Silenciado

A veces parecería que ciertas de mis publicaciones no son visibles en Facebook como otras, como si fuese silenciado automáticamente por un algoritmo, un ejemplo es la siguiente, que coloqué hace rato:

Quería escribir, porque pensé que tenía algo de valor en mi vida para compartir con otros; así continué hasta que comprendí que el significado máximo de la sabiduría es darse cuenta que todo es vano y precario.

Lloré en silencio mis angustiantes noches de soledad, descubrí que nadie me amaba realmente gracias a que me alejé de cada una de las personas que me lo propusieron, extinguí la llama de la reminiscencia entre mis más ocultos deseos, esperando a que la tristeza se apoderara de cada una de mis expresiones de bondad.

Acaricié el agudo filo de la depresión ante el abandono, la parte más fuerte de mí olvidó el decoro, sucumbí ante la necesidad de mi último aliento, entre lágrimas mis ojos suplicaban que se terminara el tiempo, que al cabo no lo valía más; me hallaba harto, me había muerto.

Fracasé un sinnúmero de veces de las cuales aprendí bastante, la osadía estaba renaciendo de entre mis entrañas como prueba de mi entereza; no logré mi plan, no me fue posible destruirme; entre los vestigios de un millón de errores abracé mis miedos, y con ellos a cuestas circundé errante.

Flagelo repetible se volvían mis congojas, llanuras de desolación por doquier colmaban cada uno de mis sueños tornándolos pesadillas, replicaban con incertidumbre los siniestros fantasmas a mi oído, entre alucinaciones y dolor perpetué mi miseria en el significado de un suspiro.


Para No Envejecer

En sus ojos se ocultaba la verdad, aquello que nunca quiso pronunciarme, pues me quería más allá de lo que podía imaginar, pero no se atrevía a decírmelo. Qué tristeza su falta de valor, y la mía también, lo único que me quedaba a partir de ese momento era esperar.

Entre las distancias que nos mantienen separados y los tiempos que no se detienen a darnos la oportunidad de vernos, entre los miedos de ambos a besarnos y la constante necesidad de nuestros huesos por tenernos juntos, mutuamente aislados de cualquier miedo que pudiera presentarnos el mundo, pues con ella, lo que importa es más profundo.

Si decimos a nuestros hijos que fue sencillo estaríamos mintiendo, pues cada paso que das hacia tu futuro entre mis brazos es un poco más cerca lo que estamos del olvido o nuestro encuentro tardío, lo que quieras tú; he decidido dejar de rogar por las cosas que no creen que merezco, tomar aquellas que me corresponden y ofrecer lo que tengo. Si soy, si somos, si merezco, no lo sé, al final todo será un regalo suyo, mi corazón desde el inicio ha sido tuyo.

Horas y días pasan tras la ausencia de sus labios, la intensidad de su mirada que tanto me solía inquietar, ¿quién soy yo para recapacitar? El muro de incertidumbre hace mucho dejé atrás, no me importa, en serio, ni las letras como antes se me dan; porque el corazón dolido es también el que escribe con más pasión, pero a mayor voluntad, sanidad de mi interior.

Frases y párrafos andan tras de mí, mientras impulso las teclas con intención, preocupación no hay más, lo que quiero es plasmar un poco de mi devoción, que si redactar es para algunos un mérito, para mí no es más que un punto de referencia, para mantener la cordura, pues no quiero enloquecer, para liberar la consciencia, antes de envejecer.


De Opiniones y Perspectivas

No están para saberlo mas yo sí quiero contarlo, he tardado un par de semanas en publicar algo por acá debido a que migré mi información desde el servidor propio que gestiono de nuevo a Google. Todo ese rollo porque preferí mantener la simplicidad de la información almacenada aquí, pese a que en un momento hube planeado cargar archivos y demás, terminó por no parecerme una buena idea, no me puedo justificar, a veces cambio de opinión.

La vida es así, probablemente hemos elegido una perspectiva a la que nos aferramos y hasta que la dejamos ir terminamos por darnos cuenta que el horizonte se mostraba mucho más grande y con demasiadas opciones ante lo que viene, y sin embargo, estábamos ocupados estimando muy poco de lo que hay.

