En el Precipicio

Ha pasado de todo en lo que fue el mes pasado. En primer lugar me quedé sin empleo abruptamente, en términos generales la reforma fiscal afectó la situación de la empresa en la que solía trabajar y algunas cabezas rodaron, entre ellas la mía.

Después de quedarme sin trabajo comenzó la travesía de regresar mis pertenencias a Colima y algunas a Guadalajara (mi probable siguiente terreno laboral). Estuve por una semana más en CDMX recapacitando acerca de mi situación y siendo honesto, sufriéndola más de lo que creí.

Es la primera vez que me quedo en la calle en una ciudad donde no puedo huir tan fácilmente con un familiar o amigo cercano; demasiadas cosas cruzaron mi cabeza. Aunque también es la primera vez que ocurre cuando ya estaba trabajando en un proyecto personal alterno.

Seré sincero, mientras más observaba la situación, más me atemorizaba el haber perdido mi tiempo durante todo ese periodo; porque en resumen, mi cuerpo estaba en sus peores condiciones, no tenía a nadie para compartir mi tiempo y no había amigos o parientes que apoyaran en mis distracciones. Estaba atorado en un bache del que urgía salir.

Un par de semanas más tarde me encuentro nuevamente en Colima, en casa de mis padres; como buena noticia, mi algoritmo sigue funcionando correctamente y sin errores. Por consejo de ellos estaré por acá hasta la próxima semana, lo que es bueno, porque puedo aprovechar a resolver pequeños pendientes que tengo.

Desde el punto de vista laboral, todavía no empiezo a buscar trabajo o mandar mi información a empresas; estoy esperando a estar de nuevo en Guadalajara para comenzar a hacerlo. Sé que mi motivación estará a tope cuando ande por allá.

Sin lugar a dudas ha sido un periodo de tiempo de autoanálisis fundamental para mi crecimiento personal, estoy empeñado en mejorar mis cualidades de ingeniero pero no me encuentro obsesionado con encontrar "un gran trabajo"; de momento, hablando con el corazón en la mano, mis proyectos personales y los amigos me sirven de gran ayuda para no quedarme en la calle. Es de lo que estaré agarrado si quiero progresar y salir de este rato oscuro.

Me faltan algunos detalles, entre ellos la literatura y escritura se han quedado de lado un poco. Pues uno de los pilares de mi vida ha trastabillado; y en lo que se armonizan las cosas, necesito "reiniciar mi ser nuevamente".

En fin, agradezco seguir existiendo y poder demostrarme a mí mismo que no importa la profundidad de un precipicio o el tamaño de la caída, siempre es posible emerger, levantarse y seguir creciendo.