10 Minutos

10 minutos son suficientes para decirle "hola" a alguien. He estado bastante atareado tratando de resolver broncas en mi mente, no voy a mentir, todavía enfrento aspecto bastante complejos de los que, si bien conozco qué debería de hacer para mejorar, no me dedico a invertir más allá de unos minutos para conseguirlo.

Es un vaivén entre desesperación, frustraciones, miedos y penas, que me tiene sobreviviendo con trabajos y sin mucho beneficio. ¿Es el fin lo que vale? ¿Los medios no importan cuando se trata de reducirnos? Realmente no lo sé, intento averiguarlo, y en el inter, sufro como cualquier otro de un montón de dificultades.

Abandono mi posición de luchador por convertirme en un derrotista temporal, sea horror a lo que venga, o pesar ante lo que ha sucedido, una carga es una carga y cuesta mucho seguir adelante con ella a cuestas, llámese como se llame.

Inclusive escribir, se vuelve una salida poco útil cuando uno está en medio de encrucijadas, cuando nos metemos cada vez más a un laberinto sin salida, y digo, en el peor de los casos lo que uno debería de hacer es regresar al inicio, a sabiendas plenas que no producirá ningún cambio (y eso, queridos amigos, es por lo que la frustración está a la puerta todo el tiempo).

¿Qué hacen cuando se sienten solos, presionados, inmerecidos, inútiles? Yo, bueno, yo lo único que puedo hacer es darle la oportunidad al reloj de caminar a su modo, permitiéndole que me enseñe todo cuanto quiera, en el proceso tal vez agarre algo de valor, de inteligencia o al menos experiencia en esto que es vivir.