Probablemente Cierre

 Como algunos de ustedes podrían saber, hace ya más de un año fui despedido de mi anterior empleo; y a pocos días de eso me enfermé y terminé en Colima el 10 de marzo, al día siguiente, fue oficializada la declaración de Pandemia del virus que ha causado un número considerable de víctimas letales, entre cuyos casos, debo reconocer que cuento a un par de conocidos.

Bien, pues posterior a mi desempleo y la explosión de este evento global, me fue una cosa trágica poder conseguir una fuente de ingresos; estuve más de la mitad del año sufriendo por eso, hasta que, a principios de noviembre, recibí la llamada de una amiga de la familia en la que me preguntaban si estaría disponible para dar un par de clases a la semana en una escuela secundaria; yo feliz, muy feliz, pues en mi situación cualquier centavo que llegara era algo en comparación a seguir produciendo "ceros".

He estado ahí desde entonces, conocí a niños maravillosos y divertidísimos, terminé por hacer buenas relaciones y al parecer les agradaron mis formas distintas de dar clases; pues me vi a mí mismo como estudiante reflejado en ellos, y consideré aquello que me fastidiaba de la escuela antes de asignarles parámetros para calificar, les dije que a mí no me gustaban los exámenes, siempre me iba bien, pero notaba la frustración en muchos de mis compañeros, así que no les haré exámenes. Después les comenté que yo era muy malo para hacer tareas, o mejor dicho, nunca las hacía, así que les propuse no dejarles tareas. Finalmente les comenté que mi intención era que aprendieran y al mismo tiempo la pasaran bien; por lo que atravesamos los temas que venían en la agenda de la materia en unos tres meses para pasar a realizar cosas más importantes (como maquetación y programación), obvio, tratando de sacar los temas durante cada clase.

Al principio todo bien hasta que empezaron a cruzarse proyectos transversales que habían de realizarse en conjunto con otras materias y métodos de evaluación; lo respeté y hablé con ellos, había que hacerlos pues ya estaban ahí. Me da mucho gusto saber que me he ganado la estima de algunos de ellos, con el paso del ciclo tengo que admitir que ciertas personalidades son entrañables y me alegrará saber que logren grandes cosas en el futuro. Pero al día de hoy me enteré de algo triste...

La misma situación que me dio ese trabajo es probable que me lo quite, pues al momento actual se han conseguido concretar muy pocas inscripciones y reinscripciones, por lo que el próximo periodo escolar en ese instituto, pende de un hilo. Como les he contado también, al iniciar el año actual pude decir con satisfacción y gusto que me había vuelto a enrolar en una empresa de Tecnologías, así que estaba muy contento de hacer algo relacionado con mi carrera, pues incluso teniendo las clases, mi sueldo era minúsculo en comparación con mi necesidad de ingresos. En fin, hoy la escuela que me abrió las puertas en mi momento más difícil está en una situación en la que probablemente cierre, y eso me causa mucha tristeza.

Ojalá que mis alumnos se animen a seguir ahí, aunque entiendo que es complicado porque a algunos el nuevo modelo les parece muy engorroso y de otros sus papás muestran cansancio por cómo funciona; también me gustaría que se alcance la cuota de inscripciones necesaria para que el colegio permanezca, pero eso no está de mí decidirlo. El horizonte no se ve propicio, ya después les contaré si terminaron cerrando o manteniendo la escuela, incluso si yo tengo que retirarme de ahí por temas de presupuesto, me dará gusto saber que siga en pie.



Me Enamoré y Desenamoré

 Demasiado tiempo, demasiado poco.

Ha pasado más de un mes que me conecté, me propuse cambios, fallé de nuevo, me enamoré y desenamoré, viajé y soñé, aunque también olvidé y perdoné.

Ha pasado tanto, en tan poco tiempo, y en términos reales, eso ha sido casi nada, a penas un parpadeo, a penas un abrir y cerrar de ojos de otro capítulo en mi historia. Probablemente digna de ser contada, o aburridísima y sin sentido. ¡Qué sé yo!

Únicamente vengo aquí a descargar mi mente de vez en cuando. Ya no tolero las desveladas, mi rostro envejece, mi cuerpo está cercano a pasarme factura.

La enfermedad afuera ha matado a parientes, a amigos y conocidos... Sigo dando clases, estoy aprendiendo otras tecnologías, me concentro un segundo en ser mejor persona, me distraigo una hora de serlo. ¿Ironías? O puede ser que no tenga la capacidad de lograr nada, que toda esta apatía me vaya a terminar consumiendo convirtiéndome en un ermitaño amargado.

Al final, todo es una historia. Se va a contar letra a letra, a pesar de que haya ojos que no merezcan conocerla. Nunca. Siempre. Adiós. Vuelvo pronto... Espero.



