El verdadero logro está en entender qué es aquello que estás dispuesto de sobrellevar para conseguir algo que deseas con mayor fuerza. Le estaba dando vueltas en la cabeza a esa idea, y es que cómo es posible que termine mis días sin energía, necesitaba recomponer algo, el orden de los procesos o la jerarquía, qué sé yo. Y ahí fue donde me di cuenta, debía de empezar a trabajar por aquello que me diera más, lo que tuviera el potencial de llevarme más lejos.

Claro que sí, es bonito enfrascarse en una travesía literaria de dos horas diarias para poder culminar el procesamiento intelectual de dos libros a la semana; y eso, como actividad única está delicioso, pero había otros puntos que tenía que validar antes de dar mi teoría por buena.

Y luego estaba el hecho de que llevo prácticamente desde que inicié en este proyecto sin poder salir a la hora de trabajar, quedándome una o dos horas extra diariamente nada más con la intención de mostrar capacidad y nivel competitivo. A cambio de ello, el tiempo para actividades "libres" se ve reducido... Lo que antes eran dos horas destinadas específicamente para un objetivo, se convierte en una, o media. Algo no estaba bien.

Entonces, ¿qué podía hacer? O mejor dicho, ¿qué puedo hacer? Las redes no son las únicas culpables, y castigarlas en consecuencia me pone a pensar si las decisiones que he estado tomando son las correctas. Ya saben, iniciar acá ha sido difícil, y es de esperarse que el proceso tarde en cuajar; porque he venido trabajando a ensayo y error, a esperar al fallo y reparo.

Llegar a casa sin energía tampoco es la mejor opción entonces. ¿Qué sigue? Abandonar la lectura que tenía para el final del día e intercambiarla por el llenado de mi agenda y las anotaciones diarias, eso probablemente sirva. ¿Pero qué del salir al aire? Pues nada, que hay que invertir el orden de eso también. Mi reto es, para mañana, volver a anotar las cosas; ajustar horarios y alarmas y desde el día siguiente comenzar a implementar, ya vendré por acá a decirles qué tan eficientes han resultado los cambios, o qué tan fatídicos, si es así.

 Todo este asunto de escribir, leer, producir, hacerlo por montones, son temas que se me están yendo de las manos la verdad; el tiempo de un día no me da para tantas cosas, y no es que me sea virtualmente imposible, es que el trabajo se ha vuelto saturado lo que sigue.

Y entonces tengo esta pequeña noción de reorganización, de ajustarme a una agenda personal, de resolver las cosas pequeñas poco a poco para en consecuencia, como una bola de nieve, más adelante cuando me haya acostumbrado a las nuevas dinámicas, ir agregando pendientes. Se puede, sí, o al menos en mi cabeza lo asumo factible. Ya veremos.

Sigo en el anonimato, en el anonimato de mis propios ideales y planes; si logro automatizar todo lo que tengo en la mente, sé que la vida será mucho más sencilla en mi trabajo. Pero estoy topando con una pared importante, la falta de accesos y que me veo forzado a utilizar lenguajes previamente autorizados.

En fin, ahí está el resumen de mi día, de mis últimos días, de mis últimas semanas. Les conté que también estaba escribiendo cartas, ¿verdad? Pues tengo aquí conmigo cinco que no he llevado todavía a correos, espero este fin de semana darme a la tarea de hacerlo. Como dije, demasiadas cosas que me he puesto encima y todavía queriendo animarme a innovar en otras.

Una de las cosas que me he propuesto ha sido ordenar mis finanzas de una manera más simplificada; he creado un presupuesto mensual en lugar del que venía utilizando, y con eso en consecuencia he logrado ...

Perdón, me distraje, no he logrado nada la verdad. Solo han sido pequeños destellos de sobriedad en un mundo repleto de distractores. No sé qué va a ser de mí a final de año, no sé si llegue a conseguir la cuarta o quinta parte de lo que me he propuesto, pero tengo que se honesto, si logro eso aunque sea, será un avance significativo en el camino correcto. Y al final, eso es lo que quiero.



Distractores

Por
 Todo este asunto de escribir, leer, producir, hacerlo por montones, son temas que se me están yendo de las manos la verdad; el tiempo de un...

 Ha sido una semana eterna, a penas he podido dormir y he tenido que realizar actividades sobre temas en los que no tengo experiencia. Siento que un poco me están viendo la cara en el trabajo, ni siquiera he podido pasar acá a escribir un poco, pero ya mañana, termina este martirio temporal para el que no estaba preparado emocional ni físicamente.

En la urbe tecnocrática, donde la cacofonía digital tejía un velo de irrealidad, habitaba sumergido en una existencia binaria. Mi ser, codificado en líneas de código efímeras, se diluía con la luz del alba. Programador en las tinieblas pre-matutinas, mi alma vibraba al son frenético de algoritmos y plazos implacables. La semana ha sido un espejismo de eficiencia, un bucle infinito de desgaste y renovación, hasta que el sábado por la noche lo encontré como una cáscara exhausta ante el resplandor gélido de la pantalla.

Mientras las luces de la ciudad parpadean como luciérnagas moribundas, me sumergí en el oceano del sueño, donde las olas diluyen las fronteras entre lo que existe y lo que no. Me veo transportado a un desierto de silicio, un vacío abismal bajo un cielo inmaculado, donde el tiempo se convierte en eternidad. Y entonces, como un fallo en la matriz, emerge la sombra colosal de un Roc, sus alas un mosaico de caracteres fragmentados, su vuelo un desafío a la gravedad del desaliento.

El ave aterrizó, una anomalía en la planicie digital. Sus ojos, dos soles encriptados, perforaron la niebla de la apatía que me envolvía. "Eres más que tus ciclos de vigilia y sueño", resonó su voz, un eco distorsionado que llenaba el vacío. En un acto de fe o de locura, acepté la invitación tácita, trepando sobre el plumaje de datos corruptos, aferrándome a la promesa de un horizonte desconocido.

Ascendimos, dejando atrás la gravedad de lo predecible. Cada aleteo desfragmentaba el cielo, revelando constelaciones de posibilidades. Mientra yo observaba, maravillado, cómo el mundo debajo se transformaba en un torrente de luz y sombra, un flujo de información que cobraba sentido en su danza caótica.

"La libertad es el código más complejo", murmuró mientras navegábamos por la corriente de los sueños. Las palabras se transformaron en un software que reprogramaba mi corazón en pleno vuelo, despertando un apetito voraz por lo imposible, y una confianza inmensa ante lo posible.

 Llevo varias semanas sufriendo de una tos que no me deja en paz, llega, tomo medicamento, me recupero, cambio de temperatura, vuelve. Estoy sintiéndome débil como hace tiempo no me sentía, hoy mismo me ha costado trabajo dormir solamente por estar constantemente tosiendo.

Es fastidioso. Flemas, más flemas, tos, más tos. Incomodidad. Acudir a la oficina por obligación. Aguantarme la tosedera por estar junto a cincuenta personas, regresar en la noche a la casa y volver a sentir que la tos se apodera de mí y no me da chance de descansar.

Más allá de una tos fiera, tener que cubrir con actividades oncall esta semana, ha vuelto la recuperación más complicada. Pues la semana pasada estuve de vacaciones en Colima, y ahí me regresó la molesta tos, llevaba casi un mes sin que me fastidiara, pero el clima cálido de día y el frío húmedo de la madrugada, me la trajo de nuevo.

Regresando al tema del oncall, la semana de regreso está pesadísima; empezando a trabajar entre ocho y nueve de la mañana y no pudiendo desconectarme hasta casi las diez de la noche. El ritmo poco ayuda a mi recuperación. Antes de regresar a Guadalajara, me terminé un tratamiento, y ya estaba un poco mejor, pero creo que sigo con las defensas bajas y toda la carga de actividades me termina quitando el sueño.

Después llega el estrés porque hay algunas cosas que no he terminado, las tengo pendientes. Y no, no hablo de los propósitos que me he puesto. Definitivamente debo permitir a mi cuerpo sanar antes de esforzarme por ese tipo de cosas menos importantes. La semana en curso espero que termine pronto, porque quiero poder descansar correctamente. Por eso siempre digo que uno pone y Dios dispone.

Tos

Por
 Llevo varias semanas sufriendo de una tos que no me deja en paz, llega, tomo medicamento, me recupero, cambio de temperatura, vuelve. Estoy...

 Vamos a ver, por dónde empiezo. Ha sido un día relativamente extraño. En el que he dado información de más donde no debí, puntos menos, no sé. Me encuentro en un momento de mi vida en el que los cambios son importantes y escenciales para poder florecer; pero cambios positivos, he de mencionar, cambios enfocados en el desarrollo intelectual y la mejora continua, ¿y eso a qué se debe? Al constante deseo de funcionar en una sociedad repleta de basura, de mierda.

Me he sentido totalmente identificado con Stan en el episodio de South Park que vi hace rato, y es que, a nada de ser más viejo, uno se da cuenta de que lo que hay alrededor, lo que la gente consume, lo que producen e incluso lo que son, es básicamente mierda. Efímera e inútil mierda.

No deja nada estar viendo la computadora todo el día, por buena y maravillosa que sea la película, ¿qué si no puedo darle la atención que merece? Todo es frustración, entretenimiento montado en nimiedades e insignificancias, aburrimiento en pocas palabras. Vacío y nulidad. Mis ojos están aquío arriba.

Una noche solitaria entre gente conviviendo en la superficialidad, "¿cuánto vales mamacita?" Le pregunto en pensamientos a la del cuerpo perfecto; no me alcanza, seguro. Me están dando vuelta ideas sin fundamentos, porque al parecer las drogas duras han provocado efecto, pero si mi droga es la adicción a redactar, a poner palabras una tras la otra sin sentido aparente, verbórrea pura y fatídica. Ficticia y simplista.

