Compañeritas

Para mis compañeritas:

La vida es mucho más que solamente una canción, si tan solo pudiera hacerte entender lo hermosa y maravillosa que es tu compañía para mi vida no habría lugar a dudas, tú comprenderías.

Cada vez que la mañana me despierta agradezco al cielo el haberte puesto en mi camino, es probable que para ti parezca algo difícil de entender, y no más que otro cumplido. Pero mis trayectos significan introspección y palabras de amor dirigidas al que lo ha hecho posible. Sin ti cerca, todo sería un fastidio, irradias calor con tu magnífica personalidad, tu dulce manera de ser, me ayudaste a ser libre.

Números podría arrojar al por mayor, en vísperas de explicar cómo me haces feliz; no hay música que me inspire más, o que me saque del abandono, no hay noticia más agradable, que saber tus ojos frente a los míos, que el silencio nos contraiga, nuestros cuerpos se aproximen, y tu voz susurre a mis oídos que estás ahí para mí, que hable, que no me limite, que me quieres ver sonreír.

No estoy seguro de alcanzar a tocar un poco tu corazón con mis letras, pero el sentir tus manos, lo confieso sinceramente, me lleva a un sitio tan reconfortante, como el abrazo de una dama a un niño que solía sentirse olvidado, como el primer beso en los labios de quien solía ser por todos ignorado.

Mi alma se alegra cuando estoy contigo, los fines de semana extensos son un terrible martirio, pues no te veo, no te siento, no te escucho, no estás aquí conmigo.

Hoy me quedo un poco triste, pues un tiempo sin vernos tendremos pronto. Espero que los versos provenientes de mis pensamientos hacia ti queden firmes como un recuerdo constante de que te siento parte mía, pues de aquí en adelante veré un poquito de ti al salir el sol de cada día.

Te quiero.