Otro Primer Post

Sería complicado explicar por qué tengo un par de cuentas en Google, definitivamente hay un montón de cosas involucradas, pero en primera instancia, y quizá lo más importante, es porque necesitaba utilizar una dirección de correo electrónico más profesional, una cosa llevó a la otra.

Qué les cuento, no quisiera adentrarme a temas que todavía están titubeantes en cuando a si se dan o no, pero tenía ganas de venir a escribir un poco; además aprovecho el hecho de que hoy prácticamente me la he pasado dormido durante todo el día, como consecuencia no tengo nada de sueño.

Estoy a unos cuantos días de que el proyecto actual en mi trabajo termine en México (pues lo van a mudar a Montreal), al principio era algo que me daba tristeza, por varias razones que no quiero especificar todavía, pero con el paso de los días me di cuenta de que eso podría convertirse en una oportunidad, en lugar de un fallo.

Pasé un fin de semana diferente, quise ir a muchos lados y preferí quedarme en casa a analizar mi vida, salí un par de veces ya entrada la noche solo para respirar y observar a la ciudad. Si alguien me pidiera ser un cuidador durante las madrugadas, de seguro estaría feliz, pues me desenvuelvo bien a la hora de mantenerme despierto durante las noches.

Colocar experiencias en un mismo recipiente y revisarlas de vez en cuando no es otra cosa que despertar melancolías, pero no vinimos aquí a vivir tristes por lo que pudo ser, extrañando momentos en el pasado que se difuminaron con el tiempo. Quizá me he vuelto un solitario por decisión, o tal vez porque no logro conectar lo suficiente con los demás.

¿Es el destino el que me mantiene cautivo en la desesperanza y desolación? No lo creo, además no soy de afanarme con una idea; todo tiende a llegar conforme pasan los tiempos, y quien sea que esté preparada para estar ahí adelante conmigo, de seguro llegará tarde o temprano. Perdón, perdón, esto se volvió de un tono más personal de lo que debería, comprendan que solo estoy escribiendo frases liberadoras que hasta cierto punto se vuelven terapéuticas, sin intención de agravar a nadie.

Hay algo en puerta que me gustaría revelar, pero todavía no es tiempo de levantar banderas en territorios sin conquistar, sería pretencioso y ridículo; mejor, por ahora, me podré a ver una película y esperar a que la noche se alinee con mi historia de vida, que a su vez, en un futuro habrá de convertirse en algo digno de ser revelado. Bendiciones.