Debilidad

En cuanto a la debilidad de vivir, conozco muchas y he conocido a lo largo de mi andar, pudiendo decir con toda certeza que nada de aquello que nos preocupa resulta importante al final del camino; nos aturden nimiedades y categorizamos de defectos a pequeñas tonterías que en su momento no cuadran con lo que queremos experimentar en un futuro próximo.

La historia entoces termina por instruirnos a aceptar los hechos, a cambiar y adaptarnos dependiendo como el curso y entorno de la misma nos vaya presentando.

Se nos escapan maravillosas aventuras por temor, el miedo nos huelve ariscos, trémulos, vanidosos e hipócritas; obviamente eso es algo que quien lo procesa no lo va a aceptar tan cómodamente, pues habrá que reconocer un poco de cinismo con la oportuna finalidad de lograrlo.

//Escrito en mi Blog Wordpress el 6 de Septiembre de 2017.