La miseria nos rodea, nos envuelve y nos engulle, nos devora, nos lleva a sus entrañas para digerirnos, esperando a que, tras un tiempo específico, nos convirtamos en lo que hay afuera, en un común denominador más, mierda y más mierda. ¿Hay algo distinto a eso esperándonos? Difícilmente lo creo. Somos tullidos intelectuales, pobres espirituales, destrozados emocionales.

My common current fight is against the type of cover I got with my latte. Strawless, please. No tenemos idea de quiénes somos, ni hacia dónde vamos, pues por mucho que planeemos, la oscuridad e incertidumbre están ahí, en el orificio rectal de la monstruosa creatura que se ha apoderado de nuestra existencia. ¿Estamos un poco más cerca de la muerte a cada momento que pasa? Definitivamente, y eso ... Me saca de la concentración. La alarma. Supuestamente tengo que realizar un pago, o eso es lo que dice la etiqueta que muestra el celular.

Más que la gente inteligente me gusta la gente que se queda callada. Los que asumen su poquísima importancia, no es necesario insultarles, pues su sola presencia fugaz es degrado suficiente. No hay más que dejarlos ser, permitirles darse de frente contra la realidad, ni por un "te lo dije" ciertamente, pues en verdad nada me importa más que eso. Al final todos la pasamos mal, antes, ahora o después. Y no estamos como para andar rompiéndonos el alma repartiendo odio o conmiseración.

Soy un genio. No, soy un idiota. Soy un genio que se asume como idiota. Soy un idiota que quiere ser un genio. Soy un genio siendo un idiota. Soy genialmente idiota. Patético. No yo, tú. Que juzgas. A mí qué, a mí no me podrías importar menos. Tú y tu mirada trasladándose por mis letras sin comprender su significado. Tan absurdo y banal como lo que te rodea, ¿te das cuenta? No, no te das cuenta. Porque la introspección está en peligro de extinción; ellos quieren ser y pertenecer, uno, por otra parte, sabe que no funciona así. Es irónico el gusto del Divino, su sentido del humor. Ni tú funcionas o vales por lo que eres, ni yo estoy acá colocando palabras por el solo hecho de hacerlo. Es un combate, alfa, beta, gamma (ghama?), delta (dhelta?)... O algo así.

Disculpen al sopenco de arriba, quería expresar algo que ni él mismo entendía. Solo porque sí. En su afán de darle peso a su existencia, no estaba interesado por colocar frases que funcionaran en su conjunto, de de la manera que nosotros las comprendemos, solo estaba escribiendo. Un fastidio, si me lo preguntan.

Un Idiota

Por
 Vamos a ver, por dónde empiezo. Ha sido un día relativamente extraño. En el que he dado información de más donde no debí, puntos menos, no ...

 ¿Será posible hacer un experimento en el que la intención sea "hackear el sistema" de manera ética y correcta? No hablo de cometer crimen alguno, sino de modificar la forma de publicar, ya sea con videos, con textos de "suepración" o con información detallada que sea útil a una gran masa de audiencia, lo cual, como consecuencia funcione como vencer o hackear el sistema y la manera en la que está organizado.

Pero, ¿qué tan difícil será llegar de 0 pesos a 1 millón a través de un canal en específico? He visto que hay demasiadas personas quejándose de lo especial que se ha vuelto YouTube como plataforma para que los creadores produzcan más y mejor contendio; pero también he visto que quienes son constantes con sus publicaciones y mantienen un nivel de calidad decente, tarde o temprano crecen. Eso sí, no lo hacen como la espuma, pero de que se levantan, se levantan.

Tengo un par de conocidas que tienen sus canales con videos y centenas de miles de vistas a penas y obtienen un poquito de ingresos, entonces, ¿un millón? Debe requerir una maquinaria inmensa y monumental. Una fuerza de trabajo casi inagotable.

Al día de hoy no creo que exista como tal una receta infalible para salir de la miseria; mi recomendación, para al menos mejorar las condiciones de vida, es que empieces a juntarte, admirar y observar a aquellos a quienes les va mucho mejor que a ti. Aprende lo que puedas, no necesitas que te den clases; por su forma de expresarse, su manera de desenvolverse, como se tratan unos a otros, de ahí puedes agarrar un poco para tu propia formación.

Honestamente, nada te ayuda más a avanzar en la escalera social que las conexiones; por eso son tan efectivas las instituciones educativas privadas. Porque aunque a ellas asisten alumnos de toda índole intelectual (sin exluir a los mediocres), pero los círculos de convivencia que ahí se forman pueden terminar ubicándote en una posición privilegiada solo por conocer a, ser amigo de, estar en una relación con...

Lo sé, a las personas que son parte de la burbuja les cuesta darse cuenta de este gran salto en la escalera de privilegios que tuvieron frente a sí, porque son como el meme de Homero en la montaña que dice, que ha avanzado mucho y ni siquiera se han cansado.

Así funcionan las burbujas y los privilegios, no se dan cuenta de la realidad en la que existen; igualmente pasa con las personas en situación de carencia, tienen la creencia de que siempre hay gente más pobre que ellos, y por consiguiente se asumen como "clase media" cuando pertenecen por completo a los índices económicos más vulnerados. Ese es el tema con la consciencia de clases. Cuando tienes consciencia de clase sabes que incluso teniendo ingresos de cien mil varos mensuales, tu situación económica está más cercana a la del mendigo en el basurero del Centro que a la de un verdadero rico.

Y el sistema económico sigue funcionando para encarecer y empobrecer, es una herramienta bastante eficaz para mantener el poder en unas cuantas manos. No, no creas que es fácil salir de pobre; de hecho, la escalabilidad social en la actualidad en las muy escasas ocasiones que sucede está en un alto porcentaje vinculada a actividades delictivas e inmorales. ¿Qué significa? Que tu conocido el "empresario" tras bambalinas muy probablemente sea un delincuente evasor de impuestos y explotador; y tu amiga la "influencer" básicamente se dedica al negocio más antiguo en un panorama modernizado.

Pero entonces, ¿qué hacer? ¿Se puede o no salir de pobre? ¿Se puede o no escalar entre clases? ¿Se puede o no hacer riqueza legalmente en Latinoamérica? Da para meditar un ratote, en la muy enorme cantidad de casos y personas que he analizado a lo largo de mi vida, puedo reconocer que esos fenómenos de movilidad ocurren como vestigios exageradamente resagados; es más fácil encontrar fósiles de dinosaurios que a una persona que haya construido una considerable estabilidad económica a partir de actividades éticas, morales y honestas.

 Hoy amanecí con prácticamente nulas ganas de hacer cualquier cosa, y es que, ayer me costó trabajo dormir; no me desvelé, lo que se dice desvelarme, pero la sufrí. Entre ayer y hoy, le he bajado un poco al ritmo de rutina que venía siguiendo, y eso se nota. Uno se cansa, se fastidia, se frustra, se abruma, se disipa.

Sin embargo, tengo planes para mañana, por eso mismo el día de hoy lo dejaré como un día en el que las cosas ocurran más calmadas; sin estresarme o fatigarme. Dándole el peso necesario únicamente a lo importante. Hoy toca ser feliz, no tomarse nada en serio y agradecer por lo poquito que se ha conseguido.

Algo que me ocurre cuando me cuesta trabajo dormir o me desvelo, es que en ese rato me pongo a producir o planear asuntos; como si sintiera culpa por solo estar ahí, existiendo sin funcionar, definitivamente tengo que darle más derecho a la pereza sobre ciertas circunstancias en mi vida; digo, las cosas van un poco mejor que hace cuatro años, y eso ya es algo para celebrar.

Me caí o me dejé caer por miedo a no saber qué seguía, pero lo cierto es que nunca lo sabré. Porque lo que hoy pueda parecerme algo resistente y funcional, algo que me lleve a lugares mejores, mañana simplemente no está o se rompe, se destruye y se acaba. El contexto y entorno son tan efímeros e insignificantes que una mala decisión, un movimiento equivocado y acabamos en la calle sin nada, despedazados.

Llegado a este punto, el existencialismo se vuelve más una necesidad básica que una filosofía de vida; es bien fácil asumir circunstancias y caminos cuando te han tocado las primicias, pero darnos cuenta de que la realidad es incierta y que cada cual responde a una serie de decisiones (la mayoría tomadas desde las vísceras) representa un cambio muy potente en cómo apreciamos a los demás.

Quizá no se entienda bien lo que estoy tratando de decir acá, pero mi intención es simple: Acuérdate de los que te rodean, porque hoy estás en un lugar donde mañana tal vez ya no. Porque estamos a un bote de canica de distancia de cometer actos indebidos, y el autocontrol es clave en el diario vivir.

Los "eventos canónicos" van a ocurrir, tus héroes se van a caer, las figuras que idealizas van a tirarte de bruces al piso, la gente que amas te va a romper el corazón, tu animal favorito se va a extinguir, llegarán enfermedades y dolencias, la realidad te va a quebrar más de una vez, sentirás pena de ti mismo y tu miseria, te desvanecerás una y otra vez, se acabará el trabajo, dejarás morir tus sueños; pero ante toda esa basura, aprenderás a crecer y reconstruirte, darás gracias por la experiencia y seguirás.

 Disciplina, o el por qué estoy escribiendo esto de madrugada. Una de las cosas que más me preocupa de mi día a día, es no saber resolver los pendientes, personalmente porque falta de capacidad, por carencia de tiempo o simplemente porque no me alcanzo a amarrar ganas de procrastinar antes de culminar mi cometido.

Dicho lo anterior, he estado estudiando el idioma que me propuse y me di cuenta que si tomo la computadora personal después de cierta hora, simplemente se me escapa el sueño. Por lo que a partir de ya, una nueva regla me he de poner, no tocar más la lap después de salir de trabajar (a menos claro que sea para resolver algún pendiente de trabajo, para lo cual, esa regla se exime). Porque venía haciéndolo con una alarma, cerca de las nueve y media de la noche, pensaba, sería capaz de dejar la máquina y enfocarme en dormir. Pero luego, si me pongo a estudiar a través de la pantalla, si le doy a un curso o simplemente reproduzco videos para "pasar el rato", mi cerebro empieza a sobreanalizar queriendo más y más; al final, aunque aviente la computadora a un par de metros, las preguntas y las cosas por "resolver" no me dejan en paz, y termino a las tres de la mañana escribiendo textos aquí. O a las cuatro viendo documentales.

