Plenitud

Pasas tanto tiempo de tu vida pensando en las cosas que te parecen hermosas, maravillosas, magníficas en tu pasado, e ignorando aquellas que están ahí para ti, para verte y hacerte feliz, en las que deberías de regocijarte en plenitud; por cuanto hoy extrañas el ayer, mañana pensarás en lo que te faltó hacer ahora, viviendo en un universo alimentado por la nostalgia de lo que hubiera podido ser en lugar de aceptar y disfrutar lo que ya es. Pues, en el lado más precioso de tu alma, la sanidad de tu mente está ligada a entornos conocidos, experimentar nuevos escenarios tiende a sorprender y asustar; pero abre los ojos, ahí sigues, y haz perdurado, lo que solo puede significar una cosa: a pesar de todo lo que extrañes que haya quedado en tu camino, sigues creciendo, resurges a cada momento con una nueva versión de ti. Dejando una estela de aprendizaje a tu paso, con episodios entrañables que te han colocado en el lugar que estás. Por lo que, en lugar de reprocharte las cosas que no has conseguido, los lugares que no has visitado y los labios que no has besado, alégrate de todo aquello que ha hecho más agradable tu estadía; que dondequiera que te encuentres en este momento, sea gracias a la consecución de excelentes puertas que se han abierto para ti y has sabido aprovechar. Un abrazo.