De Humanos a Simios

La comprensión humana va más allá de la simple existencia del ser, pero resulta inadmisible querer colocar a las fibras más sensibles del conocimiento en la misma línea transversal de virtudes y valores una a una, porque, a decir verdad, nadie en el absoluto universo es capaz de contradecir o advertir asociación a ideas, que por demás al final son al punto cúspide pretencioso del entendimiento; lo que quiero confesar entonces, es que nadie es suficientemente inteligente como lo presume.

Dunning-Kruger está presente en la mayoría de seres, y honesto es expresar que yo mismo he sido víctima y parte fundamental del proceso mismo de deterioro intelectual a manos de tanto detractores como probables "cebolleros". Nadie es lo que cree ser, y eso coloca a la humanidad en una vorágine de descontrol y desconocimiento que al paso de los siglos nos involuciona nuevamente en simios, por decirlo de alguna manera.

Me gusta creer que hay un optimismo generado por la vanidad en el entorno, una falsa asimilación de la realidad, en medio de la que, siendo el más oscuro y poco probable objeto de capacidades lógicas, me hago uno más del grupo. Hay que aprender a reírnos de nosotros mismos, a burlarnos del fracaso ajeno como lo haría cualquier persona falta de potencial deductivo.

En fin, la historia es reiteradamente un vínculo del -yo creo pertenecer, con el -yo tengo qué.

Refúgiate en los brazos de la música, inspírate en los labios del amor, adopta como parte de ti a la aventura, que no te identifiquen como uno más, que les sea imposible, que el volverte parte de un molde les cueste la vida misma.