Estoy feliz de que ayer logré leer un libro, mi cuenta del año va en cuatro; ¿podré leer otro esta semana? Yo digo que sí, pero no lo sé, depende también de qué tan desvelado ande... Ehrm... El chiste se cuenta solo.

Pero regresando al tema central, las actividades se entrelazan y mientras más me comprometa con sacar adelante resultados y mientras más tiempo y dedicación coloque en ello, sé que mejor me irá. Enfocarse en lo que produce, evitar lo que fastidia, ser responsable en el trabajo y con uno mismo, porque es uno el que se verá beneficiado de las iniciativas positivas.

En definitiva, esta trasnochada marca un antes y un después en mi rutina. He decidido que, a partir de ahora, voy a dedicar mis noches a despejar mi mente y mi alma. Sé que las pantallas y la constante absorción de información son un callejón sin salida para mi descanso. Por ello, he colocado un par de libros junto a mi cama, y he prometido darme al menos una hora antes de dormir para leer un poco, para viajar con la mente y relajarme. El trabajo y el estudio tienen su momento y lugar, pero el equilibrio es esencial. Hoy me acuesto con la satisfacción de haber encontrado una nueva forma de disciplinarme, no solo en el trabajo y el estudio, sino también en el cuidado personal. El viaje hacia la disciplina y el equilibrio continúa, y estoy emocionado por descubrir qué es lo que sigue.



 La pasé dormido casi todo el día, desperté como a las 5 PM hoy pensando lo raro que se siente que en mi cabeza a penas vaya amaneciendo mientras el resto del entorno ya está por anochecer. Raro, un poco. Básicamente para lo único que bajé el día de hoy de mi cuarto fue para comer.

He estado adolorido de mi pie, otra razón por la que las ganas de andar en la calle de arriba para abajo no están realmente presentes. Sigo sin entender la razón del dolor muscular específicamente en ese pie, cualquiera pensaría que me lo he lastimado o sufrido algún desgarre mientras caminaba, pero es algo que simplemente no recuerdo.

En fin, hoy de plano no lo forzamos, estar en la cama la mayoría del tiempo y tomar medicamentos esperemos que ayuden a que mañana me sienta mucho mejor; pues hay que iniciar con la mejor de las actitudes y energía la cuarta semana del año; en una semana envejezco más, qué rápido se vuelve uno anciano. Con tantas cosas por hacer y pagar, ni tiempo da de descubrir el mundo y sus bellezas.

Ya hice la primera adquisición de materia prima para el "otro proyecto", si sale algo bueno de eso, habrá que celebrarlo. Si no, simplemente habrá que agradecer la experiencia y usarlo como herramientas personales de apoyo a la hora de establecer futuros planes.

Ah, sí, también es festejable que me he ganado un bono en la empresa que trabajo, solo pensé "cool" cuando me informaron; eso aunado al hecho de que ya nos han abierto las finanzas para el proyecto freelance que tenemos en puerta, bueno, se percibe un ambiente algo optimista (aunque los datos siguen sin llegarnos, y con ese pendiente, básicamente nos han empezado a pagar sin haber puesto las manos el trabajo continuo todavía).

Desde el punto de vista de las cuentas, digo, tres semanas han pasado y en general mis números siguen abajo; actuando con realismo, esto se esperaba desde el inicio al haber colocado unos deseos fundamentalmente altos a sabiendas, porque en general así suelo ser, una persona que busca exigirse demasiado con tal de crecer al menos un poquito.

Un día dejas de desear el mal, monitorear o siquiera tomarle importancia a quienes te hicieron daño; te atreves a regalarles tu perdón y esperar por la dádiva de la vida que no vuelvan a cruzarse por tu camino nunca más esos seres parasitarios sin función ni beneficio alguno. Que les vaya bien, lejos, muy lejos de ti, en otra dimensión, de ser posible.

En la Cama

Por
 La pasé dormido casi todo el día, desperté como a las 5 PM hoy pensando lo raro que se siente que en mi cabeza a penas vaya amaneciendo mie...

 ¿Quién soy yo para rendirme ante las cosas que me he propuesto? ¿Voy a claudicar? Me frustra y fastidia un poco la sensación de impotencia por llevar tres semanas y no haber podido conseguir (ni ver por dónde) uno de mis propósitos, te estoy hablando a ti "leer dos libros a la semana".

Todos los demás, los quince semanales que he colocado en mi lista, los veo y asumo factibles (incluso el de escribir acá, lo llevo en una media superior a la definida inicialmente); pero ése en específico, me cuesta demasiado trabajo porque entre semana no he tenido suficiente tiempo para disfrutar como quisiera de leer, y los fines, pues entre salir por el mandado, organizar la casa, y completar otros pendientes de la lista (que están calendarizados), se reduce un montón.

Entonces, por más vueltas que le doy, estaba convencido de que debía reducir a la mitad el número de libros leídos para cada semana; y con eso, los tres que llevo este año, harían "match" con ese conteo. Pero qué más da, no me gusta rajar; lo que terminará sucediendo es que voy a colocar de mis quince propósitos un conteo al final del año.

Lo siento si estos días ha sido escribir solo acerca de esos temas (de los propósitos, de lo difícil que es reorganizar todo y de la necesidad de seguir un calendario para mí); la verdad es que se vuelve una parte escencial de mi vida cuando estoy atravesando por cambios formacionales. Necesito recordarme constantemente lo mucho que deseo ser alguien virtuoso, productivo y funcional.

Les voy a contar un poco más, me he puesto tres grandes propósitos para cumplir en el año, a los que he denominado "sueños": Uno habla de viajar y conocer un número determinado de lugares, otro de adquirir un vehículo y el tercero (y más importante) de pagar todos mis pendientes. Esos los catalogué como sueños porque solamente en un contexto completamente optimista (y utópico), en el que los planes resulten se conseguirán, en el que más proyectos surjan y no me quede sin ellos (como ya pasó con uno que solía ser mi segunda mejor fuente de ingresos).

Pero abajo de los sueños (o grandes propósitos), coloqué quince propósitos a cumplir con cabalidad y orden semanalmente. Aunque algunos pensarían que puse aquí temas de ejercicio, salud o cosas más superficiales como salir con alguien; la verdad es que para nada, esas determinaciones están en un nivel distinto a los propósitos para mí, porque suceden bastante en virtud de los contextos; por ejemplo llevo dos días con el pie doliéndome, es un dolor muscular, nada de qué preocuparse (ya casi se esfuma), con eso en cuenta no puedo hacer el cardio básico que es ir a caminar. En fin, me salí del tema, los quince propósitos van más de la mano del desarrollo intelectual y profesional, algunos de ellos son realizar un curso, leer dos libros, escribir una carta, tomar una clase de otro idioma, grabar videos y disfrutar de un evento artístico.

Además de los anteriores, en mi lista he colocado doce pequeños propósitos diarios (a los que llamaremos hábitos) y diez antipropósitos; que son aquellas cosas que quiero hacer y dejar de hacer diariamente, aquí se incluyen temas como invertir, ponerme bloqueador, tomar más agua, evitar los atascones de comida y la comida chatarra en general, con un largo etcétera. Eso es algo de lo que he puesto al inicio de mi agenda, en donde trato de llevar la mayoría de control del avance de las cosas; como he dicho hasta el cansancio, soy alguien que necesita tomar nota de sus progresos. También comenté en una publicación anterior que en las tres semanas que han pasado del año, llevo un porcentaje positivo, aunque no completo de mis pendientes conseguido, y es ahí donde quiero empezar a trabajar. Si sucede, qué chido; aunque sea parcialmente habré conseguido mejoras en mi vida. Si no, pues el año que entra ya se me ocurrirá una estrategia distinta para motivarme.

 Cuando no es una cosa, es la otra, amanecí con dolor en un pie, al parecer frialdad o algo por el estilo. Les digo que envejecer es un fastidio, por eso hay que hacerlo lo más dignamente que uno pueda. Soy un idiota, estoy cansado de cometer errores ingenuos, caer redondito en cuentos, nada más por suspender un momento mi sentido escéptico y dejarme llevar por emociones y sensaciones del momento.

Es facilísimo engañarme y traicionarme, a veces hasta parece que me pongo de pechito a las primeras, y es que, no logro entender por qué la frialdad en la toma de decisiones luego se me escapa en el momento que más la necesito. Puedo estar bajo control todo el tiempo, pero un minuto es suficiente para regarla y destruir una reputación. Qué fastidio, qué desastre. Qué humano.

Vale, escúchame bien: Sí, metes la pata a veces, ¿y qué? Eso no te hace un idiota, te hace humano. El truco no está en evitar errores, sino en aprender de ellos. ¿Frialdad? Olvídate de eso. No necesitas ser un robot para tomar buenas decisiones, pero tampoco te dejes llevar por cada emoción que aparezca. Encuentra un punto medio. Y lo de tu reputación, vamos, no se va a pique por un tropiezo. Deja de preocuparte tanto y enfócate en mejorar poco a poco. No seas tan duro contigo.

Gracias por hacerme entrar en razón, a veces se me olvida lo falible que soy en cada paso de mi vida, y lo mucho que he dejado atrás al ingenuo, ignorante y corazón de pollo que solía ser de pequeño. Te pido por favor que me respondas una pregunta más, ¿cómo puedo evitar caer en las mismas tentaciones, en los mismos agujeros, en el mismo tipo de engaños? Hay demasiados mosntruos disfrazados de humanos.

