Quiero que ella me acompañe,
que me enseñe lo mejor que tiene,
que me obligue a ser un buen amante,
que de divinidad me llene.
Cantos del cielo llenarán mi alma,
mi corazón explotará de amor.
Quebrantaré mi espíritu completamente
y confiaré a ella mi mayor valor.
que me enseñe lo mejor que tiene,
que me obligue a ser un buen amante,
que de divinidad me llene.
Cantos del cielo llenarán mi alma,
mi corazón explotará de amor.
Quebrantaré mi espíritu completamente
y confiaré a ella mi mayor valor.
Quiero que ella me acompañe, que me enseñe lo mejor que tiene, que me obligue a ser un buen amante, que de divinidad me llene. Cantos d...



Aquí guardo fragmentos de mis días: anécdotas que me han formado, pensamientos que se resisten al silencio, destellos de oraciones que encuentro en los bordes de la rutina.
Escribir, para mí, no es un oficio sino una forma de respirar. Cada texto nace del impulso de entenderme y, tal vez, de reconciliarme con el mundo.
No busco atención o aplausos; solo dejar constancia de lo que alguna vez fui, mientras sigo aprendiendo a mirar con calma.