Tengo que ir a la oficina este día a recibir a unos proveedores, aprovecharé para hacer algunos cambios importantes al proyecto que estoy por presentar a mi jefe; siendo honesto, me siento agradecido de la libertad creativa que me brinda, aunque quisiera tener también algo así como comisiones (sí, estoy hablando de dinero) por cada una de las transacciones completadas que se consigan; digo, como mera motivación personal.

He descubierto que no me gusta perder el tiempo; hay una amiga que a veces quiere que hable por teléfono con ella, no estoy seguro de sus sentimientos por mí, yo no la veo como pareja mía en ningún momento; cuando eso sucede, en mi mente estoy deseando que la conversación sea específica y pronta, no me interesa ser grosero y obviamente charlo de manera agradable, solo que, preferiría estar trabajando en proyectos, viendo una película de mis pendientes, leyendo, escuchando alguna conferencia, básicamente haciendo algo que me deje verdadero beneficio aprovechable a largo plazo; pues sé que por la brecha generacional que hay entre los dos, dentro de cuatro o cinco años, a ella le pareceré un viejo intrascendente; pero bueno, es sustancial aprender a invertir en la amistad también y no ser tan egoísta.

Me siento atrasado con pendientes, no obstante ya no me lo tomo tan en serio como antes, solo dejo que las cosas lleguen cuando les toque y ya está; cada uno tiene sus propios ritmos y se presentan las posibilidades de avanzar de acuerdo a su entorno, no se vale andar por la vida tratando de forzar al destino a que llegue, porque en el inter habrá un montón de experiencias que dejarán invaluable aprendizaje y serán útiles herramientas cuando se haya conseguido superar cualquiera de las metas establecidas. Hay que aprender a disfrutar el recorrido que está repleto de circunstancias, lugares, sabores y personas, qué ver, escuchar, probar, oler y sentir. Excelente sábado.


Líneas y Dolor

No existe la mujer perfecta, por más que busques tratando de encontrar a una que supla todas tus expectativas jamás lo vas a lograr, porque ahí estás tú, mírate al espejo si quieres, definitivamente nadie te ha pensado como el "hombre ideal", y aún así, incluso con todos tus desplantes y defectos, hay quién te ha dicho que te quiere; aunque a la mañana siguiente seas el único que en su afán por la excelencia te hieres.

Tarde se me hace escribir un libro con la cantidad de estrofas que le declaré a ella, pensando que era una diosa, tratándola como reina; pero el defecto estaba implícito en mi creencia, tenía que entenderlo al fin, que es tan humana como yo, con una cantidad de errores de similares dimensiones, y que si no soy afecto a eso, entonces me obsesioné con una idea, llenando a propósito mi camino de aflicciones.

Cada día mantener mis emociones en el anonimato por mero gusto se vuelve una épica contra el ego que revienta mis deseos más humanos de autosatisfacción y búsqueda del placer por el solo hecho de poder experimentarlo, pero mi conflicto crece cuando lleno de visiones factibles el futuro próximo y entre gritos y arrebatos de consciencia frente al reflejo de mis inspiraciones apaciguo con palabras claras mis emociones.

Me digo que el mañana es de los contracorrientes, de los que no se pusieron a pelear contra otros más que contra sí mismos, moldeando más allá de un carácter, una personalidad completa, entregando integridad, demostrando que es posible la supervivencia; los cambios se experimentan y traen consigo la experiencia.

Nací una generación antes de tiempo, lo sé por mis constantes análisis, sin embrago no me he rendido todavía; porque mis piensos van más allá de una o dos décadas, mis intenciones están aquí dichas y mis propósitos claros para mis últimos días, después de ser posible; que mis letras se encuentren declaradas para aquellos que saben encontrar la hermosura entre líneas de texto terribles.

Si no se entiende qué mejor, pues de eso van algunas de mis canciones predilectas, porque entre líneas se esconden los mensajes más poderosos, abiertas a interpretaciones están las verdaderas sensaciones que el cronista experimenta al redactar un cuento, una historia, una bitácora esporádica; pues los ojos son la puerta a un alma que podría estar llena de dolor, y queriendo decirle un poco, aquí está la mía, no eres la única.