He Vuelto

Hola amigos. He vuelto, es tiempo de aprender lo que se pueda, es hora de ponerme a disposición de la enseñanza y despertar e ir a dormir cada día como si fuera otra vez el último. Dejar atrás los males que me agobiaban es el siguiente paso a la libertad; un año a cuestas se dice fácil, pero no lo es.

Es momento de acrecentar el tamaño del análisis, enfocarme en lograr surcar los posibles errores y aprovechar los recursos para bien. Para el crecimiento y la proyección del plan, para la estructuración completa del negocio desde todos los ángulos, para escalar hacia el éxito, un paso a la vez.

Estos descalabros monumentales hacen mella en mi esperanza, sinceramente me hacen dudar y temer; de algún lugar he de conseguir las fuerzas o el cielo mismo me las regala para continuar levantándome y a pesar de todo abonar un paso extra.

Volver a la cobertura de la industria de las tecnologías me da ánimos; varias personas me dijeron que estaba cometiendo un error por aceptar ese empleo; entre las resoluciones a las que había llegado previamente estaba claro que iba a aceptar aquello que me pusiera de nuevo frente a la oportunidad de mejorar atributos, aunque eso significara reconocer con humildad que no habría vacante demasiado pequeña.

Del mismo modo no hay personas que sean demasiado ajenas a nosotros; influencia en menor o mayor medida hay, me gusta pensar en ella. Me gusta saber que se encuentra bien.

Inversión, inversión, todo debe ser inversión a partir de este instante. Inversión para rescatar mis finanzas, inversión para saldar pendientes, inversión para revolucionar mi entorno, inversión para el aprendizaje, inversión para el retiro, inversión para los deseos, los gustos y las características.

Desde una espalda desnuda hasta un punto rosa; de una piel tersa a una canción pegajosa. Las historias enlazándose tendrán pronto que salir a flote; y como dije un día: Lo haré. Tal vez no ahora, ni mañana, probablemente ni siquiera en esta vida a mí me toque, pero se sabrá.

Hay que recuperar los buenos deseos así como hemos recuperado un poco del pasado. Que se resuelva o no, lo dirá el tiempo, pero estoy abierto a seguir poniéndole mi pecho a lo que vaya a enseñarme la vida.



A Veces Diferente

Voy a decirte que sí, pero la neta no volveré a intentarlo.

Voy a regalarte lo que quieras, y al mismo tiempo alejaré de ti mis pasos.

Voy a evitar incomodarte, para poder cavar mi escape.

En algún punto de su vida el redactor entendió que no se trataba de pelear, atrapar o trabajar hasta el cansancio y dejó que la conexión interna con el arte hiciera lo propio. Ya había cedido ante el desprecio ajeno, estaba en un punto bajo de su viaje, pero ahí seguía, a pesar de todo, escribiendo.

Si se tratara de demostrar que soy bueno, –se decía–, seguramente fracasaré de nuevo. Si la vida fuera acerca de conseguir mis sueños, –replicaba–, probablemente nunca consiga siquiera describirlos. Si acaso importara cada letra que mis pensamientos plasman, –pensaba–, después de varios millones, tal vez consiga ser leído.

Pues no es así, la negatividad haciendo acto de presencia desde el primer minuto de este nombrado "nuevo ciclo", cual por cierto, he de confesar de paso, no me ha parecido en nada distinto a un jueves cualquiera, fastidia de formas inimaginables, presionando la llaga.

Algunos de mis alumnas de secundaria con su atenta personalidad de niños, me abordan interesados para enterarse de qué es lo que me sucede. "Nada, un poco, algo, todo, no tengo idea". Mis réplicas una más evasiva que la anterior, ¿y si la música fuera capaz de convertirse en mi salida? ¿O tal vez contar una vivencia del pasado me sirva como tangente?

Me gusta escribir, así, en seco, franco, y a veces diferente, intercalar poemas y textos narrativos con honestidad impresa; pues al final, todo artista busca cada día la atención de su musa, por inalcanzable que sea. Pero uno que la herramienta que utiliza es la palabra, o bueno, un servidor al menos, una y otra vez encuentra formidables los atributos en su camino, anhelando estar metido en todas partes y al mismo tiempo, en ninguna, pues si las divas de mi historia tuviera la astucia de enumerar, desde mi abrir de ojos, hasta el doble de los días que llevo transcurridos sería la cantidad actual.

Es muy sencillo poner palabras que hablen del amor, de lo formidable que es el viaje al "fueron felices para siempre", lo complejo es estrujarte el corazón y con lágrimas de impotencia, entre los "te amo", "te extraño", "nunca voy a olvidarte", "siempre estaré para ti" y "eres lo mejor que me ha ocurrido" aplastando cada fibra nostálgicamente, declarar que seguimos en pie, dispuestos a aceptar lo que llegue.