101.5 Poemas Escritos


Hace unos días me di a la tarea de revisar cuántos poemas había escrito (antes lo hacía muy seguido), y llevo muchos más de los que imaginaba, probablemente den para una pequeña colección antológica como primer documento para imprimir; aunque claro, dónde está la gente que ama la poesía, pues no estoy seguro de si esas personas amarían lo que he hecho. En cualquier caso tengo que darle una buena revisada a cada uno y mejorar los que sea posible.

Frases van y vienen, escribía para mí como escribía para todos los demás; todas esas notas que me decían "relájate, la vida se va a poner mejor", significan mucho para mí en estos momentos; he vivido con envidias durante todo el año pasado a detalles que me parecían demasiado significativos y en lo que va del actual una de las situaciones que he querido cambiar es precisamente esa, dejando a cada quien ser feliz con lo que tenga y logre y tratar por mi parte de hacer lo propio. Es difícil, viendo toda la injusticia que hay allá afuera, y cómo es que los más bribones parecen ser a veces los más beneficiados, pero "shh, calla y sigue en lo tuyo".

Anoche finalmente me acosté temprano y pude dormir; no he dormido deliciosamente como un bebé, porque eso se siente al despertar, y de hecho me he despertado un poco incómodo por el entorno; sé que tengo que cambiar también el orden de las cosas en mi habitación y hasta no hacerlo, para mí seguirá siendo un espectáculo de horror aquí dentro. Pero pasará, pronto lo mejoraré.

Me falta una cortina desde hace seis meses, es impresionante que al día de hoy no haya invertido en una; volver mi cuarto un lugar oscuro es, para mí, una forma elegante de recordar privacidad; porque sin importar que ya la posea, sigue en mi mente ese sentimiento de "urgencia por el aislamiento" dando vueltas.

La experiencia como tal tiene que ayudarme a cambiar para bien, no solo porque me haya esforzado en conseguirlo, no por buenas obras o detalles de mi propia prudencia, sino porque esa sensación viene desde arriba, desde el Cielo, y trae consigo paz y tranquilidad conforme se superan las penas. Es lógico que mi soledad me ha causado la mayoría de mis tristezas, pero junto a ella puedo confesar que he superado también casi todos los lapsos oscuros de mi pasado, unas por otras. Aunque no sería nadie sin la fortaleza que me brinda mi familia, mi hermosa hermana, mis amorosos padres, y una que otra amistad verdadera, todos ellos son parte importante de cualquier cosa buena que haya logrado y logre en adelante. Sin ellos, como sin la bendición de Dios, nada soy.