Entre Líneas y Códigos

He aprendido a volver a iniciar un proyecto por no haberlo planeado correctamente desde el principio, eso podríamos considerarlo como tiempo desperdiciado, y honestamente me desagrada que exista siquiera. Sin embargo, entre los beneficios de algo así, queda la experiencia de no volver a cometer el error de comenzar algo sin esquemas previamente diseñados.

En mi trabajo actual, a veces me las tengo que dar de mago y atinar información que todavía no me brindan, lamentablemente la lenta respuesta por parte de algunos de los compañeros vuelve el proceso algo pausado en sobremanera. Me gustaría poder acceder a todos los requerimientos desde un inicio y así no tener la necesidad de esperar a que las bases de datos reciban los detalles para poder generar las interfaces en la plataforma para manipularlas.

En ocasiones me he visto obligado a rehacer por completo desde cosas insignificantes como ligas y nombres de archivos, hasta estructuras de datos y objetos. En definitiva, tengo que agradecer el hecho de que eso se ha vuelto un detalle que por la fuerza, me ha movido a ser más ordenado tanto con mi código, como con la documentación del mismo y su implementación y modelado, para que a futuro, consciente de que es probable la necesidad de volver a meterle mano, las cosas me sean más sencillas.

Llevo un rato queriendo dormir, pero no he podido hacerlo, en mi mente me sentí mal por cómo estaban generadas algunas consultas y tuve que abrir la computadora de nuevo para comenzar otra vez; de modo que ahora sí sean elegibles los valores que se llenen desde la base de origen.

Cuando llegamos al mundo laboral, existen dos tipos de entornos, el primero es muy estructurado y modular; tanto, que termina volviéndose un trabajo fastidioso a la hora de cazar firmas para las notas de versión, producir cambios tan encapsulados que varios lanzamientos tienen que pasar para que se establezca lo que uno buscaba codificar desde el plan, además de ser terriblemente repetitivo; pese a lo anterior, sencillo de realizar (mi anterior empleo era así). El otro entorno con todo, se vuelve un salto de fe al vacío pues hay que deducir escenarios intangibles y sobre eso desarrollar, no obstante, puesto que no existe una infraestructura como tal, a veces es frustrante y tardado encontrar el mejor camino lógico para la resolución de problemas.

No me confundan, sin lugar a dudas yo soy amante del segundo ejemplo, ya que es un motivador constante a mis capacidades cognitivas, creativas, deductivas y subjetivas; aunque ello signifique para mí que a veces tenga que postergar un poco mis ganas de dormir en afán de conseguir llegar a un punto de control antes.