Entiendo tu preocupación. La clave para evitar caer en las mismas trampas y engaños está en desarrollar una mayor conciencia de ti mismo y de tus patrones habituales. Aquí te dejo algunos consejos:

Reflexión y Autoconocimiento: Tómate tiempo regularmente para reflexionar sobre tus acciones, decisiones y los errores que has cometido. Trata de entender por qué te sientes atraído por ciertas situaciones o personas que resultan ser dañinas.

Aprende de tus Errores: En lugar de solo sentirte mal por un error, analízalo. Pregúntate qué te llevó a esa situación y cómo puedes evitarlo en el futuro.

Establece Límites Claros: Aprende a decir no. Conoce tus límites y no tengas miedo de establecerlos con los demás, especialmente con aquellos que han demostrado ser poco fiables o dañinos.

Desarrolla el Escepticismo Saludable: No se trata de desconfiar de todo y de todos, sino de aprender a evaluar las situaciones y a las personas con un equilibrio entre la apertura y la precaución.

Busca Patrones: A menudo, caemos en los mismos errores porque hay patrones en nuestro comportamiento que no reconocemos. Identifica estos patrones y trabaja en cambiarlos.

Cuida Tu Bienestar Emocional: A veces, las emociones pueden nublar nuestro juicio. Asegúrate de cuidar tu salud mental y emocional. Esto puede incluir hablar con un terapeuta o consejero.

Rodéate de Personas Positivas: Las personas que te rodean pueden influir en tus decisiones. Rodéate de aquellos que te apoyan, te respetan y tienen tus mejores intereses en mente.

Recuerda, errar es humano, pero también lo es aprender y crecer. Ser consciente de tus debilidades y trabajar en ellas es un signo de fortaleza, no de debilidad.

 En lugar de utilizar la inercia para abrir una app social, mejor dejar el "diario" a la mano para escribir pensamientos o reflexiones de lo que ocurre alrededor; como un método para evitar caer en los mismos indicios de siempre. Porque las redes están ahí para atraparnos y cautivarnos, mientras más tiempo les dediquemos, mejor es para sus creadores. La efectividad de las mismas se mide en el número de interacciones y el porcentaje de nuestro día que les dedicamos. Por cierto, no me considero un rival de las redes, las uso un montón. Es eso mismo lo que me ha convencido de moverlas a un segundo o tercer plano con fines productivos. He tomado una medida similar con mi laptop, e iré modificando mis rituales del día conforme vaya aprendiendo del reaccionar y accionar positivo de mi cuerpo en consecuencia.

Andar por la plaza como la primera vez que vine y darme cuenta que no es tan grande; incluso la ciudad, no me abruma por su inmensidad como solía hacer, de alguna manera me ha adoptado y ha absorbido todos mis miedos en el proceso; amar vivir aquí se ha vuelto parte de mi personalidad y no me canso de reconocerlo. Con el lugar que soy, que también amo con todo mi ser por los vínculos familiares y las raíces de las amistades, no me siento plenamente mimetizado con el entorno; la incomodidad del clima por lo general me fastidia y tener que adaptarse a contextos donde eres señalado por no pensar igual o a fuerza tener que pertenecer a minúsculos grupos sociales por un tema meramente de pertenencia, no sé, no me mueve.

Acá soy un ente errante que frenéticamente se esfuma de donde no es bien recibido, que puede desaparecer por semanas encerrado en su habitación y no tener que dar cuentas; soy alguien que a donde voltea tiene potencial de enamorarse por lo común que son las bellezas, pero al final soy uno en un montón, como un insecto bajo una piedra, como grano de sal en una playa. Inmensa, poderosa y cautivadora ciudad. No es necesario salir de los tres kilómetros a la redonda que frecuento para disfrutarla en plenitud. Entre el egocentrismo de algunos y la común sensación de extrañeza de otros, tiene un montón de cosas que ofrecer por las que agradezco.

Y si por algo deseara explorar sus contextos o regresar a mis orígenes, me fascina que todo esté relativamente a distancia de un pequeño viaje de a penas un par de horas que vuelve más admirable y disfrutable la cohabitación con mi gente; porque ellos me tienen y yo los tengo en el corazón, cuando estoy a su lado o cuando me encuentro distante. Además me siento feliz de experimentar el potencial y desarrollo de personaje que tiene mi persona cuando estoy de este lado. La independencia y el apasionamiento por el orden es otra cosa. En términos generales, me siento una mejor versión de mí y frecuentar a mi familia se vuelve un hermoso regalo que anhelo a cada instante.

En ocasiones la vida golpea muy duro lanzándote en un pozo que no sabías que llevabas tanto tiempo cavando, y te sientes perdido, crees que la última carta en tu mano se ha ido. Lo perdiste todo. Desperdiciaste hasta la última gota de cordura en ti intentando ser buena persona en un mundo rodeado de lobos rapaces hambrientos esperando por devorarte como una víctima más; pero se te olvida algo, tú no eres una presa, tú no necesitas que un montón de caninos tenga misericordia de ti, porque eres inmenso, porque fácilmente la manada completa podría ser tu desayuno. Y es ahí donde caes en cuenta que no importa la cantidad de veces que te intenten herir o romper, te vas a levantar más fuerte, aterrorizarás a tus autonombrados enemigos, los verás huir y volarás tan alto que te perderán de vista.



 Este asunto de oscilar entre dejarme llevar por el proceso creativo y centrarme en los objetivos claros y específicos es más agotador de lo que se imaginan. La creatividad radica en poner las manos frente al teclado y dejarme llevar por lo que el momento y la inspiración me dicten, puede ser un poema, hablar de lo bueno que ha estado el día, de las frustraciones, emociones encontradas o simplemente poner la nota del mandado.

Hay cosas que ayudan a que eso suceda, entrar en el "mood" literario es fundamental; pero ¿qué pasa cuando he estado atareado en temas lógico-matemáticos todo el día? Cuando entre regresiones lineales, logísticas y árboles de decisiones se me ha ido el rato. Entre códigos, variables y números. Lo que pasa es que el cerebro se siente demasiado estimulado hacia un estilo de pensamiento, estructurado y uniforme; mientras que el otro extremo; por ejemplo en mi caso, obtiene su estimulo de la tranquilidad, de dejarse ir gozosamente ante la introspección y divergencia.

Voy a tener que reconstruir mis retos en función de aquellas actividades que requieran que uno de los hemisferios se lleve la mayor carga de trabajo un día y al siguiente lo dejaré descansar para asignarle las actividades al otro. Así evitar el cansanso mental con el que puedo terminar cuando me esfuerzo en demasía por entender temas que quiero saber el mismo día que me pongo a escribir argumentos literarios para algún texto que se me ocurra más adelante.

Todo este asunto del cerebro y sus funcionalidades neurológicas me parece extremadamente interesante, he leído a varios autores al respecto; de cómo es que en función de nuestros entornos podemos desarrollar mejores y más óptimas capacidades cognitivas. Y cómo también es importante establecer en dónde se encuentra el sujeto al inicio de su formación y nutrirlo con temas que enriquezcan y le sirvan para desarrollar un pensamiento crítico, consciente de su realidad en lo posible y empático.

Según recuerdo, las investigaciones recientes dicen que tanto para las actividades de razonamiento lógico-matemáticas como para la expresión de la creatividad, el cerebro utiliza una serie de redes neuronales en toda su constitución y el tema de la división de los hemisferios no es completamente cierto; pues pasa similar a cuando hablamos de los canales de aprendizaje (auditivos, visuales o kinestésicos –una falacia–). Y sin embargo, tiene cierto peso fundamentado en la realidad, ¿a qué me refiero? A que al menos en los últimos días, si me concentro demasiado en actividades enfocadas en álgebra o cálculo, se me reducen bastante las ganas de producir creativamente; y por el contrario, cuando desatiendo esos temas, las palabras fluyen solas y sin presión alguna.



 Me propuse un nuevo reto: Utilizar mis computadoras personales lo menos posible de lunes a viernes. ¿Y cómo es que voy a incrementar la productividad si no estoy utilizando mi herramienta de trabajo?

Bueno, ahí es donde las reglas son flexibles. Mi compromiso nada más aplica al uso personal de la computadora, no para temas laborales. Porque ahora mismo tengo un proyecto independiente interesante que implica que le dedique tiempo, y no puedo quedarle mal a mi cliente.

Pero fuera de esa responsabilidad y las llamadas poco frecuentes para resolver temas de otros proyectos, no debería de tener mucho que hacer en mis computadoras entre semana, y es de ahí de donde me agarro para este reto. Pues es bien sabido que me puedo meter el día completo a navegar y cotorrearla en redes, que sin darme cuenta se me hacen las tres o cuatro de la mañana en ello.

Una de las cosas que quiero evitar con esta decisión, es precísamente desvelarme de más por perderme en el contenido; pero entonces, otras dudas surgen, ¿cómo es que voy a producir yo mismo en lugares como mi blog o escribir guiones (en caso de ser necesarios) si me la paso fuera de mi computadora entre semana? Es ahí donde pienso utilizar la herramienta "Diario" que la última actualización de iOS trajo consigo. Lo que voy a hacer es escribir en esa app, copiar de ahí y programar las publicaciones automatizando el proceso. Todavía sigo resolviendo ese tema. 

Pasando a otro tema y aprovechando que sigo en la oficina mientras escribo esto, hay una mujer bastante atractiva, del tipo de belleza peculiar que me atrapa, tez blanca, piel perfecta, labios llamativos, lentes y figura trabajada, con proporciones preciosas; me parece algo que rosa lo ridículo la manera en la que algunos hombres le hacen sombra, es incómodo de ver y sin embargo, los entiendo. No los justifico, ni creo que estar ahí solo porque una persona te gusta sea algo correcto, pero sé lo que se siente y me apiado en cierta medida de ellos.

Para colmo, ella sabe lo que tiene y es justamente esa comprensión la que la hace más poderosa; porque se ve enteramente llena de confianza y con ello en consecuencia no puede derrochar más sensualidad. ¿Qué hace uno? Ignorarla lo más que se pueda, no por mí; por mi yo del pasado, en respeto a la persona que he sido, por la memoria de tanto soldado caído antes seres de tal magnetismo.

