Tolerancia

Hoy no me siento bien, hoy no me siento con ganas de aceptar un "no" como respuesta; la gente no tiene la culpa de que yo me sienta mal, pero yo tampoco tengo la culpa de que la gente se sienta mal, sin embargo, así cómo pido a la gente que me comprenda, yo comprendo que ellos no sean capaces de tolerarme, pues aceptar la tolerancia implica eso mismo, que habrá gente que no acepte hacerlo.

Estoy en un punto de inflexión en mi vida, ha habido que decir "muchas gracias" y "adiós" a algunas cosas que me frenaban, ahora el siguiente paso es darle vuelo a la creatividad y el trabajo, a constituir nuevas metas y romper esquemas preestablecidos que me tenían atado de manos, el miedo es la base y fundamento de aquellos que no hacen nada en la vida, los que se la viven quejándose y refrenándose ante los deseos de ser mejores personas; los sueños, están justo después de vencer un montón de horrores, y donde muchos ven obstáculos, personas como yo entendemos que hay aprendizaje y oportunidad de mejorar.

No estoy diciendo que ignoremos la existencia del miedo, pues siempre estará ahí, lo que hago es simplemente seguir adelante, no importándome cuánto parezca que puedo sufrir ante la posibilidad de fracaso, lo cierto es que el éxito no es otra cosa que la consecución de fracasos hasta conseguir lo que uno quiere. Y voy por más, yo no me detengo con cincuenta o cien mil pesos en la bolsa cada cierto tiempo, pues mi motivación no es la cantidad de dinero que pueda hacer, sino la calidad de mejoras en mí mismo y el posible impacto en la vida de todos por conseguir.

La influencia es, por consecuencia, la mayor motivación de aquellos que no se rinden ante la adversidad, de los que no tiran la toalla ante el fiasco de un plan mal ejecutado, de los que llegada la noche toman su libreta y anotan cuán mal lo han hecho hoy esperando y planeando cómo el día de mañana las cosas serán un poco mejores y que, de fracasar otra vez, habrá la ventaja de seguir respirando y tener la capacidad innata de generar una nueva idea posteriormente.

Éste es mi mundo, así es como pienso, si no te sientes capacitado de subirte a un tren en constante movimiento, de encaramarte a la trayectoria de traslación de un planeta viviente; por favor, quítate de mi camino, que no haces otra cosa que estorbar, y no tengo tiempo para desperdiciarlo en debilidad y lamentos ante la frustración. Así es la vida de éxito, haz el favor de asimilarlo, consta de un reiterativo ir y venir de frustraciones, un enfrentamiento contra uno mismo y los pesares que todos prefieren evitar en la tranquilidad de un colchón para quién no hace otra cosa que mantenerse en quietud, pesimismo y pobreza funcional e intelectual.