Perdón

Perdón, no le he perdido el gusto a escribir, a contar historias que estén relacionadas con las desventuras y debrayes en mi mente, pero he de confesar algo, trabajo en una empresa que “godiniza”. Lo reconozco finalmente, he dejado de lado un bonche de actividades que me llenaban de placer con tal de ser más productivo y funcional para la transnacional en la que trabajo.

Como si, volviendo a mi propio pensar, ellos tuvieran planeado hacer de mí algo más que otro espectador de la vida, uno que deja todo ahí entre afanes, deudas, caprichos, intenciones incumplidas, necesidades y sueños guajiros; pero no, no me he querido poner el saco, por más que todo a mi alrededor insista en que está sucediendo ya mismo.

No he terminado de comprender hasta qué punto llegarán mis letras a ser funcionales; siempre habrá detractores, quienes opinen que no tengo capacidad, que cualquier idea que se me ocurra ya alguien la ha tenido y llevado a cabo antes, y probablemente tengan razón, pero mi motivación, el cimiento de mi fortaleza, es mi pasión por plasmar textos, por alcanzar a comprender la preciosa imagen dibujada ante líneas de letras consecutivas, palabras enamoradas una de la otra, que me llevan a creer que puedo sacarle provecho a mi placer, a mi gusto por redactar, a mi forma tan excéntrica de pensar.

Derroche de talento hay en dondequiera, y no es mi plan hacer menos a aquellos que ya llevan a cuestas el fruto de su esfuerzo y dedicación; les confesaré algo, me he envuelto en un vertiginoso vórtice de miedo, desconsuelo e indeterminación, que en conjunto me han transformado en la versión grotesca y corpulenta que un día fui. Justificándome con la idea de que “afuera hay peores”, no haciendo lo que está a mi alcance para sobrevivir; muriéndome, entregándome al matadero por cuenta propia; pero hay más, todavía queda de mí, de esta situación les juro que voy a salir.

//Escrito en mi Blog Wordpress el 3 de Agosto de 2017.

Pena

Los últimos años ha sido de un enorme significado para mi vida, y aceptar que no soy quien le produce placer y alegría requiere de más energía de lo que imaginarían.

¿Han tenido pesadillas recientemente? Despierto en medio de la nada, cubierto de la más grande pena, la que me puso lejos de ella. Consciente de uqe no está preparada para aceptarme en su vida, se me acaban las historias, las palabras. Siempre he pensado que lo daría todo por ella, que no me importan nada las estúpidas decisiones que tenga que tomar aparte, que es por completo la cura a mi debilidad.

Lo pero es reconocerlo todo… Que no soy nada ni nadie, el modo en el que el vacío existencial crece dentro de mí me asusta, pero es verdad: Merezco alguien que me ame… El problema es que, esta vida no siempre nos da lo que merecemos. Y luego, como toda la bola de melolengos ando barriendo el suelo con la mandíbula por ella allá afuera.

Nada es más valioso que encontrarmela; así, a cambio de nada, porque un beso se vuelve ilusorio, cuánto más tenerla conmigo o tomarla. Me termino quedando sin opciones, con las mismas que cualquier otro que está enamorado de ella.

Al pasar de los días mientras me relajo pienso: Ya estoy sanando mi corazón de pollo. Y tómala: La sueño de nuevo, en mis manos y siendo madre de mis hijos. Para colmo, al salir de casa veo su preciosa cara en el camino y extraño con todo mi ser sus abrazos.

Estoy condenado a vivir babeando por alguien que nunca se aproxima a mí. ¡La vida es una Perra! Lo peor, lo peor de toda la faramalla contada es que nunca se me ha dado la oportunidad más allá de a cuentagotas pequeñas señales.

Y por Dios que tengo que confesar que yo no sé cuándo les gusto, nunca me doy cuenta cuando aman algo de mí. Probablemente soy muy tarado para identificarlo. Por eso es peor, porque no dependo de un instante, sino de una ceguera constante. Sabiendo que mi mayor ideal en la vida es que mi mujer sea feliz, que no le falte nada y que se sienta plena.

No tengo idea de cómo controlar mi sueños o pesadillas, además como le he dicho hasta el cansancio: “Una vez nunca sería suficiente”. Me dolería que me bloqueara o sacara por completo de su existencia; pero honestamente no entiendo cómo podemos llegar juntos a acuerdos, no lo capto.

