Querido Diario

Al menos esta cosa ya funciona, no sé qué tan bien porque sigo investigando; hoy no he leído, ni ayer leí, ni antier, pero he de mencionar que amanecí de buenas, me compré un par de prendas cómodas ayer que no tienen martirizado a mi voluminoso cuerpo y hoy estoy usando una de ellas; además bueno, tengo que ser honesto, entre todos los pendientes de fin de mes ayer estaba preocupado en demasía, amanecí comprendiendo que todo va a llegar a un punto benéfico tarde que temprano.

También he soñado con mis papás y mi hermana, en mi sueño estaba en casa con ellos, no sé si de visita, pero la pasábamos agradablemente en familia, como siempre, porque si de algo he de estar satisfecho en esta vida es de ser un hijo de casa que ama a su gente.

Me hace falta la cámara para mi siguiente proyecto con el fin de producir mejores resultados, mientras tanto, siendo sincero no he conocido la Ciudad de México, hace poco más de una semana que me mudé por cuestiones laborales y me la he pasado en aproximadamente dos kilómetros a la redonda desde que me asenté; está bien, soy alguien que se familiariza lentamente, mejor así que nunca hacerlo.

Eso de ir al gimnasio todavía está en planes, mientras las empresas no hagan ropa deportiva cómo es posible que uno se atreva a ir pareciendo tamal, yo no, qué incómodo visualmente para mí como para los demás. Eso sí, me propuse a cuidarme en lo que como, al menos al día de hoy no me he pesado, pero debería de andar al rededor de un kilo o dos abajo del peso que tenía cuando salí de Guadalajara.

Y bueno, no quiero hablar de mi "nuevo trabajo" todavía, porque en estos momentos me encuentro en fase de espera y no sé qué día me incorporaré allá; en el durante, trato de hacer mis días más agradables de este lado, pues el ambiente en la oficina que me encuentro es agradable y me siento en completa libertad de explotar mis capacidades tanto aprendiendo como produciendo tecnologías, cosa que es genial. Hace años no sentía esta libertad creativa y eso me emociona, me libera, me nutre y hace mi mundo más sencillo. Un par de pagos pendientes aquí, otros por allá y listo, mi carrera podrá al fin provocarme sensación de estar brindando frutos. Aleluya.