Segundo Intento

Este es un mensaje que pretendo eliminar. Perdón por la indiscreción, les escribiré un poema, de esos que fácilmente se olvidan.

Mis ojos observaron la ciudad por primera vez y supe que sería un reto adaptarme a ella, mientras leía a otros, con sus insignias presuntuosos poniéndose en pedestales para que sus públicos los aplaudieran, en la sombra como siempre, es como me ha gustado formar mi historia, pues es verdad que ante los reflectores más humillantes son los tropiezos, y como no soy perfecto, prefiero sustentar mis piensos.

Dádivas es lo que buscan los demás, queriendo hacerse a sí mismos cual caudillos, representando las bondades de la vida y un montón de ridiculeces superfluas; porque a la hora final, lo verdaderamente importante es la gallardía, la capacidad de mantenerse en pie, no como simple osadía.

Me gustaban sus ojos, sus manos y su andar, entre versos pude dedicarle un poco de mi pensar, y llegó el momento en el que me di cuenta, en ella todo era vano y superficial, absurdo, fatídico, insustancial.

Ya me voy porque tengo que responder una llamada telefónica, y esto que coloqué aquí fue únicamente para que no se viera tan insípido mi post, que tengo que confesar la vez anterior no funcionó como esperaba. Excelente día.