Pena

Los últimos años ha sido de un enorme significado para mi vida, y aceptar que no soy quien le produce placer y alegría requiere de más energía de lo que imaginarían.

¿Han tenido pesadillas recientemente? Despierto en medio de la nada, cubierto de la más grande pena, la que me puso lejos de ella. Consciente de uqe no está preparada para aceptarme en su vida, se me acaban las historias, las palabras. Siempre he pensado que lo daría todo por ella, que no me importan nada las estúpidas decisiones que tenga que tomar aparte, que es por completo la cura a mi debilidad.

Lo pero es reconocerlo todo… Que no soy nada ni nadie, el modo en el que el vacío existencial crece dentro de mí me asusta, pero es verdad: Merezco alguien que me ame… El problema es que, esta vida no siempre nos da lo que merecemos. Y luego, como toda la bola de melolengos ando barriendo el suelo con la mandíbula por ella allá afuera.

Nada es más valioso que encontrarmela; así, a cambio de nada, porque un beso se vuelve ilusorio, cuánto más tenerla conmigo o tomarla. Me termino quedando sin opciones, con las mismas que cualquier otro que está enamorado de ella.

Al pasar de los días mientras me relajo pienso: Ya estoy sanando mi corazón de pollo. Y tómala: La sueño de nuevo, en mis manos y siendo madre de mis hijos. Para colmo, al salir de casa veo su preciosa cara en el camino y extraño con todo mi ser sus abrazos.

Estoy condenado a vivir babeando por alguien que nunca se aproxima a mí. ¡La vida es una Perra! Lo peor, lo peor de toda la faramalla contada es que nunca se me ha dado la oportunidad más allá de a cuentagotas pequeñas señales.

Y por Dios que tengo que confesar que yo no sé cuándo les gusto, nunca me doy cuenta cuando aman algo de mí. Probablemente soy muy tarado para identificarlo. Por eso es peor, porque no dependo de un instante, sino de una ceguera constante. Sabiendo que mi mayor ideal en la vida es que mi mujer sea feliz, que no le falte nada y que se sienta plena.

No tengo idea de cómo controlar mi sueños o pesadillas, además como le he dicho hasta el cansancio: “Una vez nunca sería suficiente”. Me dolería que me bloqueara o sacara por completo de su existencia; pero honestamente no entiendo cómo podemos llegar juntos a acuerdos, no lo capto.

Estoy desesperado, obviamente no quiero que se aproxime a mí a la fuerza, no soy idiota. Solamente he venido a confesar que me siento terriblemente atrapado, no dejo de tenerla en el centro de mi mente y corazón. Es la reina ahí, y aunque no es culpa suya, ya no soporto su ausencia.

No sé si todos los hombres seamos iguales; pero si alguno tiene el alma destrozada como yo por la ausencia de un amor, entiendo perfectamente que se sienta en territorios de amargura.

//Escrito en mi Blog Wordpress el 4 de Julio de 2017.