Hay canciones que puedo escuchar durante muchas veces consecutivas y no dejan de gustarme,
hay momentos y memorias en la vida que cuando llegan a visitarme vuelven a fascinarme,
hay personas que durante el tiempo, compartido tanto,
las voy a querer, sin importar cuanto.
No soy hombre de rencores, ni de muros infranqueables,
no soy quién para juzgar, prefiero hacerme responsable.
No es lo mismo amar tener alguien en los ojos,
que desear estar con alguien en la mente,
lo mejor es, en libertad tenerte.
Morir a mi edad sería una bendición el día de hoy,
por la liberación de toda esa carga pesada que tenía en mí.
A esperar lo mejor voy... A seguir aquí.
Es como si amar y necesitar fueran una fuerza sin igual,
mi corazón desde siempre ha sido transparente;
estar entre mis brazos es una decisión,
para la persona con actitud y convicción.
No es atuendo o apariencia,
es una petición sincera.
Pues amar es más que una arte,
una verdadera ciencia.
hay momentos y memorias en la vida que cuando llegan a visitarme vuelven a fascinarme,
hay personas que durante el tiempo, compartido tanto,
las voy a querer, sin importar cuanto.
No soy hombre de rencores, ni de muros infranqueables,
no soy quién para juzgar, prefiero hacerme responsable.
No es lo mismo amar tener alguien en los ojos,
que desear estar con alguien en la mente,
lo mejor es, en libertad tenerte.
Morir a mi edad sería una bendición el día de hoy,
por la liberación de toda esa carga pesada que tenía en mí.
A esperar lo mejor voy... A seguir aquí.
Es como si amar y necesitar fueran una fuerza sin igual,
mi corazón desde siempre ha sido transparente;
estar entre mis brazos es una decisión,
para la persona con actitud y convicción.
No es atuendo o apariencia,
es una petición sincera.
Pues amar es más que una arte,
una verdadera ciencia.
Hay canciones que puedo escuchar durante muchas veces consecutivas y no dejan de gustarme, hay momentos y memorias en la vida que cuando ll...



Aquí guardo fragmentos de mis días: anécdotas que me han formado, pensamientos que se resisten al silencio, destellos de oraciones que encuentro en los bordes de la rutina.
Escribir, para mí, no es un oficio sino una forma de respirar. Cada texto nace del impulso de entenderme y, tal vez, de reconciliarme con el mundo.
No busco atención o aplausos; solo dejar constancia de lo que alguna vez fui, mientras sigo aprendiendo a mirar con calma.