podido visitar a mis padres durante el último semestre; lo hice el domingo pasado, solamente el domingo en una visita express. Están bien, los amo, los extraño demasiado.

Con respecto a las amistades, aquí solo interactúo con "señores", así que me hace falta salir de vez en cuando y pasar tiempo con gente más próxima a mi edad y mis gustos.

En fin, ya me voy de acá, quería publicar algo pero realmente estoy limitado de tiempo, vuelvo pronto.