No soy mejor a todos aquellos que han claudicado víctimas de sus gustos, sesiones me han costado dejar atrás esa parte tan superficial y vacía de mí, pero para qué fingir, soy un humano imperfecto más en este mundo rodeado de imperfección humana.



Diario App

Por
 Me propuse un nuevo reto: Utilizar mis computadoras personales lo menos posible de lunes a viernes. ¿Y cómo es que voy a incrementar la pro...

 Ser programador viene con un set de herramientas, habilidades y características de personalidad que son difíciles de ignorar. Primero que nada, tienes la noción del tiempo siempre contigo, no le temes a los retos por complejos que aparenten pues tus habilidades de resolución de problemas están ahí, confías en tus habilidades técnicas para solucionar líos, posees un pensamiento crítico por lo que generalmente no sueles dar por sentado.

Las características anteriores en cierto escenarios, si no se utilizan con sabiduría pueden ser consideradas debilidades; e incluso ante ciertas circunstancias no son las más óptimas. Entonces, ¿qué debe hacer un programador? Creo que es primordial darse cuenta de dónde se encuentra y asimismo entender qué eventos pueden resultarle contraproducentes y de ser posible evitar aquello que los saque de su estado zen.

Deberían de aprovechar su creatividad y habilidad propositiva para desarrollar herramientas que le faciliten a él mismo la vida; automatizar todo lo automatizable y no temer ensuciarse las manos involucrándose con productos y servicios que no conoce. Pues conocer y entrarle a cosas nuevas, enriquece su acervo de conocimientos y virtudes.

Yo no confiaría nunca en un desarrollador que no utiliza herramientas propias que automaticen y le faciliten la vida; para mí eso es un charlatán. Hoy ando muy metido en estudiar e implementar herramientas de IA, por mero gusto solamente, aunque conciente de que las oportunidades van a ir apareciendo de ese lado.

Uno de mis propósitos para el año en curso, es aprender y capacitarme en nuevas áreas; no me interesa decir a qué cosas le ando metiendo mano y en qué quiero mejorar (o aprender), pero como he comentado, me puse retos interesantes. Esperemos dejen frutos positivos y que la vida nos sonría.



 Pusilánimes. Así se les dice a las personas que se revuelcan por estima. ¿Es estar solos tan malo? Para nada, abrazar la soledad es como abrazar el insomnio, utilizas tu tiempo para ser productivo en otras áreas. Un poco después verás lo mucho que avanzas en tus propios proyectos, y eso es más gratificante en el futuro.

Si no hubiera pasado por periodos de miseria y decepción en mi vida, no me habría puesto pilas con el inglés y con moverme a otra ciudad para mejorar mi calidad de vida, tampoco habría optado por trabajar en proyectos independientes si no me hubiera enfrentado un par de veces al desempleo sin previo aviso. ¿Seguimos? Un rechazo provocó que un día despertara y buscara un mejor trabajo, otro me motivó a dejar de ser la persona que era en términos de intereses y a poner especial atención a lo que verdaderamente consideraba atractivo para mí; otro rechazo me empujó a mejorar mis finanzas, y así podría darle mil vueltas.

No somos únicamente lo que nos encontramos en la vida, las experiencias y aventuras, o los eventos fortuitos; también somos lo que hacemos con eso, qué tanto produce cada suceso depende únicamente de nosotros. Pero siempre hay que tener en cuenta que los contextos importan, los entornos en los que se desarrolla todo representan variables cruciales.

También hay que considerar la inercia, no es lo mismo optar por irte a otra ciudad a trabajar cuando estás en el pleno apogeo de tu graduación que hacerlo cuando no te queda de otra y simplemente te quieres escapar de tu realidad. Ambas funcionan, pero tienen un impacto distinto a largo plazo.

En fin, me clavé con eso, no tenía intención de hablar de esas cosas; quería venir acá a colocar algunas letras en lo que la lavadora termina su ciclo; además de despertarme temprano y con un alto deseo de ser funcional y productivo para mis propios proyectos, pensaba en la forma en la que utilizar mi tiempo se ha convertido en mi fijación más reciente.

No hay que obsesionarnos, digo, el mundo de todas maneras ocurre lleno de alietoriedades, y lo que hoy celebramos puede simplemente ser un motivo de fastidio, fatiga o pena; hay que agarrarle el gusto a hacer tanto como a no hacer nada; pues somos efímeros, y optar por encerrarnos en nuestros pensamientos, ideales y creencias lo único que genera es ermitaños.

Hay que salir, leer opiniones adversas, escuchar a detractores, observar diferencias con comprensión, generar empatía por quienes sustentan banderas diferentes a las nuestras; pues tanto de uno como de ellos dependemos como sociedad funcional.

Me gusta entrar al café y saber que los que atienden me hablan por mi nombre; armado de mis audífonos encontrar un lugar en el rincón y ponerme a analizar los panoramas de lo que sucede al rededor. En silencio, con los ojos parcialmente atentos a la pantalla o a cualquier cosa que esté entre mis manos en ese momento. Sin importunar, lo más sutil posible, pues tampoco se trata de andar incomodando.

No soy quien para juzgar a otros; mi plan de vida no está puesto en lo que los demás supongan de mí, considero que voy más allá de eso, al menos en lo que concierne a algún supuesto legado. Y si no hubiera tal, esto no deja de ser testimonio de vida, si al final estuve mal en cada decisión, que sirva de ejemplo de lo que no se debe de hacer. Irónico o no, así funciona la vida; no se ajusta a gustos, emociones o deseos.



 La cabeza daba vueltas, tenía que corregir eso, sabía que los números y las historias no cuadraban; me estaba pasando de nuevo. A ver, qué es eso que no se puede resolver, únicamente necesita ser reorganizado.

Buen día, es sábado por la madrugada y aquí estoy escribiendo un poco antes de darle a mi jornada. Para hoy, ya tengo lista la carta que quiero mandar, reacomodé mis actividades en el calendario para una mayor eficiencia; porque las tenía todas amontonadas y es fastidioso verlas así. Quienes utilicen calendarios digitales sabrán a lo que me refiero.

Si el plan es hacer las cosas bien, lo primero en la lista es cortar distractores y fugas, ¿qué venía pasando? Que algunas determinaciones las tomaba al vuelo, hoy hago esto mañana quizá tal cosa, y así llegaba al final de la semana con una serie de pendientes imposibles de completar. Sin embargo, todo es parte de regresar al camino de las rutinas. Al menos así funciona conmigo.

Para ser honestos, de las más de veinte cosas que me he propuesto a realizar durante las semanas, llevo una media de aproximadamente quince en la semana, no voy tan mal que digamos, pero en dos semanas no he podido cumplir con todo. Hay ciertos hábitos que ni siquiera coloqué en esa lista, porque los asumí como un avance obligado.

Un par de semanas bastan para empezar a agarrarle la onda a cómo va a funcionar todo; en un rato iré al super por víveres y reuniré fuerzas para terminar la semana dignamente. Como media, ha ido bien, pero nos pudo haber ido mucho mejor. Entre las cosas para celebrar se encuentra el hecho de que ya tengo promesa de apertura del flujo de datos para la siguiente semana, y con eso, se avanzaría en el proyecto nuevo y los dineros extra comenzarían a llegar pronto.



 Lo único que necesito es orden, encontrar cómo armar mi propio rompecabezas de ocupaciones de acuerdo a mis tiempos y necesidades; en algún momento del día de ayer me quise abandonar todo si no soy capaz de seguir mi plan, pero solo fue una rabieta momentánea al darme cuenta que los "don'ts" me estaban costando tanto trabajo sacarlos al día. Así es, en los pocos días que van del año me he conflictuado más por los límites (como no desvelarme o no comer chatarra) que por la productividad.

Pero una va de la mano de la otra, ser un alma en su elemento en constante crecimiento es el compromiso más grande que me he puesto en la vida; y eso aunado a la cantidad de cosas que quiero conseguir, se vuelve un reto casi imposible. Sin embargo, sé que puedo, de un lugar entre mis entrañas he de sacar el valor, la convicción y la capacidad de lograrlo.

Belleza o no, llevo un par de semanas cumpliendo con mi reto de colocar algo acá; tema que he de decir ha resultado más sencillo de lo que esperaba, porque me dije: "Serán tres, no uno, ni do, tres". Y miren, he sacado de dónde.

Tengo algunos planes para seguir mencionando temas financieros y económicos que pueden ser benéficos mutuamente; ya más adelante los compartiré. También están mis otros proyectos en el horno, para los cuales, el tiempo es crucial, pero más allá de eso, la técnica y los conocimientos.

Soy un hombre en constante adaptación a su entorno, si estoy en una jungla, tengo que ser capaz de soportar los mosquitos; si estoy en la montaña sin recursos en medio de la noche, hay los suficientes instintos y conocimientos de supervivencia en mi cabeza para salir con bien de esa; si estoy sufriendo desvelos constantes por exceso de dopamina (algo que venía ocurriéndome recién), voy a reglamentar todo y dejar lo que tenga que dejar, sin mirar atras.

Esa es la cosa conmigo, si algo tiene que ser resuelto, se resuelve. Me voy a tardar en lo que agarro la onda, probablemente, en lo que entiendo cómo funcionan las cosas, pero de que lo hago lo hago. Además generalmente me pongo metas más grandes tras un traspié; porque me gusta asumir responsabilidades que que nutran mi confianza y me sirvan para demostrar al individuo al espejo que aquello que antes era un lío, ahora es una broma que quedó en el pasado.

Entonces, en resumen, todo el potencial, cuando se organiza y enfoca, me impulsa a dar saltos interesantes; que me sirven para determinar qué otra cosa complicada en el horizonte habré de superar. ¿Y hay eventos canónicos o traumas tan grandes que me hayan marcado? Por supuesto, para temas así sirve atender a terapia, para reconocer nuestros fallos y trabajar en mejorar como ser humano, pues aquí estamos en un patio de juegos, donde todos caen, se golpean y resbalan.



