Mensajes Sin Respuesta

Recuerdo que tienes ciertos poderes mágicos con los que quizá me puedas ayudar. Hace días despierto todavía con sueño, con dolores de espalda muy intensos y angustiosos que no había experimentado nunca, pero no sé si sean por algo o alguien. Ya perdóname por favor.

Hola. Tal vez termine escribiéndote aquí una historia que nunca respondas. Estoy mejor, espero que tú estés bien. Tengo ganas de volver a hablar contigo, porque eres agradable, porque eres sensible. Y aunque ya no pienso de la misma manera en ti, haciendo de lado cualquier ego e hipocresía, a veces imagino encontrarte en la esquina y aleatoriamente saludarte sin más. Ojalá puedas leer esto. Bonita noche.

No quería irme sin decirte "adiós"; han sido casi cuatro años en Guadalajara repletos de aprendizaje y personas maravillosas. Descubrí que la gente es más sentida de lo que esperaba y que el mantener una buena actitud es excelente para conservar la paz. Me enamoré varias veces y en todas he fracasado; así que tomé mis fallos e hice con ellos un manual de cosas para evitar en el futuro. Te llevo en mi corazón y espero que algún día tu camino y el mío, o el de nuestros respectivos descendientes, se vuelvan a saludar. Bendiciones.


Adiós Perla Tapatía

A todo esto, imagínense despertar de madrugada en medio de una catarsis y terminar un capítulo de la manera más amable posible. Existen dos tipos de personas en esta vida: Las que anhelan sueños y las que producen realidades.

En lo que sucedían en mi mente las cosas de esta manera:

Mientras me acercaba a una casa pude distinguir su presencia, su forma de caminar es una firma que siempre estará presente conmigo, estaba preparando de comer. Al darse cuenta de que estaba ahí se esfumó de mi vista, salió corriendo, como con miedo a que le fuera a hacer algo. Después de tanto tiempo de conocerme y saber que soy un hombre pensante resulta que sigue creyendo que soy alguien que de alguna forma podría lastimarla.

Sonrío para mis adentros, con intención me aproximo al lugar en el que se encontraba y pregono: –¿Todavía no te has dado cuenta que me interesa que estés bien sin importar que esté o no yo cerca de tu vida? No te preocupes más, por favor, no vivas con el temor a que pueda hacerte algo impulsivamente, te he demostrado que tengo autocontrol. Por el contrario, te invito a que sigas preparando lo que hacías, mi hora de retirarme ha llegado. La ciudad es tuya.

Obviamente no confió en mí, desde su escondite en el que se alimentaba emitió un discurso corto: –Entonces ¿finalmente me vas a dejar en paz? ¿Tanto tiempo aterrándome de que fueras a hacerme algo y te vas a ir así nada más sin siquiera intentar aproximarte? Pensé que tendrías más valor que eso.

Osado y tentado respondí: –En algún momento te prometí que cambiaría mi cuerpo, y lo hice cumpliendo mi palabra. Después te dije que no estaría contigo si no sentía seguridad de permanencia, y por mucho que me duela actualmente, también seguí al pie de la letra mi compromiso. Dije en tiempo y forma que no te molestaría más, y si un mensaje de "hola" de vez en cuando o un "me gustaría que nos encontráramos por la calle" te parecen acoso, déjame confesarte que no era así, mi intención era simplemente sanar asperezas.
Pero eso ya no importa ahora, como he dicho antes, es tiempo de irme y tú puedes sentirte completamente feliz y libre de estar, andar, convivir, experimentar, disfrutar de la ciudad, al lado de quien tú quieras que sea mejor para tu vida. No voy a estar ni siquiera cerca para darme cuenta.

Con un rostro un poco perplejo comenzó a salir de su escondite: ¿Entonces te vas? ¿Te rindes así de fácil? Algún día me dijiste que no eras alguien que lo hacía. Aunque bueno, no estoy pidiendo que te quedes, lo menos cerca que estés de mí será estupendo.

Obviamente me dolió su comentario, tras todo este tiempo alimentándose de la idea de despreciarme y mantenerse distante, nutriendo en su mente una desilusión kármica; me volvió a provocar la cristalización en la mirada, y con un hilo de voz dije: Gracias por darme antagonismo innecesario a la historia de tu vida, espero que eso sirva a tu crecimiento personal. A mí me ha traído grandes lecciones de aprendizaje.

Dando media vuelta tomé mis cosas y seguí mi camino al próximo destino en mi andar por estos tiempos, Ciudad de México, a donde me mudaré este fin de semana; un lugar que me aterra en gran medida, en donde ni las personas me parecen del todo agradables, consciente de caminar con cautela y un poco a la defensiva; pero una oportunidad al fin, de agradecerle a Guadalajara por lo mucho que me ha dado, de volver a sentirme libre, de empezar de nuevo, tratando de que la ilustración haya dado fruto en mi interior con el fin de evitar cometer los mismos errores y deseando resolver los que se me presenten a la brevedad posible, y así impedir que raíces de amargura crezcan dentro de mí o de otros por culpa mía. Adiós y hasta la próxima, bendita Perla Tapatía.