Estoy desesperado, obviamente no quiero que se aproxime a mí a la fuerza, no soy idiota. Solamente he venido a confesar que me siento terriblemente atrapado, no dejo de tenerla en el centro de mi mente y corazón. Es la reina ahí, y aunque no es culpa suya, ya no soporto su ausencia.

No sé si todos los hombres seamos iguales; pero si alguno tiene el alma destrozada como yo por la ausencia de un amor, entiendo perfectamente que se sienta en territorios de amargura.

//Escrito en mi Blog Wordpress el 4 de Julio de 2017.

Lúgubre

Me encuentro en medio de un proceso en el que no le recomiendo a nadie más estar; repleto de dudas e indiferencia, despreciando cada instante en mi pasado en el que hube cometido errores que me tienen aquí mismo.

Por qué ser tan miserable en un tiempo en el que todo se presta no solamente para hacer dinero, sino para conseguir metas con uno o dos correos electrónicos o mensajes de distancia.

Quizá quedé encerrado en el pasado, en un pasado en el que se valoraba tu capacidad de aceptar que no eres perfecto y tu deseo constante de crecer, de revolucionar, de autotransformarte.

Alguna vez soñando con la posibilidad de alcanzar metas, hoy desilusionado e inmerso en una depresión que me mata lentamente; a cada instante que el recuerdo de mi soledad me aborda, siento miedo, ese miedo que te despierta en medio de la noche sudando y te impide volver a cerrar los ojos.

La oscuridad a la que se tornó mi vida es inminente; el deseo de saber empezó poco a poco a destruir mi cuerpo, mi esencia, mi amor propio, mis logros; todo quedó demeritado a segundo plano, ya no soy yo, y aquello que me motivaba a creer en un mañana libre y funcional se ha ido al basurero.

Las mujeres que solían atraerme consiguieron pasar a un nivel mayor; pues al reconocer su hermosura no hago otra cosa que romper mi corazón en pequeños pedazos y distribuirlo en halagos, en recompensas, entre sollozos.

El camino a la muerte que me ha tocado andar es mucho más siniestro e inesperado de lo que quisiera; los sonidos de las moscas en el entorno y la constante peste, aunados al creciente dolor no hacen más que confirmar que me he transformado en alguien insignificante, un desperdicio, un montoncillo de mierda en el camino.

Para qué seguir creyendo en el amor cuando el amor no hace nada por creer en mí, para qué brindar mi confianza cuando quienes fuera de lazos sanguíneos no estarían dispuestos a confiarme nada.

La vida y el valor de la existencia carecen de significado cuando, lo único capaz de hacerme feliz es la presencia de una musa que me guste y a quien yo pueda gustarle a cambio; cual, al momento de redactar estas lúgubres líneas no hay una sola en el horizonte, ni en mi pasado próximo.

//Escrito en mi Blog Wordpress el 4 de Julio de 2017.

Contraseñas

Internet es un abismo de información repetida y rebuscada, un océano que esconde los más grandes secretos de la ciencia, la tecnología, el pasado, el presente, lo que está por venir, la historia que se está escribiendo, un universo lógico y emocional que nos está tragando cada vez más.

Pero, saben, al paso del tiempo debido al constante crecimiento de los volúmenes de información que transita la red, también se vuelve más complicado controlarla y analizarla, las cuestiones de seguridad son una de las vertientes que mayor fuerza y presión cargan consigo, pues mientras hace algunos años una simple palabra secreta se convertía en el mecanismo de protección más eficiente contra la vulnerabilidad que los probables fisgones podrían sentir por adentrarse en nuestra información, ahora el mundo se ha vuelto una tremenda intriga.

Y no es solo hablando de las contraseñas, somos propensos a revelar datos sin siquiera pensarlo por el simple hecho de convivir socialmente con otros elementos del sector, y en cuestión de minutos de análisis, un código bien desarrollado que trabaja por cuenta propia es capaz (y sin duda lo hace) de generar un perfil completo que incluye secretos que ninguno de nosotros habría imaginado. Somos como máquinas, programables y reprogramables, seguimos tendencias, trabajamos en lo que nos ponen en frente, decidimos por lo que está predispuesto en nuestras mentes; no somos individuos nunca más, por muy “únicos” que nos creamos.