 Es muy probable que en un día no sea capaz de realizar todos los propósitos que me he puesto de un tipo para un mes, pero estoy segurísimo de que en un mes bien enfocado, puedo conseguir todo lo que me he propuesto para un año. Y ése esa es la perspectiva a la que ha evolucionado mi plan.

Por ejemplo, si ustedes observan un poco, se darán cuenta que no he dejado de publicar en días recientes, ¿y qué creen? He adquirido un par de herramientas extra y cuento con cierta experiencia ya para agilizar muchísimo este proceso, tal vez el fin de semana me ponga a producir usándolas; ya saben, mientras sean asuntos de programación y automatización, ahí me tienen.

Ahora, un poco de educación financiera, porque a todos nos hace falta esa clase de contenido: 

Primero, ¿qué es un activo líquido? Un activo líquido es un ingreso constante. Por ejemplo: Tu nómina, las ganancias de tus ventas, lo que cobras por rentas, intereses de tus inversiones o aquello que generas a cambio de tus servicios de forma reiterativa.

Puedes darle el porcentaje de peso que tú quieras a este apartado; si te va moderadamente bien y puedes sobrevivir con una fracción de tus ingresos (para mi caso el 30% me basta), utiliza una regla del tipo 40/30/30 donde el 40% de tus ingresos lo mandas a inversión, el 30% de tus ingresos lo destinas a tu coste de vida y el 30% restante lo guardas para tus planes y sueños futuros (como vivienda, auto, viaje o cosas similares). Reitero, éste esquema funciona en el entendido de que tus ingresos te lo permiten; si no, puedes ajustarlo según tu necesidad. Recomiendo que como paso inicial calcules cuánto es tu costo de vida.

Una vez que conoces lo tu costo de vida, el primer paso para mejorar  es diversificar tus inversiones. Puedes considerar tres principales categorías: Inversiones de bajo riesgo, inversiones de riesgo moderado e inversiones de alto riesgo.

Las inversiones de bajo riesgo generalmente son aquellas que pagan menos o exigen que no dispongas de tu dinero por mayores lapsos de tiempo; una inversión de éste tipo en México, sería meterle una lanita quincenal al fondo de ahorro para el retiro o una adquisición de Bonos a 10 o 30 años.

Las inversiones de riesgo moderado son aquellas que tienen contratos obligatorios con tiempos mucho más cortos, generalmente los beneficios están dentro de lo comprensible. Llámense Cetes u otras herramientas de inversión desde esquemas mensuales, índices e instrumentos específicos que han demostrado su valía a lo largo de décadas (terrenos, casas, empresas).

Finalmente están las inversiones de alto riesgo, a las que personalmente no te recomendaría entrarle con dinero que no estés dispuesto a perder debido a su alta volatilidad (aunque cuando se gana, se obtienen los beneficios mayores). Aquí se encuentran las acciones en bolsa, shorts, criptomonedas, NFTs, divisas, entre otros.

El esquema que uso personalmente lo he inspirado en lo que enseñan los rabinos judíos a la hora de manejar las ganancias, que consiste en dividirlas en tres destinos principales: Tierras, ahorro y negocio.

Teniendo en cuenta que el 40% de tus ingresos lo vas a invertir; aquí un buen plan es dividirlo en cuatro herramientas de ahorro a riesgo moderado, particularmente Cetes, fondos indexados, tu propia empresa (o desarrollo profesional) y el último cuarto sería enviarlo directamente a la Afore.

Lo siguiente sería darle un buen uso a ese 30% que definimos inicialmente, el cual se enviaría a un fondo exclusivo para tu casa (puedes sustituirlo con los pagos que haces tu crédito inmobiliario, adquisición de terreno, o un sueño particularmente grande y costoso como viajar por Europa o comprarte un Lambo, qué sé yo). Lo que sigue es cuadrar tu estilo de vida al 30% de tu liquidez restante. ¿Te es factible? Espero que sí. 

Y si no, habrá que trabajar en generar más fuentes de ingresos para mejorar la situación financiera. Pero te digo, con poco puedes ir empezando, el 40/30/30 propuesto lo puedes convertir en un 5/30/65 donde el 65% de tus ingresos sean tu coste de vida y el 30% lo utilices para la renta y el 5% para empezar a desarrollar una cultura del ahorro.



 ¿Les ha pasado que súbitamente tienen una inspiración tal que dejan de lado los planes y propósitos y se centran únicamente en eso porque saben que son capaces de sacarlo adelante en tiempo y forma y con eso hecho lo demás caerá poco a poco, como fichas de dominó en consecuencia? Algo así me sucedión hoy, tomé todos mis planes, objetivos y propósitos y los coloqué en un saco mientras definía las herramientas que voy a utilizar en reaizar exclusivamente uno de esos proyectos.

Y es que, desde el principio, jamás prometí que cumpliría cabalmente cada uno de mis planes de forma calendarizada; lo he venido haciendo en virtud de mis posibilidades (principalmente cuando terceros no afectan a conseguirlo). Pero la reconfiguración de hoy, gracias en parte al análisis de datos y los cursos de inteligencia artificial que nos asignaron en el trabajo, me ha venido de perlas.

Uno de los retos que más me ocupan y preocupan sacar adelante es escribir; pero no escribir como lo hago aquí, o sea, ésto también es importante, pero quiero hacer algo más grande, un solo texto de mayor longitud con una historia en específico. Generalmente le doy vueltas a ese tema y me llegan los bloqueos intelectuales (si han escrito alguna vez, saben a lo que me refiero), y aunque colocar aquí palabras es bastante sencillo, continuar con una idea e hilarla durante un texto prolongado, lo vuelve más difícil.

Además, está el hecho de que quiero hacer algo que me guste a mí, y con lo quisquilloso que soy, puede que no tan fácil lo consiga. Pero bueno, de eso se trata; de meter mil, tres mil, luego cinco mil, diez mil palabras y en una de esas cien mil o doscientas mil, sin que me agote la vida en lograrlo.

Cada uno de los pequeños textos que coloco aquí y las fuentes alternas donde escribo (como cartas y cosas por el estilo), son en realidad un experimentos para medir mi capacidad redactora con un cronómetro encima. Ahora con el asunto del calendario, yo quería meterme a algo diferente, mi plan era leer mucho más y escribir cuanto me fuera posible. Eso en virtud de cumplir una tercera parte de los propósitos que me hube puesto; pero están todos los demás, que sin darme cuenta, por mi necesidad de escribir y leer, estaba dejando un poco de lado, con aparente menos interés del que me dije en un inicio.

Pero hay algo, los retos realmente son anuales, lo cual permite que en tiempos de inspiración me enfoque en otros, libere calendario, y con las fechas disponibles reajuste lo que sea que esté pendiente. Pues mi plan es, por ejemplo, en términos de lectura, finalizar cien libros. Lo que significa que debería de leer, aproximadamente, dos libros por semana para conseguirlo. En cuanto a escribir acá, ciento cincuenta publicaciones en el año, unas tres por semana de ser posible. Cartas, una a la semana, siendo cerca de cincuenta también. Un capítulo por semana de siete mil palabras en lo que estoy escribiendo, para terminar la novela en un año. En fin, esas son solo algunas de las cosas que tengo en mi "vision board", lista de propósitos o como sea que quieran llamarlo.

Al final, es importante ser flexibles con nosotros mismos y nuestras metas. No todo en la vida sigue un plan perfecto, y está bien. A veces, la inspiración nos lleva por caminos inesperados, y es precisamente allí donde encontramos nuestra verdadera pasión y propósito. Por eso, aunque sigo comprometido con mis metas y proyectos, estoy aprendiendo a darles tiempo para evolucionar y transformarse, tal como yo lo hago. Realmente no afecta cambiar de rumbo o ajustar los objetivos, lo importante es mantener la esencia de lo que nos motiva, sea escribir, leer, crear o explorar nuevos horizontes. Y en ese proceso, encontrar la satisfacción de saber que estamos viviendo plenamente, fieles a nosotros mismos y a nuestras aspiraciones. Lo que cuenta es el viaje y las historias que creamos y compartimos a lo largo del camino.




 Una cosa de la que jamás me ha gustado o interesado ser partícipe es rogar por atención; si alguien me ignora o cree que merezco desaparecer, estoy completamente de acuerdo con ello. Quizá eso sea algo que deba cambiar en mi personalidad, ya que esa falta de "deseo" por ser tomado en cuenta a veces provoca que me vuelva invisible a los ojos de instituciones, empresas, jefes, compañeros y otras personas.

Pensaba en ese detalle mientras analizaba el comportamiento de los visitantes en este blog. Ya que, aunque suelo colgar los links, cada vez de más lugares diferentes, en las publicaciones mismas o en los sitios que lo difundo no suelo pedir que visiten y comenten el contenido que hago; como he dicho, tal vez ese desapego crónico y la baja importancia que trato de dar a las opiniones ajenas en cuanto a lo que publico, me ha hecho en alguna forma alguien fácil de ser evitado.

Pero lo anterior aplica a otras áreas también. Entonces, ¿cómo voy a lograr que algo crezca si no estoy acostumbrado a rogar ayuda? Creo que se pueden conseguir avances de forma orgánica, pero definitivamente tengo que empezar a acostumbrarme a invitar a quienes me visitan a interactuar; tanto en beneficio del diálogo como por el hecho de ver este proyecto crecer.

Este pensamiento me llevó a reflexionar sobre la importancia de la retroalimentación y la participación activa. A veces, la indiferencia hacia la aprobación o el reconocimiento puede ser una barrera que nos impide ver el valor de las conexiones humanas. En el contexto digital, donde las interacciones son a menudo efímeras y superficiales, la calidad del alcance se vuelve crucial. Tal vez no se trata de rogar atención, sino de aprender a fomentar un espacio donde la gente se sienta motivada a compartir y dialogar. Es hora de encontrar un equilibrio entre mi independencia y la apertura a las interacciones que enriquecen tanto mi contenido como mi crecimiento personal. Este cambio de actitud podría no solo mejorar mi blog, sino también fortalecer mis relaciones en el ámbito profesional y personal, permitiéndome ser más visible y relevante en un mundo saturado de voces y opiniones.