Otro Primer Post

Sería complicado explicar por qué tengo un par de cuentas en Google, definitivamente hay un montón de cosas involucradas, pero en primera instancia, y quizá lo más importante, es porque necesitaba utilizar una dirección de correo electrónico más profesional, una cosa llevó a la otra.

Qué les cuento, no quisiera adentrarme a temas que todavía están titubeantes en cuando a si se dan o no, pero tenía ganas de venir a escribir un poco; además aprovecho el hecho de que hoy prácticamente me la he pasado dormido durante todo el día, como consecuencia no tengo nada de sueño.

Estoy a unos cuantos días de que el proyecto actual en mi trabajo termine en México (pues lo van a mudar a Montreal), al principio era algo que me daba tristeza, por varias razones que no quiero especificar todavía, pero con el paso de los días me di cuenta de que eso podría convertirse en una oportunidad, en lugar de un fallo.

Pasé un fin de semana diferente, quise ir a muchos lados y preferí quedarme en casa a analizar mi vida, salí un par de veces ya entrada la noche solo para respirar y observar a la ciudad. Si alguien me pidiera ser un cuidador durante las madrugadas, de seguro estaría feliz, pues me desenvuelvo bien a la hora de mantenerme despierto durante las noches.

Colocar experiencias en un mismo recipiente y revisarlas de vez en cuando no es otra cosa que despertar melancolías, pero no vinimos aquí a vivir tristes por lo que pudo ser, extrañando momentos en el pasado que se difuminaron con el tiempo. Quizá me he vuelto un solitario por decisión, o tal vez porque no logro conectar lo suficiente con los demás.

¿Es el destino el que me mantiene cautivo en la desesperanza y desolación? No lo creo, además no soy de afanarme con una idea; todo tiende a llegar conforme pasan los tiempos, y quien sea que esté preparada para estar ahí adelante conmigo, de seguro llegará tarde o temprano. Perdón, perdón, esto se volvió de un tono más personal de lo que debería, comprendan que solo estoy escribiendo frases liberadoras que hasta cierto punto se vuelven terapéuticas, sin intención de agravar a nadie.

Hay algo en puerta que me gustaría revelar, pero todavía no es tiempo de levantar banderas en territorios sin conquistar, sería pretencioso y ridículo; mejor, por ahora, me podré a ver una película y esperar a que la noche se alinee con mi historia de vida, que a su vez, en un futuro habrá de convertirse en algo digno de ser revelado. Bendiciones.


No Voté

Ganó el hartazgo y el enojo social, es hora de cuidar que nuestro nuevo presidente haga su trabajo. Alguien me dijo hoy que "no fui a votar porque me siento demasiado bueno para emitir un voto pues creo que estoy por encima de los demás", claro que fue en tono sarcástico de burla; pero no, no es así.

Mi respuesta a mi amigo fue que eso no está cerca de la realidad, pues a mi percepción había únicamente dos escenarios posibles: El primero es que ganaría Andrés Manuel con un amplio margen, y el segundo que sucediera un fraude de dimensiones monumentales. Y no emití un voto porque aunque ya lo tenía pensado para el candidato que al parecer fue el ganador (dato virtual hasta este momento), sería insignificante en caso de ser testigo de defraudación.

Darnos cuenta de los resultados era simplemente cuestión de salir y escuchar allá afuera, la mayoría de gente de clase media para abajo (mayoría poblacional), el sentir social general era de cambio; pues cualquiera que apoyaba a alguno de los otros candidatos obviaba su afiliación partidista, en serio, básicamente cada votante que conocí del PRI/PAN trabajaba o se beneficiaba directa o indirectamente del resultado. Respecto al Bronco, básicamente los pseudoinformados y también pseudointelectuales terminaron sumándose con sus smart phones en mano al divertido proyecto.

La gente en las calles está molesta con la basura que ha dirigido el gobierno. Ahora, como platicaba con mis padres la noche de ayer, no creía que un fraude se fuese a dar, puesto que el actual partido en el poder y sus miembros han hecho lo que han querido durante su mandato y no organizaron una movilización estratégica como la del sexenio anterior, aunque seamos honestos, muchos de los llamados mapaches terminaron defraudados tras haber tenido la promesa de puestos y beneficios la vez anterior que nunca sucedieron cuando tomó el poder el partido que apoyaron.

En fin, también tuve de manos cercanas información acerca de los corporativos y empresarios de cómo tomaron medidas ante una escena imparable; colocando a personas de sus más cercanas confianzas y diversificando nexos al lado de todos los posibles presidentes. Amo México, espero que nos toque un gobierno bueno a todos. Y a trabajar se ha dicho.

Y si no voté fue por algo, todavía sigo creyendo que el poder en nuestro gobierno funciona de manera fingida; espero estar equivocado en eso. Y recuerden que hay que exigirle a nuestros gobernantes, hay que observarlos y analizar que hagan las cosas positivas que propusieron. Ánimo.