Verdadero Escrito

Solía ser fácil reducir un millón de ideas a unas líneas de poesía,
pero entre que sea comprensible a que logre ser admirable hay mucha diferencia;
vivimos inmersos en los capítulos de nuestro pasado,
tratando de descubrir la razón por la que nuestro presente es aquello que nos mantiene atados.

Cuanto más grandes son nuestras esperanzas por salir del agujero,
el tiempo pasa, las olas siguen, el viento sopla, el hombre emerge,
tragándose la idea de que en un punto de su historia brillará por ser diferente...
En sentido colateral, el resultante de las cosas es seguir siendo prisionero.

Un niño tomó una roca y con ella hizo su primer dibujo en la arena, nació un artista;
el anciano contó una historia que explicaba el origen del universo, surgió un cronista;
un famoso por ser demente escribía conectando las palabras,
y lo más que se decía de él es que redactaba esa clase de frases porque se le escaparon las cabras.

Cada vez es más complejo expresar mis pensamientos,
porque afanado estoy en el contexto de labor tecnológica importante,
un paso he dado hacia atrás a desenterrar viejos tesoros,
parece que a fin de cuentas la inspiración nutrida es un flagrante.

Y si el origen de cada uno de los versos aquí descrito fuera como siempre lo he anhelado,
que en la desmedida búsqueda de un expertise lograsen lo imposible estas humildes manos,
pues para el cuento, el poema y la carta aprendí a ser de regular a malo,
mientras que esforzándose por un verdadero escrito termina el autor decepcionado.

Lo olvidé,
perdí la técnica,
dejé la práctica de lado,
he tenido que agradecer a eso que amo pero nada me ha brindado.