Así es vivir aquí, en el presente reinado por las contraseñas, que en la idea muchos se han vuelto indispensables y más eficientes para proteger todo lo referente a nosotros que nuestros gobiernos, nuestros justicieros, nuestros padres y nosotros mismos.

//Escrito en mi Blog Wordpress el 15 de Junio de 2017.

Smartphone

Después de unos días sin equipo celular funcional, tuve que darme a la tarea de adquirir uno nuevo; y les cuento, no es la tran maravilla pero en mis manos se siente funcional, y eso, más que cualquier lujo, es un excelente resultado al paso de los días.

No mentiré, me he dado cuenta de la utilidad de respaldar información y me ha aquejado un poco el hecho de no haberlo considerado en ciertas aplicaciones; pero como va, una de mis creencias es que cuando perdemos algo que parece no volver a nosotros lo mejor es dejarlo así como está, pues no ha sido tan valioso o real como para conservarse presente en nuestras vidas.

Y ya está, hasta aquí la primera entrada que redacto desde éste dispositivo; el cual auguro que no durará mucho perteneciéndome porque en uno año a lo mucho se lo heredaré a mi dulce hermana, como básicamente cualquier gadget que ha estado en mi poder. Saludos.

//Escrito en mi Blog Wordpress el 9 de Junio de 2017.

Autocrítica

Entre las sombras, en el silencio, como quien pierde la capacidad de decir lo que siente, y esperando a que el tiempo trascienda hace los cambios necesarios en sí mismo para levantar su imagen de hombre caído.

Así somos, llegamos a puntos en nuestras vidas en los que tenemos que o qué aceptar quienes somos, sin temor a reconocer nuestros fracasos y debilidades como parte de nuestra esencia, de nuestra identidad, de lo que nos hace únicos.

Hace poco leí un proverbio turco que dice “quien busca amigos sin defectos se queda sin amigos”, y ese es el asunto aquí; se vale aceptar nuestras necesidades y darnos cuenta de en qué hemos fallado y cómo podríamos ser mejores en dicha área.

Pero, si lo pensamos, depende únicamente de la primera persona involucrada que un cambio se de o no; por eso a la hora de criticar me considero alguien bastante tajante, pero no para con otros, a menos que alguien me confíe y busque en el modo más honesto, pero sí para conmigo; ya que yo mismo soy el productor de la mayoría de mis reclamos por hacer las cosas mal, por no alcanzar medias esperadas y sinnúmero de situaciones más.

Entonces, basta comprender el hecho de que yo mismo no tengo compasión de mí y la autocrítica puede ser lo más intenso que alguien que a penas me conozca podría ver de mí como una rareza; sin embargo, quienes me conocen de trasfondo, saben en mayor medida que también así me amo, y me valoro por aquello que me da motivos para seguir luchando y creciendo como ser humano.

//Escrito en mi Blog Wordpress el 7 de Junio de 2017.

Páginas

Recuerdo que una vez leí que aquellos que publican mucho también escriben con esa intensidad, páginas y páginas de textos que seguro en gran parte son desechadas por editores que al final, para ver un producto enteramente terminado con la calidad necesaria, dicen adiós a muchas palabras.

¿Pero qué somos? Es cierto que en base a la vana palabrería es como nos formamos, y abanderamos lo que nos identifica, aquello que nos representa ante el mundo como una manera de pensar, cuando, si lo leemos detenidamente, no es más que el acto de escribir el que se presume, pues hay quien piensa, como un servidor, entre laberintos de tramas cuánticas con música de fondo, arquitectura minimalista, y arte abstracto y colorido adornando cada una de las paredes en la enorme biblioteca que supone un método irreconocible de ideas que parecen no encontrar un fin; determinístico es, entonces, que el lector comprenda, y emprenda un viaje por el vuelo “chaquetero” o bien dicho —con circunloquio incluido—, divagante; pues basta aprender el tacto y gusto de quien, al otro lado del concepto en cuestión, dedica un par de líneas a proponer un producto literario de la calidad que al propio redactor en su momento, le supone el magnífico resultado de excitantes pulsaciones de caracteres sobre un teclado o el delicado vaivén plasmado por una pluma cual samaritana.

//Escrito en mi Blog Wordpress el 26 de Mayo de 2017.