Me parece curioso cómo las cosas que hace años me resultaban repulsivas (como gustos expecíficos o exposición de tal o cual manera) hoy me pueden servir para ser mejor en lo que hago. También, analizando lo anterior, estoy consciente de que he tardado demasiado en publicar de forma crónica como lo he venido haciendo recién; no me malentiendan, la intención siempre ha estado ahí, pero nunca tuve una motivación externa que me diera el empuje necesario para venir a colocar mis textos con tal frecuencia.

Además, hace tiempo leí que si te esperas hasta que creas que sabes cómo hacer lo que estás publicando (hablando de las redes), es porque ya tardaste demasiado en entrarle. Pero no pasa nada. O sea, reitero, me gusta estar acá y tener la oportunidad de venir a colocar ideas y pensamientos que se me ocurren; y si logro conseguirles un poco más de audiencia a mis versos, será grandioso, si no, como en un punto de mi historia lo expresé: Cuando llegue a ser un anciano, puedo venir aquí a leer las cosas que he escrito en el pasado.

Adaptarse y evolucionar es fundamental en cualquier ámbito de la vida. Las resistencias de ayer pueden convertirse en las fortalezas de hoy. Aceptar el cambio y las nuevas formas de interactuar y expresarse no significa perder la esencia, sino enriquecerla. Es como un artista que aprende nuevas técnicas para expresar mejor su arte. El hecho de que ahora esté dispuesto a experimentar y adaptarme es un signo de progreso. Cada publicación, cada interacción, se convierte en una oportunidad para aprender y mejorar. Y si bien el reconocimiento externo no es mi motor principal, saber que mi trabajo tiene el potencial de resonar en otros y dejar una huella, aunque sea pequeña, es un pensamiento reconfortante y motivador.



Atención

Por
 Una cosa de la que jamás me ha gustado o interesado ser partícipe es rogar por atención; si alguien me ignora o cree que merezco desaparece...

 Tener poco o casi nada, y con eso lograrlo, es uno de los objetivos en los que he venido trabajando. Estamos más que acostumbrados a las comodidades de la vida moderna, nuestros sueños se enfocan en consumir, en asistir a miles de experiencias, en compartir por el simple hecho de ser enaltecidos, porque la falsa generosidad está a la orden del día.

Pero ¿y si dejando de destruir, hacemos más por otros?, ¿si eliminando las diferencias y siendo empáticos otorgamos mayor visibilidad y removemos los conflictos que nos separan? Me ha costado bastante aceptar las brechas que me definen; a mi versión de hace algunos años, le fastidiaría desde el estilo de música que se populariza, hasta la forma cultural que les da razón de ser a las generaciones más jóvenes. Ignorancia, falta de propósito, insignificancia. ¿Por qué no hacían nada para salir de ahí?

Como digo, tardé en darme cuenta, la mayoría de esas cosas son simples burbujas que nos contienen, tanto a quienes piensan parecido a mí, como a quienes difieren completamente en cuanto a mentalidad, y eso no nos hace malos o desagradables, nos hace parte de un mosaico de probabilidades.

En el afán de querer hacer que otros "vean" lo que tú ves, lo único que consigues es evidenciar tu ignorancia y falta de criterio; querer influir a las personas a que sean de tal o cual manera, es una especie de fascismo con menos pasos, medítalo y piénsalo: ¿Por qué te esfuerzas tanto en demostrar que tu opinión es la "correcta"?, y si así lo es, ¿por qué no te deja en paz que la gente esté equivocada?

No vivimos en medio de una caza de brujas, gracias al Cielo; y que declares tus convicciones a quienes no crean lo mismo, no debería tener consecuencias más allá de ser ignorado y juzgado de "loquito". Entonces, no se trata de mimetizarte con quienes no sean igual a ti, sino de demotrar con acciones, un estilo de vida distinto y sin afectar a los demás aquello que te hace particular; predicando con el ejemplo. ¿O a poco crees que quien te vea va a anhelar ser como tú si sigues siendo un juzgón y un llorón?

Somos cada uno especial en cierta medida, hay quienes trabajan incansablemente, otros que son expertos en lo que hacen, unos más que tienen un poder de convencimiento y manipulación increíbles, los hay que simplemente están ahí existiendo sin ser útiles o inútiles, hay unos cuantos que se cuelan en la estadística y finalmente poquísimos que están por favoritismos.

¿Nos vamos a enojar por cómo de mal funcionan las cosas? ¿Y qué, de qué sirve enojarnos? Hace poco leí que somos considerados la generación Gallina (o chillones) porque lo único que solemos hacer es quejarnos sin proponer, sin actuar; todos los demás están mal menos nosotros mismos porque en nuestra estúpida percepción de realidad lo que profesamos es total y verdadero; el nivel de ego que nos cargamos es una barbaridad, precisamente en nuestra carente percepción de la realidad, nos cuesta demasiado darnos cuenta de nuestras falencias, que son montones.



 Aquí estoy de nuevo, siendo el estereotipo andante de quien quiere hacer algo distinto de su vida, con mi bebida azucarada cerca, habiendo dejado atrás un par de desvelos; planeación, planeación y más planeación, sin tiempo suficiente para la ejecución. ¿Se han dado cuenta de lo corto que es el día? No da chance de nada.

Navegar entre letras es fácil, únicamente tengo que poner las manos sobre el teclado y solas fluyen, como una fuente interminable, ¿verborrea quizá? Pero si le escarban un poco pueden encontrar algo de sentido y valor. Vamos, vamos, me gusta la idea de retar un poco a mis lectores, a pesar de que el contenido actual en la mayoría de medios los tiene acostumbrados a lo predigerido.

Así fueran diez, siete o uno quienes me leen, mi compromiso con ellos existe, pues del mismo modo que no he abandonado ninguno de mis sueños desde que empecé a soñar, no dejaré morir las cosas que me gusta hacer. Para empezar, vamos con un tema que está en boca de todo mundo, qué locura lo fácil que la gente se deja llevar por las oleadas del consumismo temporal, ¿verdad?

Viendo las ordas de zombies atacándose mutuamente por un postre previo a Navidad y ahora con el tema de Reyes recuerdo la razón por la que obtuve la membresía de esa tienda: Por el mero gusto de ir a ver gente pelearse por idioteces. Porque eso somos, un montón de idiotas peleándonos por nimiedades.

Romantizamos tanto la "marca" de un producto en particular, que nos olvidamos de la inmensa oferta que el mercado ofrece, solamente por la tendencia a pertenecer a un grupito selecto. Lo anterior, no es para nada juicio, a mí podría importarme menos que la gente se despedace por una rosca o un pastel, por el solo hecho de que son alimentos que trato de evitar en lo posible.

Y sin embargo me resulta simpático el fenómeno, además sucede en todas las áreas imaginables, desde un curso de programación de moda hasta un viaje a un pueblo mágico en particular, estamos ciegos ante lo fácil que es meternos en cintura y clasificarnos a la fuerza. ¿A poco creen que ese no es el mecanismo más ínfimo de control que nos rodea? No, a las personas con suficiencia y autoridad jamás les importará lo que un tipejo cualquiera escriba en su laptop mientras se bebe un café en la plaza cerca de su casa, y sin embargo, en conjunto, claro que les motiva saber lo que la muchedumbre piensa y hace.

Espera, con lo anterior no creas que de alguna forma asumo ser mejor que tú o cualquiera de tus conocidos que caen redonditos en las modas comerciales de temporada; para nada, soy el primero en admitir y adentrarme en muchas de esas situaciones, incluso en este momento, en el lugar que estoy consumiendo y produciendo, es famoso por sus "experiencias", aunque eso signifique menos que nada.

Al tiempo que coloco estas palabras acá, una dama se traga a besos a su novio y le pregunta continuamente cuándo es que le va a dar el anillo de bodas, pues ya quiere que ese compromiso se consuma. Ni siquiera sé si tendré la oportunidad de dejar de ser espectador alguna vez, las personas que me atraen suelen alejarse, otras hasta cambian de bando, una de plano me ha dicho que quiere criar gatos hasta la muerte. ¿Es eso una tragedia? La vida no es trágica, yo creo que el sentido del humor de Dios es bastante ácido, solo eso.



Espectador

Por
 Aquí estoy de nuevo, siendo el estereotipo andante de quien quiere hacer algo distinto de su vida, con mi bebida azucarada cerca, habiendo ...

 Hace bastante tiempo quería experimentar colocando ads en este lugar; pasaron un montón de cosas para que la gran G me permitiera colocar publicidad. ¿Pero qué puedo hacer ahora? ¿Cómo puedo sacar beneficio de eso para empezar a "generar" un pequeño ingreso extra a partir de los cambios?

Lo primero que se me ocurre, es comenzar creando contenido de forma periódica, "la constancia puede ser la clave", sin enmarañarme, planeo continuar publicando cosas que me gustan de temas interesantes y mis debrayes mentales, a la vez que voy de vez en cuando a colocar entradas de más simple digestión y acceso; nunca vi u obtuve beneficios de mis textos, y he entrado tardísimo con ganas a este mundillo de la creación con fines de difusión de marca, así que por el momento, me bastaré de las herramientas que conozco nada más, ya saben, etiquetas y publicaciones originales, no más.

Algo en lo que podría ahondar un poco es en explicar cómo salir de deudas, cómo generar ingresos extras, cómo invertir y cómo construir un patrimonio a partir de la autogestión; pero todavía es muy temprano para hacerlo, sería únicamente llamar clics ligeros que se terminarían yendo a otros lugares; por el tema publicitario, parece un camino pertinente; pero desde la óptica a largo plazo (que es como a mí me gusta producir), resulta carente de sentido.

