No Voté

Ganó el hartazgo y el enojo social, es hora de cuidar que nuestro nuevo presidente haga su trabajo. Alguien me dijo hoy que "no fui a votar porque me siento demasiado bueno para emitir un voto pues creo que estoy por encima de los demás", claro que fue en tono sarcástico de burla; pero no, no es así.

Mi respuesta a mi amigo fue que eso no está cerca de la realidad, pues a mi percepción había únicamente dos escenarios posibles: El primero es que ganaría Andrés Manuel con un amplio margen, y el segundo que sucediera un fraude de dimensiones monumentales. Y no emití un voto porque aunque ya lo tenía pensado para el candidato que al parecer fue el ganador (dato virtual hasta este momento), sería insignificante en caso de ser testigo de defraudación.

Darnos cuenta de los resultados era simplemente cuestión de salir y escuchar allá afuera, la mayoría de gente de clase media para abajo (mayoría poblacional), el sentir social general era de cambio; pues cualquiera que apoyaba a alguno de los otros candidatos obviaba su afiliación partidista, en serio, básicamente cada votante que conocí del PRI/PAN trabajaba o se beneficiaba directa o indirectamente del resultado. Respecto al Bronco, básicamente los pseudoinformados y también pseudointelectuales terminaron sumándose con sus smart phones en mano al divertido proyecto.

La gente en las calles está molesta con la basura que ha dirigido el gobierno. Ahora, como platicaba con mis padres la noche de ayer, no creía que un fraude se fuese a dar, puesto que el actual partido en el poder y sus miembros han hecho lo que han querido durante su mandato y no organizaron una movilización estratégica como la del sexenio anterior, aunque seamos honestos, muchos de los llamados mapaches terminaron defraudados tras haber tenido la promesa de puestos y beneficios la vez anterior que nunca sucedieron cuando tomó el poder el partido que apoyaron.

En fin, también tuve de manos cercanas información acerca de los corporativos y empresarios de cómo tomaron medidas ante una escena imparable; colocando a personas de sus más cercanas confianzas y diversificando nexos al lado de todos los posibles presidentes. Amo México, espero que nos toque un gobierno bueno a todos. Y a trabajar se ha dicho.

Y si no voté fue por algo, todavía sigo creyendo que el poder en nuestro gobierno funciona de manera fingida; espero estar equivocado en eso. Y recuerden que hay que exigirle a nuestros gobernantes, hay que observarlos y analizar que hagan las cosas positivas que propusieron. Ánimo.