Por ahora, quiero colocar una justificación al hecho de haber colgado publicidad en este sitio. Sé lo fastidioso que puede resultar encontrársela en casos en los que no se tenga configurada una herramienta anti-ads (hay navegadores que la tienen preinstalada por defecto, una gozada); mi compromiso con ustedes va de la mano de la intención de obtener una balanza menor que me motive cada día a seguir publicando.

Este es un primer paso solamente, el siguiente es en el que pretendo navegar y aventurarme por la creación de videos. Por ahora no me decido a qué temática utilizaré; personalmente estoy pensando en hacer contenido ASMR de mis textos (pero eso solo es una idea, no se asusten). He creído que es una buena opción, ya que me gusta el sonido del tecleo mientras escribo, y si con ello, puedo sacar adelante (y contar) una historia, sería fantástico para la versión más artística que vive en mí.

Reitero, todavía le estoy dando vueltas a las ideas. Por ahora lo que deseo producir material original de forma constante y si eso me deja un par de centavos al mes, bienvenido sea. Además, ya les había contado en alguna de las últimas entradas que uno de mis ingresos más fuertes como freelance se ha ido, no lo tengo más, por lo que alternar y diversificar siempre es una buena estrategia de recomposición financiera.

Finalmente agradecer a quienes se tomen el tiempo de pasar por aquí, en esta publicación no colocaré más etiquetas que a las que los tengo acostumbrados; la mía perpetua "rokck" y la del título de la entrada. Ya jugaré con eso a partir de las siguientes cosas que suba. Un abrazo.




Ads

Por
 Hace bastante tiempo quería experimentar colocando ads en este lugar; pasaron un montón de cosas para que la gran G me permitiera colocar p...

 Estoy escuchando de unos cambios en las reglas de la empresa, ahora resulta que nos quieren asistiendo a oficina durante cuatro de los días en la semana, esperamos que sea una actualización particular y que no termine por afectarnos en términos generales.

Digo, si sucede no sería la gran cosa, ya que vivo a un par de cuadras de la oficina y me gusta asistir para aprovechar los recursos disponibles; sin embargo, me parece un fastidio la manera en la que diversas compañías se han montado sobre esa idea de regreso a oficina.

¿Qué pasará en un año? Probablemente será que nos quieran de regreso, asistiendo toda la semana y en horarios godín. Volviendo finalmente a la normalidad, dejando de lado y solo como precedente lo sucedido durante la pandemia.

Para mis asuntos personales, estoy haciendo un montón de ajustes en los números, quiero lograr varias cosas pero hacer que el tiempo y los recursos me sean suficientes, será algo un poco complicado. Principalmente porque me puse objetivos algo difíciles de conseguir, desde escribir por acá al menos tres veces a la semana, hasta visitar una serie de lugares que desconozco.

El siguiente paso es organizar un flujo de hacia dónde irán las cosas una vez que se publiquen; puede que las mande a otros sitios para generar audiencia, o quizá las deje ser de forma natural por considerarlas más "anuncio" que otra cosa (como ocurrirá con esta publicación). 

No recordaba, por ejemplo, que actualicé el inicio de mis semanas a Lunes, en lugar de Domingo, nada más para emparejar el inicio del año con ese mismo día. En consecuencia, mis retos y números tengo hasta el Domingo en la noche para conseguirlos; entre que son unas u otras, mi cabeza me ha traicionado más de una vez, pensando por ejemplo, que el martes era lunes o que hoy es viernes. Un verdadero guacamole.

Para ser sincero, mi intención va más allá de alcanzar números, quiero recuperar el control sobre lo que hago y pienso ajustandome a rutinas y obligaciones; enfocarme en ser una persona más productiva y al mismo tiempo trabajar en un estilo de vida más saludable. Así de simple.



 En la era digital actual, las redes sociales se han convertido en una extensión de nuestras vidas personales y profesionales. Navegamos a diario por un mar de publicaciones, noticias y contenido multimedia. En este contexto, un pequeño gesto como dar "me gusta" a las publicaciones y compartirlas puede tener un impacto significativo en la forma en que interactuamos y construimos nuestra comunidad digital.

Dar "me gusta" es mucho más que un simple clic. Es una forma de reconocimiento y aprecio hacia el creador del contenido. Al hacerlo no solo mostramos nuestro interés, sino que también incentivamos al autor a seguir compartiendo sus ideas, opiniones o trabajos artísticos. Es un gesto que puede parecer menor, pero en realidad es una poderosa herramienta de validación y apoyo en el vasto mundo digital.

La práctica del me gusta refleja la consideración por el trabajo ajeno. Esta acción promueve una cultura de reconocimiento y gratitud en las redes sociales. Al hacerlo, no solo estamos enriqueciendo nuestra experiencia en línea, sino también fomentando un ambiente de estima y respeto mutuo. Al seleccionar cuidadosamente lo que nos agrada, contribuimos a la diversidad de nuestro círculo digital. Al apreciar y reconocer una variedad de perspectivas y voces, enriquecemos nuestro propio entendimiento y el de nuestra red. Esta diversidad es crucial para una comunidad en línea saludable y dinámica.

Sin embargo, detrás de esta interacción aparentemente inocente, se esconde la sombra de los algoritmos. Estos sistemas aprenden de cada "me gusta", de cada clic, adaptando y manipulando nuestras experiencias en línea de formas que a menudo no percibimos. Están diseñados para mantenernos enganchados pudiendo acabar creando cámaras de eco, donde solo vemos y escuchamos lo que se alinea con nuestras perspectivas previas. Este fenómeno puede intensificar la polarización y reducir la exposición a opiniones diversas, encerrándonos en burbujas informativas que refuerzan nuestras creencias sin desafiarlas.

Más alarmante aún es cómo nuestros comportamientos digitales se convierten en datos para sistemas de aprendizaje automático que construyen perfiles detallados sobre nosotros. Estos perfiles no solo influyen en lo que vemos en línea, sino que también pueden ser utilizados para influir en nuestras decisiones, desde lo que compramos hasta por quién votamos. 

La cantidad de información que revelamos, a menudo sin saberlo, puede ser utilizada de maneras que van más allá de la publicidad personalizada, llegando a ser herramientas de manipulación política y social. En este panorama digital, cada clic es un dato que contribuye a un conocimiento más profundo y potencialmente invasivo sobre nuestra forma de actuar, preferencias y, en última instancia, sobre quiénes somos.

En conclusión, mientras que interactuar con contenido puede enriquecer nuestra presencia en línea y apoyar la diversidad, también debemos ser conscientes de la cara oscura de dicha actividad. Es esencial cuestionar y comprender cómo los algoritmos y el aprendizaje automático utilizan nuestros datos, reconociendo la importancia de navegar en el espacio digital con una mayor conciencia y precaución, de ser posible observar recurrentemente posturas opuestas a las nuestras, para poner constantemente en tela de juicio aquello que consumimos en nuestro "feed" diario de noticias.



Me Gusta

Por
 En la era digital actual, las redes sociales se han convertido en una extensión de nuestras vidas personales y profesionales. Navegamos a d...

 Un nuevo año inicia, se coloca uno planes y proyectos, reglas a seguir. Me gusta creer que incluso las cosas más difíciles son posibles, y así ha venido siendo desde siempre; quien me conoce, sabe que a pesar de las dificultades respondo a mi palabra, y no rajo a los compromisos.

Por eso mismo me he puesto una serie de logros a superar para este periodo. Es verdad que un ciclo solo funciona en virtud de tu capacidad de ponerte reglas y ejecutarlas de forma correcta. La vida ha sido generosa y hemos aprendido de ella; a respetarnos en primer lugar, a atender a los expertos en segundo; quizá por la falta de esos cimientos hay tanta gente allá afuera autodestruyéndose, sin encontrar más motivación que ser una basura ahogada en su propia miseria al llegar la noche. Y está bien, no estamos acá para juzgar, cada uno sabe lo que le roba el control y rompe con su tranquilidad.

Anhelo un año repleto de dichas para mis seres amados, uno en el que los propósitos tengan un nivel más personal y trascendental que simples banalidades. Quiero un periodo que me sirva para progresar, fortalecerme, madurar, alcanzar y demostrarme. Pues al final de cuentas estamos aquí para nosotros mismos, y como leí en la mañana, aunque las cosas parezcan un asco alrededor, toca apechugar, deja de lloriquear, asumirlo y crecer.

En este sendero de crecimiento, estoy convencido de que la clave está en el equilibrio entre lo que queremos y lo que realmente necesitamos. La disciplina y la constancia serán mis mejores aliadas. Sé que habrá momentos en que la tentación de desviarme será fuerte, pero recordaré siempre por qué empecé. Pues no solo deseo alcanzar mis metas, sino también disfrutar del proceso, aprender de cada paso dado y cada obstáculo superado.

Además, quiero enfocarme en nutrir las relaciones que realmente importan. En un mundo donde lo efímero, lo digital y lo superficial a menudo toman el protagonismo, quiero profundizar los lazos con aquellos que me enriquecen el alma, incluso me he dado a la tarea de trabajar en algunos métodos tradicionales (–y analógicos) para conseguirlo. Aprender a escuchar más y hablar menos, a estar presente en cuerpo y espíritu, a apreciar las pequeñas cosas que hacen grande la vida.

En resumen, este año es sobre ser más humano, más consciente y más compasivo. Es sobre establecer metas que no solo me beneficien a mí, sino también a aquellos que me rodean. Es sobre ser un mejor yo, no para impresionar a los demás, sino para estar en paz conmigo mismo. Y por supuesto, es sobre vivir cada día con gratitud, sabiendo que cada momento es una oportunidad para ser mejor.

Gracias por todo, y aquí nos veremos más seguido, pues uno de mis planes es también publicar por acá unas tres veces a la semana. Sé que me es posible, que tengo con qué, y que puedo vencer a la pereza con productividad.